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Análisis

Chispazos en la fibra óptica

Telefónica y el Gobierno se enfrentan a la Comisión de los Mercados por la regulación de las nuevas redes

Chispazos en la fibra óptica

El PP acaba de reconsiderar su decisión de presentar una moción en el Senado que presionaba a la Comisión Nacional de los Mercados y la Competencia (CNMC) para que frene una decisión que no gusta en Telefónica. Esto es, el partido del Gobierno quiso, a través del Parlamento, torcer la mano de un orga- nismo independiente por ley y cuya misión es velar por la libre competencia y regular los mer-cados en beneficio de los con- sumidores.

La CNMC se pronunció el pasado diciembre, de manera preliminar, a favor de obligar a Telefónica a abrir a sus competidores su red de fibra óptica. Esto es, se plantea que, como ocurrió con la red de cobre, otros operadores de telecomunicaciones puedan utilizar la infraestructura que está desplegando a cambio del pago de un precio regulado.

La CNMC arguye que la posición dominante de Telefónica en el mercado de la banda ancha fija, con cuotas de hasta el 70% en el caso de las empresas, así como el hecho de que la nueva red se ejecuta aprovechando la antigua, instalada en buena medida con dinero público cuando el grupo era estatal, justifica tal regulación, que se aplicaría a todo el territorio nacional, salvo a nueve ciudades que suman el 16% de la población y en las que ya se están desplegando simultáneamente varias redes de fibra.

Telefónica ha reaccionado con enfado, moviendo hilos ante el Gobierno y dejando caer que podría recortar su plan de inversiones. Considera que la obligación de actuar como mayorista y prestar la red a otros a cambio de un precio que determinaría la Administración penaliza a quien está realizando mayor esfuerzo en modernizar las telecomunicaciones en España.

Las chispas saltan entre Telefónica y el regulador del mercado en un contexto de cambios de gran alcance en el sector. Los movimientos de concentración (compra de Ono por Vodafone y de Jazztel por Orange) tienden hacia el escenario de tres grandes operadores que ha defendido públicamente el ministro de Industria, José Manuel Soria. Con las ventajas y riesgos que supone un esquema de oligopolio: musculatura empresarial para invertir y prestar servicios de calidad por un lado, pero también menor competencia y, con ello, precios hacia arriba.

En el sector ya se ven señales de que el ciclo de precios a la baja de estos años, estimulado por la competencia y por la crisis, toca a su fin. Se avecinan más roces entre el Gobierno y la CNMC a propósito de las telecomunicaciones. Y es muy posible que afecten al bolsillo de los usuarios.

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