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Las rencillas y la falta de entendimiento laminan la unidad en la pesca canaria

La mayoría de las cofradías de Las Palmas abandonan la federación regional a los seis meses de su creación

Las rencillas y la falta de entendimiento laminan la unidad en la pesca canaria

Las rencillas y la falta de entendimiento laminan la unidad en la pesca canaria

La unidad de los pescadores canarios ha durado medio año, el tiempo que han tardado en dinamitarla las diferencias existentes en el seno del sector. Los colectivos de trabajadores del mar de todas las cofradías grancanarias -Arguineguín, Mogán, Agaete y Castillo del Romeral- y los de La Tiñosa y Playa Blanca, en Lanzarote, han comunicado por escrito que abandonan la Federación Regional de Cofradías de Pescadores de Canarias y señalan al presidente de esta, Fernando Gutiérrez, como principal responsable de su decisión.

"Con esta gente no hay nada que hacer", explica Gutiérrez, en referencia a unas divergencias que amenazaban el órgano regional desde antes de su creación. El propio presidente de la Federación Provincial de Cofradías de Las Palmas, Gabriel Jiménez, lo confirma: "Estaba cantado. Se convocaron unas elecciones en las que no queríamos estar y de las que sabíamos el resultado, pero teníamos que ir".

Así define el cabeza visible de los separatistas el ambiente existente antes de la conformación de la federación regional. Desde el mes de abril, la grieta no ha hecho sino agrandarse. En el escrito dirigido a la Delegación de Gobierno, las cofradías grancanarias y las dos lanzaroteñas acusan a Gutiérrez de conducirse por libre sin recabar la opinión del comité ejecutivo, por lo que se desligan de las consecuencias que puedan tener sus actuaciones.

"Eso no se lo cree nadie. Esta federación regional se ha reunido y hasta la fecha todo lo ha acordado por unanimidad", asegura su presidente y añade que "cuestión distinta" es que los integrantes de la Federación de Las Palmas "no acudan" a sus llamadas.

En medio de esta disputa se encuentra el Gobierno de Canarias, que no oculta que la quiebra de la regional impide la consecución de uno de los grandes objetivos que se había marcado: dotar al sector pesquero de herramientas para que sea una unidad y pueda afrontar así con mayor fuerza las negociaciones para salvaguardar sus intereses.

Seguir intentándolo

"Seguiremos, no obstante, abogando continuamente por esa unidad", señala el director general de Pesca, Orlando Umpiérrez, quien estima que el Gobierno de Canarias "ni debe ni puede" opinar al respecto de las razones con las que el grueso de la federación provincial de Las Palmas argumenta su marcha. Eso sí, vislumbra diferencias personales y de trato que impiden la cohesión de todos los pescadores.

"Se ha dedicado a suspicacias y estratagemas políticas", aseguran los díscolos en el escrito dirigido a la Delegación del Gobierno central en las Islas. Entre esas actuaciones, "lo peor" de Gutiérrez, según Gabriel Jiménez, "es que se mete en la vida interna de las cofradías". Mientras, el presidente regional de los pescadores, lamenta que "cuenten mentiras a las que tratan de dar forma para que encajen con sus intereses". A su juicio, "son cuatro" quienes se encargan de dirigir la federación provincial de Las Palmas y sus cofradías sin que "los pescadores sepan ni el estado de las cuentas. Una cosa es lo que dicen los directivos y otra muy distinta la opinión de los pescadores", sostiene.

Como ejemplo, señala la escasa presencia de profesionales en la Junta General de la Cofradía de Pescadores de Arguineguín que decidió el pasado 5 de octubre abandonar la federación regional. Once nombres aparecen en el acta de los 40 barcos que el secretario de la organización, Francisco Jiménez, asegura que integran el colectivo.

"Sus actuaciones se basan en impulsos y falta de asesoramiento. Siente que está por encima del bien y del mal. Tarde o temprano meterá la pata y no queremos embargar nuestras cofradías con sus errores", recoge el texto en el que explican su salida de la recientemente creada federación regional.

Bajo esa afirmación se incluye la personación del órgano que preside Fernando Gutiérrez en contra del recurso que los separatistas interpusieron contra el reglamento de noviembre de 2015 que regula las artes y modalidades de pesca marítima y establece un plan de gestión para los buques del Archipiélago. Los grancanarios aseguran que el texto deja fuera de juego las nasas con las que faenan, entre otras cuestiones, y aseguran que su iniciativa judicial se limita a solicitar la suspensión cautelar de los puntos que limitan su actividad.

Sin embargo, el presidente de la regional asegura que de triunfar esas aspiraciones, los pescadores de las Islas tendrían que comunicar a Madrid cada cambio de especie a pescar y para cuando llegara la respuesta ya no habría pescado.

Dos maneras de pescar

  • En la base de las disputas entre los dos bandos en que está dividido el sector pesquero canario subyacen dos maneras distintas de entender la pesca. Los profesionales de la provincia oriental están orientados a mayores volúmenes de capturas, mientras que en El Hierro, donde es patrón mayor de la Cofradía de Nuestra Señora de los Reyes, Fernando Gutiérrez, se aboga por la máxima de un hombre, un anzuelo.Francisco Rodríguez, patrón mayor de La Tiñosa, una de las dos cofradías lanzaroteñas que han decidido escindirse junto a la de Playa Blanca y las cuatro de Gran Canaria, asegura que apostó "fuertemente" por la Federación Regional. Sobre Gutiérrez, presidente de este organismo, afirma que pretende implantar en todas las islas el modelo herreño. "Le planteamos que nosotros no podemos asumirlo", señaló. Por eso no entiende que el presidente de la Federación haya decidido oponerse a la iniciativa judicial con la que solicitan la suspensión de los extremos de la orden sobre artes y modalidades de pesca que les afectan como la práctica eliminación de las nasas. "Las podemos restringir, pero no quitarlas", explicó.Sin embargo, Gutiérrez mantiene que tal y como está planteado el recurso lo que corre peligro es toda la pesca de Canarias. Además, asegura que estuvo en Lanzarote hace apenas un mes, hablando, entre otros con Rodríguez, al que invitó a una charla en el Centro Oceanográfico de Tenerife para conocer mejor el asunto. "Una cosa es lo que queramos hacer y otra cómo", señala el presidente de la federación.En medio de la disputa, el patrón mayor de la Cofradía de Arrecife, Aquilino Arrocha, la única de Lanzarote que no se ha escindido, mantiene que todos son necesarios. "Les veo a todos luchando por el sector", relata, por lo que no entiende por qué resulta imposible hallar espacios que permitan la convivencia. Sobre los motivos para quedarse esgrime dos: "Fernando no está en contra de las nasas, otra cosa es regularlas; está claro que una embarcación no pueden tener 500". A eso añade que considera necesarios todos los estamentos, provincial, regional y nacional.Arrocha, propietario de un atunero, considera que en esta guerra el principal perjudicado es el sector, porque "unidos siempre se consigue más". Sin embargo, el cisma estaba anunciado, las partes en conflicto se repelen como los polos del mismo signo. Gabriel Jiménez, presidente de la Federación de Las Palmas ya se lo anunció al consejero Narvay Quintero "hace tres meses".

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