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Hacienda recauda unos 100 millones tras la reforma del tributo especial

Busca parar la proliferación de marcas baratas y el desnivel de precios con la Península

Canarias no es sólo un lugar de paso para el tabaco clandestino que elude los controles aduaneros y llega a tierras peninsulares, sino que también sufre la proliferación de marcas baratas, lo que implica una guerra de precios con las marcas más conocidas y consolidadas. La situación de descontrol en la que se encontraba el mercado del tabaco en las Islas se ha ido amortiguando tras la puesta en marcha del impuesto sobre las labores del tabaco, que ha sufrido varias reformas puntuales para ir adecuándolo a la realidad del mercado.

El gravamen sobre el tabaco supone para las arcas autonómicas alrededor de 100 millones de euros anuales, si bien en los presupuestos de este año hay un incremento de las expectativas de recaudación del 11%, hasta los 113 millones. Se trata de un tributo complejo cuya última reforma fue el aumento del tipo específico y que pretende que los cigarrillos más baratos no eludan el fisco y se vean obligados a incrementar los precios.

Bajos precios

Asimismo, reducir esta guerra de precios también influye en el comercio ilícito hacia la Península. Precisamente uno de los factores decisivos que alimenta el mercado negro del tabaco hacia tierras continentales es la diferencia de precios existente entre un lugar y otro.

El comercio ilícito movía hasta hace unos años el 10% del total, lo que estaba suponiendo unos 25 millones de euros que no se declaraban al fisco. Uno de los mayores focos de fraude fiscal es el movimiento de mercancías que eluden el IGIC y el AIEM, dos impuestos que gravan el consumo y la entrada de mercancías en las Islas a través principalmente de los puertos.

La Comunidad Autónoma ha incrementado notablemente las inspecciones y el control en las aduanas para detectar mercancías sin declarar, lo que supone la afloración de dinero negro y el incremento de la recaudación para las arcas públicas.

Los principales operadores han negociado directamente con Hacienda tanto la adecuación del impuesto como el incremento de las inspecciones tributarias.

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