Los principales sindicatos de Canarias saldrán unidos a las calles de las dos capitales canarias el 5 de octubre para exigir al Gobierno canario que cambie su "política neoliberal" y se centre en luchar contra la pobreza, a favor del empleo y de la cohesión social. Se trata de "un primer aviso" que si no es atendido será seguido de más protestas y de "una movilización de carácter general", advirtieron ayer los representantes sindicales en la presentación de las protestas .

El objetivo inmediato de estas movilizaciones unitarias - convocan CC OO, UGT, Intersindical, USO, EA Canarias, FSOC, Cobas y Convergencia Sindical Canaria- es influir en los presupuestos de 2014 de todas las administraciones públicas, en particular los del Gobierno de Canarias, para que la máxima prioridad sea la lucha contra la pobreza, el empleo y la cohesión social, dado "el estado de emergencia social" en las Islas.

En concreto la tabla reivindicativa contiene tres puntos: que no se aplique en Canarias la reforma laboral, que ha causado ya "un auténtico caos" en términos sociales y de empleo; que se blinden los servicios públicos para que queden al margen "del marco depredador de la políticas neoliberales y privatizadoras"; y que se garantice una prestación universal que permita la nutrición básica y la vivienda a todas las personas.

El Ejecutivo regional mantiene en su discurso oficial que su prioridad es el empleo, los servicios públicos y las políticas sociales, pero más allá de las palabras el Gobierno "es cómplice" de la política neoliberal, recalcó Manuel Marrero, de Intersindical Canaria.

Para Juan Jesús Arteaga, secretario general de CC OO Canarias, es imprescindible una confluencia de todos los sindicatos y los movimientos sociales y políticos que quieren cambiar las cosas, porque "por separado no vamos a conseguir nada".

En ese sentido, Marrero explicó que con estas protestas los sindicatos quieren aglutinar el sentir general de la población contra las políticas neoliberales, porque es momento de "resistir y luchar" y de desterrar "el miedo y la resignación" que ha calado en la sociedad.