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Defensa da a Salamanca lo que Fomento niega a Gran Canaria

La provincia castellana se libra de las servidumbres aeronáuticas tras eliminarse uno de los radares para el seguimiento de los vuelos

"Persistencia, perseverancia y voluntad para superar los problemas". Esa es la receta que dio ayer el consejero de Economía, Industria, Comercio y Conocimiento del Gobierno de Canarias, Pedro Ortega, para poder implantar la mayor cuota posible de energía eólica en las Islas. Entre los obstáculos, se enfrenta al bloqueo de los parques afectados por las servidumbres aeronáuticas del aeropuerto de Gran Canaria. Tanto él como su viceconsejero de Industria y Energía, Adrián Mendoza, aún ven posible que Madrid atienda las demandas del Archipiélago.

Hace escasas semanas, el Consejo de Ministros -entonces en funciones- acabó, a petición del Ministerio de Defensa, con ese problema en Salamanca retirando una de las herramientas (NDB) utilizadas para el seguimiento de los aviones. Más de cuatro años llevan el Gobierno regional y los promotores eólicos de Gran Canaria solicitando sin éxito a la Agencia Estatal de Seguridad Aérea (AESA), dependiente del Ministerio de Fomento, que haga lo mismo en la Isla.

Las servidumbres se establecen para preservar la seguridad aérea y en este caso impiden la instalación de los parques proyectados en las zonas de la Isla en las que precisamente el viento azota con mayor intensidad y durante más horas. Sin embargo, los empresarios del sector cuentan con estudios técnicos que avalan el cambio de ubicación de las radiobalizas sin generar peligro a los aviones. Y lo que es más grave, la Unión Europea obliga a emplear una tecnología distinta para el seguimiento del tráfico aéreo a partir de 2020, pero los parques deben estar instalados antes de que finalice 2018. Es decir, Gran Canaria tiene secuestrados sus megavatios de mayor calidad y para cuando sean liberados ya será tarde.

Al menos no llegarán a tiempo de cumplir con las condiciones recogidas en el cupo en el que lograron inscribirse para tener derecho a una retribución específica que hace rentables sus proyectos. Tendrán que esperar a reengancharse a posteriores subastas, como la ya comprometida por Madrid. Eso siempre y cuando las condiciones contenidas en esta les permitan obtener la rentabilidad suficiente.

Nueva Canarias (NC) ha desatado una ofensiva en torno al asunto que incluye mociones en el Cabildo de Gran Canaria y el Senado, y proposiciones no de ley tanto en el Parlamento de Canarias como en el Congreso de los Diputados.

En todas ellas se alude a la necesidad de reubicar los radares y suprimir los elementos de seguimiento de la navegacion aérea que han quedado obsoletos conel fin de librar de las servidumbres al corredor este de la Isla.

Gas Natural Fenosa tiene afectados dos de sus parques por esas limitaciones: La Sal y La Sal III. Se trata de dos proyectos de pequeño tamaño que incluyen sendas máquinas de dos megavatios de potencia cada una de ellas. La inversión que se perdería si no pueden construirse es de 6,5 millones de euros, y es tan solo un ejemplo.

El delegado en Canarias de Gas Natural Fenosa, Sergio Auffrey, estimó ayer posible que esos dos aerogeneradores puedan instalarse finalmente. "Creemos que tenemos posibilidades. Hemos justificado que tienen sentido y que no suponen ninguna afección seria para las servidumbres aeronáuticas" señaló. Entre otras cuestiones porque no están tan cerca del aeropuerto como otros.

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