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Análisis

Las amnistías fiscales, de todos los colores

La polémica regularización del Gobierno de Rajoy estaba inspirada en la que hizo Berlusconi en Italia y ahora es Alexis Tsipras quien ultima una para Grecia

Las medidas económicas de los gobiernos de Mariano Rajoy y Alexis Tsipras tienen un polémico punto en común: las amnistías fiscales. El ministro griego de Finanzas, Yanis Varufakis, anunció que el Ejecutivo heleno tiene previsto tramitar a comienzos del próximo verano una ley que "permite a los ciudadanos declarar voluntariamente sus depósitos en el extranjero". Las personas que se acojan a esta medida deberán pagar entre el 15% y el 20% sobre los fondos que declaren, pero quedarán eximidas de sanciones y multas. Además, si estuvieran dispuestas a repatriar sus depósitos, disfrutarían de un gravamen inferior que aún está por detallar. Una amnistía fiscal en toda regla.

El primer ministro griego, Alexis Tsipras, asegura que hay miles de millones de euros en activos griegos no declarados en todo el mundo, de los que espera recuperar unos 800 millones. El objetivo es que el afloramiento de ese dinero ayude a aliviar las necesidades de liquidez del país, al borde de la quiebra. También que retornen a los bancos griegos fondos para taponar la sangría millonaria de los últimos años por la crisis y el constante peligro de la salida del euro.

El Gobierno de Syriza busca a la desesperada dinero y parece que las únicas líneas rojas que se ha fijado son no adoptar las medidas de austeridad que defendía el anterior gobierno de Andonis Samarás. Hace semanas ya perdonó las multas a los ciudadanos y empresas que pagasen sus deudas de golpe en un programa que recaudó poco más de 147 millones de euros y ahora prepara una amnistía fiscal, una medida impopular para la mayoría de su electorado.

El Gobierno de Tsipras, al que Podemos e IU ponen como ejemplo de alternativa al "austericidio", recurrirá a una fórmula que en su día dio muy buenos resultados al gobierno de derechas de Silvio Berlusconi en Italia, que con la amnistía que aprobó en 2009 consiguió recaudar más de 5.000 millones de euros y que afloraran cerca de 80.000. Esa medida antricrisis fue adoptada en 2012 por el Ejecutivo de Mariano Rajoy y a ella se acogieron 29.000 contribuyentes, entre ellos el exvicepresidente Rodrigo Rato. Se recaudaron cerca de 1.200 millones de euros, lejos de los 2.500 millones previstos, y afloraron más de 40.000 según los datos del Ministerio de Hacienda. En el caso español había que tributar entre un 8 y un 10%, en función de los casos. Es más de lo que se aplicó en Italia, que era un 5%, pero menos, en principio, de lo previsto en Grecia. Eso sí, Mariano Rajoy ya dejó claro en el Congreso de los Diputados que a diferencia de las amnistías que llevaron a cabo en España los gobiernos del PSOE en 1984 y 1991 y de la que prepara el Gobierno de Tsipras, su "proceso de regularización" fiscal "ni limpia ni borra delitos".

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