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Crece el precio de los alquileres de viviendas en el Archipiélago

Los arrendamientos se revalorizan un 1,76% a lo largo de 2014

España se parte en dos grandes bloques a la hora de analizar la evolución de las cantidades de dinero que han de desembolsarse para hacer frente al alquiler de una vivienda. Durante el año pasado, siete comunidades autó- nomas vieron crecer los precios de los arrendamientos, mientras que en otras tantas continuó la caída iniciada con el estallido de la crisis; Canarias está en el pri-mer grupo, según los datos que se desprenden del Informe sobre la vivienda en alquiler 2014 de Fo-tocasa, elaborado por IESE Business School.

En el conjunto del Estado, el valor del alquiler continuó una evolución a la baja, si bien se constata "una desaceleración" en la tendencia. La caída se cifró en España en el 1,9%, con Castilla-La Mancha (-3,43%), Asturias (-3,24%) y Navarra (-2,91%), como principales responsables de ese descenso global.

No fue ese el caso del Archipiélago, donde se observó un repunte del 1,76%, lejos de las tasas superiores al 6% que registraron Baleares, Cataluña y el País Vasco, pero por encima de los experimentados por Madrid, Extremadura y la Comunidad Valenciana, todas ellas con variaciones de signo positivo que no alcanzaron la unidad.

En moneda corriente, los canarios pagan 5,83 euros por cada metro cuadrado de que disponen las viviendas que tienen alquiladas, lo que supone un desembolso menor que la generalidad de los ciudadanos de España. La media del conjunto del país se sitúa en los 6,77 euros por metro cuadrado, lo que significa que un canario paga al mes 466 euros al mes por su casa, mientras que, de aplicarse el valor general estatal, la factura se elevaría hasta los 541 euros cada treinta días.

El incremento de los precios significa el fin del proceso regulador del mercado que se desató por el exceso de oferta inmobiliaria y la pérdida de fortaleza, cuando no ausencia total, de la demanda; esta debida a la caída de las rentas disponibles de los ciudadanos, cimentada a su vez en la masiva destrucción de empleo y el aumento de la presión fiscal.

Los profesionales canarios no notan, sin embargo, que se esté produciendo aún en el Archipiélago el cambio de tendencia que describe Fotocasa en su prospección. Santiago Sancho, vicepresidente del Colegio Oficial de Agentes de la Propiedad Inmobiliaria de Las Palmas, y con despacho en activo, asegura que se continúan produciendo "renegociaciones a la baja".

Sancho describe un panorama en el que las empresas "siguen estando apretadas". La reactivación de la demanda interna continúa siendo una asignatura pendiente de la recuperación que asoma por las grandes cifras de la macroeconomía, con lo que las facturaciones de las compañías no experimentan grandes avances y "rebajar los gastos continúa siendo un objetivo irrenunciable".

De ese modo, a la hora de renovar los contratos, los inquilinos intentan que el nuevo documento incluya una rebaja con respecto al precio que se venía pagando. En este caso, sucede lo mismo con los particulares. No fallar en los pagos continúa siendo un valor negociable. Es decir, ser un buen pagador es un valor añadido que el arrendatario pone sobre la mesa para intentar que se le mejoren las condiciones contractuales cuanto toca cambiarlas.

"Un piso que hace dos años tenía un precio mensual de 600 euros, en el mejor de los casos está en ese mismo nivel, pero lo más habitual es que hoy sea más bajo", asegura el vicepresidente del Colegio Oficial de Agentes de la Propiedad Inmobiliaria. La planicie o, como el año pasado, la caída del IPC son factores que animan a que los alquileres se mantengan en el entorno de los precios que tienen en la actualidad.

La línea descendente que ha dibujado el valor de los arrendamientos desde el inicio de la crisis se detiene actualmente en el 22,31% en el caso de Canarias, por lo que el precio medio de 466 euros que tiene hoy una vivienda de 80 metros cuadrados sería de al menos 599 euros de no haberse desatado la crisis económicamente e, incluso, mayor, ya que entonces no se habría invertido el ritmo de las revalorizaciones. En el conjunto del país, el efecto encarecedor sería incluso mayor, dado que Fotocasa sitúa la caída desde los precios máximos alcanzados antes de 2008 en el 33,1%.

En el análisis provincial de las variables se detecta que es más caro vivir de alquiler en Santa Cruz de Tenerife, donde el precio del metro cuadrado se sitúa en 6,16 euros, que en Las Palmas, entorno en el que se pagan 5,65 euros. Más aún si se observa que la caída desde los valores máximos que tuvieron los arrendamientos ha sido también más intensa en la provincia occidental. La depreciación en el conjunto de Tenerife, La Palma, La Gomera y El Hierro ha llegado hasta el 22,7%, mientras que el abaratamiento en la suma de Gran Canaria, Fuerteventura y Lanzarote frenó en el 18,5%.

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