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La reforma laboral dispara los contratos a tiempo parcial en el Archipiélago

El número de trabajadores que cubren 40 horas semanales se reduce un 22,15% desde 2008

La reforma laboral dispara los contratos a tiempo parcial en el Archipiélago

La crisis económica ha provocado un cambio apreciable en el mercado laboral. Aparte del incremento del paro, los siete años negros que acumula ya España han dibujado una curva descendente en el número de trabajadores que gozan de una contratación a tiempo completo y un notable incremento de aquellos cuyas jornadas son parciales. Tanto empresarios como sindicatos señalan a la reforma laboral como factor decisivo para esta notable variación.

En lo que no se ponen de acuerdo los agentes económicos y sociales es en la explicación que tienen los números. Para las patronales resultan lógicos e, incluso, cortos en comparación con la media europea. Mientras, para los representantes de los trabajadores, son la traducción de un aprovechamiento de las circunstancias por parte de los dueños de las empresas para incrementar la competitividad ahorrando masa salarial.

Es un dato objetivo que el desempleo ha descendido en el último año, pero el número de residentes en España que aún busca, sin fortuna, una oportunidad laboral supera en 3.267.200 al existente en el inicio de 2008. De estos, 195.000 corresponden a Canarias.

El segundo parámetro observable es el tipo de empleo que hace menguar las listas de parados. Sirva un dato, al cierre del ejercicio 2007, las Islas tenían 91.400 ocupados que prestaban sus servicios a tiempo parcial, hoy son 128.900, un 41,02% más. En el mismo periodo de tiempo, quienes desempeñaban su labor durante 40 horas semanales han pasado de ser 798.300 a 621.400, variación que significa en términos relativos un retroceso del 22,15%.

"La reforma laboral ha dotado de flexibilidad a las relaciones laborales", asegura el presidente de la Confederación Canaria de Empresarios (CCE), Agustín Manrique de Lara. En su opinión, fue precisamente "la rigidez" que existía con anterioridad al estallido de la crisis la que provocó "la destrucción masiva de empleo" cuando la senda de la economía se torció.

De manera diametralmente opuesta analiza los datos el sindicalista José Ángel Ramírez, representante de UGT-Canarias en el Consejo General de Empleo. A su juicio, "la reforma laboral" solo ha servido para "precarizar el mercado de trabajo" y pone en el acento en el hecho de que el 80% de los jóvenes menores de 27 años y el 70% de las mujeres que se incorporan a la situación de ocupados lo hacen a través de un contrato que no alcanza las 40 horas semanales.

Evidentemente, Canarias no es un caso especial. En el Archipiélago no hace más que repetirse la tendencia que refleja la afiliación a la Seguridad Social de todo el país, parámetro que, sin embargo, reflejó una cierta normalización ya durante el pasado año. Entre enero y diciembre de 2014 fueron 58.590 afiliados los que se sumaron al epígrafe de contratados por tiempo indefinido pero con una jornada parcial, un 4% más que un año antes. Sin embargo, no se redujo el número de los que rubricaron contratos también sin duración determinada y jornada completa. El tímido incremento del 0,6% se cifró en 34.787 trabajadores. Más notable fue el avance de la afiliación a través de contratos temporales y, en este caso, quienes cumplen 40 horas semanales (12%) crecieron más que los que no completan la jornada (9%).

"Las cifras se han normalizado", explica el presidente de CEOE-Tenerife, José Carlos Francisco. Es decir, las variaciones empiezan a no ser muy grandes porque los cambios están prácticamente realizados. Además, Francisco señala que el hecho de que crezca el número de contratos a tiempo parcial no responde siempre a un deseo de la empresa, "sino que en muchos casos son los trabajadores quienes lo demandan".

Su homólogo en la patronal de la provincia de Las Palmas apostilla que "la conciliación familiar y el deseo de continuar al mismo tiempo que se trabaja con la formación" son dos factores que están en muchos casos detrás de esta modalidad de contratación. En opinión de Manrique de Lara, es precisamente la flexibilidad de la reforma la que permite el acceso de un mayor número de personas a un puesto de trabajo.

Sin embargo, José Ángel Ramírez incide en la propagación de la práctica de la realización de jornadas completas "encubiertas" a través de la contratación parcial y la suma de "horas complementarias". El sindicalista afirma que UGT-Canarias realizó un estudio sobre la política laboral de dos empresas grancanarias, al menos una de ellas hotelera, y se encontró con "más de 1.000 contratos extendidos por circunstancias de la producción cuando la ocupación media del establecimiento era del 80%".

También Miguel Guerrero, miembro de la Dirección Provisional de la Federación de Servicios de CCOO-Canarias, advierte de la proliferación de esta modalidad de contratación en el sector servicios. "Dividen entre dos la jornada de ocho horas de una camarera de piso, muestran así que crean empleo y se ahorran la media hora que tienen para comer", explica. Además, "venden a los turoperadores que tienen un servicio de limpieza que permite tener la habitación en perfecto estado antes de la una de la tarde", añade.

A su juicio, lo que esto provoca es que queden unos salarios que en algunos casos ni siquiera sirven para incorporar a la situación de ocupados a quienes están en el paro. "Media jornada para una limpiadora significan 496 euros netos por convenio. Si procede de uno de los lugares de la Isla donde más golpea el desempleo y tiene que coger la guagua todos los días, se deja en transporte más de 100 euros mensuales. Es complicado hacer que alguien renuncie a una ayuda que supera los 400 euros cuando se están ofreciendo esas cantidades", señala.

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