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El BCE inicia la compra masiva de deuda, con las primas de riesgo a la baja

El eurobanco inyectará 1,14 billones para intentar frenar la desinflación y estimular el PIB en la eurozona - Bolsas, bonos y euro ya anticiparon parte del efecto

El BCE inicia la compra masiva de deuda, con las primas de riesgo a la baja

El BCE inicia la compra masiva de deuda, con las primas de riesgo a la baja

El Banco Central Europeo (BCE) comenzó ayer a aplicar el programa de estímulo monetario extraordinario con la anunciada inyección de 60.000 millones de euros mensuales durante al menos 19 meses (1,14 billones hasta septiembre de 2016) cuya finalidad oficial es combatir el riesgo de deflación en la eurozona: la caída generalizada de los precios en una perversa espiral descendente.

La expansión monetaria, una medida con la que se agota el arsenal de recursos a disposición del banco central, y que entraña un aumento del dinero en circulación, pretende, entre otros efectos, buscados o inducidos, un aumento de la liquidez y de la financiación a la economía productiva, mantener los tipos de interés en niveles ínfimos para abaratar el crédito y aligerar la carga financiera de los Estados, depreciar el euro para estimular las exportaciones y la sustitución de importaciones en el mercado interno, fomentar la inversión y la asunción de riesgos , y favorecer a los mercados bursátiles, con efectos de segunda ronda sobre las expectativas empresariales y de los consumidores.

Aunque las llamadas expansiones cuantitativas no tienen garantizado el éxito -ni sus efectos son igual de rápidos e intensos en todas las épocas y en todas las economías- algunas de las finalidades pretendidas por el BCE ya se empezaron a materializar desde que el año pasado admitió la posibilidad de lanzar un programa de compra de activos, y sobre todo después de que el pasado 22 de enero su consejo -con el rechazo del Bundesbank alemán y de otros vocales afines- aprobó pasar a la acción el 1 de marzo, sumándose así a las estrategias excepcionales que ya habían aplicado otros grandes bancos centrales del mundo, como la FED (Estados Unidos), BoE (Reino Unido) y BoJ (Japón) para combatir la mayor crisis económica internacional en 70 años.

Desde 2014 el euro ha seguido una tendencia a la baja (ayudado a su vez por la retirada de los estímulos monetarios en EE UU), y los tipos de interés de los bonos soberanos europeos también se han replegado hasta niveles ínfimos. La deuda pública de Alemania, que marca la pauta en Europa, disfruta de tipos interés negativos (por debajo de cero) en plazos de hasta cinco años (los ahorradores pagan al Tesoro alemán en vez de cobrar intereses por adquirir sus títulos) y los bonos a diez años redujeron su rentabilidad hasta el insólito 0,35% de ayer.

En línea con esta caída, los bonos de otros países europeos también han reducido su rentabilidad, incluida la periferia. España se financiaba ayer a diez años al 1,27%, un rango excepcionalmente bajo aunque sea el 263% más elevado que la rentabilidad del título alemán al mismo plazo.

El bono italiano a diez años remuneraba ayer en el mercado secundario al 1,37%; el portugués, al 1,85% y el griego, al 9,72%. A Francia, pese a sus problemas de crecimiento, los inversores apenas le reclamaron el 0,58%.

Ayer prosiguió el estrechamiento de las primas de riesgo (los diferenciales en la remuneración exigida a los bonos de los estados en relación a los títulos alemanes). La de España llegó a bajar a 89 puntos básicos, aunque cerró en 92 (0,92 puntos porcentuales). Italia se situó en 102; Portugal, en 152 y Grecia, en 930.

Las bolsas saludaron el inicio de la compra masiva de deuda por el BCE con subidas a comienzo de la sesión, aunque frenaron su remontada, e incluso algunas se dieron la vuelta, por algunos datos macroeconómicos difundidos en EE UU que no gustaron a los inversores. Pese a ello, el índice selectivo español (Ibex 35) logró un avance tímido de 0,20 puntos y consolidó un nuevo máximo desde junio de 2014. Fráncfort también cerró en verde, aunque por la mínima (ganó el 0,08%), mientras que París cedió el 0,69 %; Milán, el 0,18 y Londres, el 0,09%. El euro sí cumplió el guión y bajó de forma apreciable: se situó en 1,1195 dólares, frente a los 1,1204 dólares de la última sesión en el mercado de divisas.

Los 60.000 millones de euros que emitirá mensualmente el BCE se inyectarán a la economía mediante los dos programas de compra de deuda privada (bonos de titulizaciones y cédulas hipotecarias) que el eurobanco empezó a aplicar en otoño y, de forma más contundente, con la novedosa adquisición de deuda de los 19 estados del euro (lo hará en proporción al peso de cada economía en la moneda única) y de agencias e instituciones europeas. El BCE mutualizará el 20% del riesgo asumido. El 80% quedará en manos de los respectivos bancos centrales de cada país.

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