El Cabildo de Gran Canaria, que en 1939 creó La Caja de Ahorros de Canarias, pedirá a los responsables de la actual Bankia una explicación sobre la política de cierres y despidos que se acometerá en esta isla en el marco del ERE que afecta a la institución financiera.

Así lo ha anunciado hoy el presidente de la corporación grancanaria, José Miguel Bravo de Laguna, tras conocerse ayer que el grupo bancario nacionalizado tiene previsto cerrar en los próximos meses casi una de cada tres oficinas que posee en el archipiélago, 54 de 171.

De ellas 41, corresponden a la provincia de Las Palmas y 13 a la de Santa Cruz de Tenerife, si bien Bankia estudia poner en marcha "medidas alternativas" para que ningún municipio de Canarias afectado por su plan de cierre de sucursales se quede sin servicios bancarios como consecuencia de su decisión, según ha asegurado a Efe un portavoz del grupo al que se sumó La Caja de Canarias.

Sobre este asunto, Bravo de Laguna ha expresado hoy su preocupación por los despidos y el cierre de oficinas en Canarias que se puedan acometer en Bankia, "que es sucesora de La Caja de Ahorros, una institución con la que el Cabildo ha estado vinculado desde el principio".

Por ello, ha informado de que tanto él como el titular de la Consejería de Economía y Hacienda prevén reunirse "a la mayor brevedad posible" con los responsables de Bankia "para que les expliquen cuál es el plan que tienen exactamente con respecto a la isla de Gran Canaria".

En ese encuentro, Bravo de Laguna intentará "influir para que el daño sea el menor posible, es decir, que se cierren las menos oficinas posibles y que haya los menos despidos posibles".

El presidente del Cabildo grancanaria ha advertido de que, aunque ésta no es una decisión que pueda tomar el Cabildo, la institución es "un cliente muy importantes de Bankia, puesto que una parte importante de las actividades financieras que realiza se hacen a través de esa entidad".