El PSOE y los nacionalistas canarios no confían en las negociaciones entre el Ministerio de Industria, Energía y Turismo y el Gobierno de Canarias sobre el proyecto de ley del sistema eléctrico canario y preparan ya toda su artillería para el debate que se avecina en el Congreso. Ambas formaciones tienen redactadas ya sus enmiendas a la totalidad y dan prácticamente por hecho que las presentarán y las defenderán en la cámara independientemente de que Canarias y el Estado consigan pactar algunas modificaciones al texto inicial. La Mesa del Congreso aprueba hoy, a petición del PP, la tercera prórroga de una semana del plazo para presentar enmiendas a la totalidad.

Tanto socialistas como nacionalistas canarios creen que las declaraciones de la semana pasada del ministro José Manuel Soria, asegurando que las negociaciones con Canarias y las posibles modificaciones a acordar tenía sus límites, dejan clara la intención del ministerio de no ceder en los aspectos esenciales del proyecto de ley.

PSOE y CC-NC creen que Soria está llevando a cabo una estrategia engañosa tratando de hacer ver que está negociando en serio con la consejería de Industria, pero con la clara intención de "aceptar alguna modificación menor, para tratar de sumar al Gobierno canario a la propuesta del ministerio", según señalaron fuentes nacionalistas.

Tanto desde el PSOE como desde CC-NC se resta importancia a la entrevista de hace tres semanas entre la consejera, Francisca Luengo, y el subsecretario de Industria y Energía, Enrique Hernández Bento, y señalan que "si Soria quisiera realmente pactar algo, no enviaría a nadie a esa entrevista y convocaría a la consejera a su despacho".

El portavoz socialista en la Comisión de Industria y Energía, José Segura, tachó ayer de "chapuza" un proyecto de ley que considera "más propio de mediados del siglo XX, que de mediados del siglo XXI". Además, aseguró que vulnera la actual ley del sector eléctrico y distintos reglamento y normativas de la UE, y que va contra las necesidades del sistema eléctrico canario. Sobre todo, considera que el proyecto supone de facto una "expropiación" a Endesa de sus instalaciones de bombeo y la incapacita para la mejora de sus instalaciones. "Es una medida similar a las expropiaciones que se llevaron a cabo en Bolivia hacia Red Eléctrica y en Argentina a Repsol. Es una expropiación muy discutible", aseguró.

Segura añadió que el Gobierno central "sabe que ha metido la pata y trata de mejorar el proyecto", pero duda de que lo haga mediante un acuerdo con el Gobierno de Canarias, una sensación que también manifestaron distintas fuentes nacionalistas. Según esta visión, el PP estaría ahora tratando de ganar tiempo para preparar sus propias enmiendas parciales y presentarlas al Ejecutivo canario y a los grupos de la oposición en el Congreso.