El Gobierno canario no cree que se merezca una huelga general por parte de los sindicatos y duda de que haya unidad suficiente para convocarla. "El paro no es exclusivo de Canarias y esto lo saben los representantes sindicales, los ciudadanos, el Fondo Monetario Internacional y la Comisión Europea", recordó ayer el portavoz del Ejecutivo, Martín Marrero.

Marrero aclaró que el diálogo con los sindicatos está "permanentemente abierto", lo que hace que éstos conozcan las limitaciones legales y presupuestarias de las comunidades autónomas y el esfuerzo que se hace en Canarias". En su opinión, el Gobierno regional realiza esfuerzos para intentar atenuar las políticas de "solo recortes" que aplica el Ejecutivo español.

El portavoz del Gabinete autonómico reiteró la línea argumental de la Comunidad Autónoma: la responsabilidad recae en el Estado por aplicar las políticas de austeridad a rajatabla y una reforma laboral que ha destruido 800.000 empleos en un año.

Marrero cuestionó la capacidad de convocatoria de las centrales sindicales y la unidad entre las mismas en torno a la convocatoria de una huelga general en las Islas en contra de la gestión del Ejecutivo regional. Según el portavoz gubernamental, hay versiones de que la "hipotética" huelga general no ha sido debatida entre todas las fuerzas sindicales y que es una iniciativa del sindicato UGT.

El portavoz no entró a valorar las quejas de las centrales sobre la ausencia de concertación social en las Islas y reiteró que el diálogo está siempre abierto a través de las distintas mesas sectoriales con las diferentes consejerías del Ejecutivo.

Las manifestaciones del Primero de Mayo en las Islas se convirtieron en el preludio de una posible huelga general que podría convocarse para el mes de julio o después del verano, a tenor de lo señalado por los dirigentes de los principales sindicatos.