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La Provincia - Diario de Las Palmas

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Las ventas de las Islas al Reino Unido se derrumban bajo la amenaza del 'brexit'

Nunca antes se había exportado tan poco a Gran Bretaña e Irlanda del Norte como en 2016

Las ventas de las Islas al Reino Unido se derrumban bajo la amenaza del 'brexit'

Las exportaciones de las empresas canarias al Reino Unido se desplomaron el año pasado en medio de la salida de Gran Bretaña e Irlanda del Norte de la Unión Europea (UE), el llamado brexit. Las ventas a Escocia, Gales, Inglaterra y el territorio norirlandés no solo se redujeron sobremanera en relación con las cifras de 2015, sino que experimentaron una caída sin precedentes. En otras palabras: el Archipiélago nunca antes había exportado tan poco al Reino Unido, no al menos en los últimos 21 años, es decir, desde donde abarcan las estadísticas del Ministerio de Economía, Industria y Competitividad.

Si 2016 fue un muy mal ejercicio para el comercio exterior de la Comunidad Autónoma, lo fue incluso peor, un verdadero annus horribilis, para las ventas a Londres. La caída del global de las exportaciones en un 18%, el peor dato de todo el Estado, ya disparó las alarmas la semana pasada, máxime por coincidir con un nuevo récord de ventas del conjunto del país. Una disminución de un 18% que es incluso mayor, de hasta un 27,3%, en el caso de las exportaciones al Reino Unido, donde la depreciación de la libra esterlina a consecuencia del brexit ha agudizado los problemas que arrastran las empresas de las Islas, fundamentalmente las tomateras, para vender sus productos fuera de las fronteras nacionales.

Las empresas canarias exportaron mercancías a Gran Bretaña e Irlanda del Norte en 2016 por un montante de menos de 52 millones de euros, exactamente 51,87 millones. La economía regional facturó así en el primer ejercicio posbrexit casi 20 millones de euros menos que en 2015 y cerca de un 60% menos que en 2011, año en el que se consiguió el récord de ventas a las islas británicas con 126 millones de facturación. Lo más preocupante, habida cuenta de que el Reino Unido sigue siendo, a falta de comprobar en qué desemboca el brexit, uno de los principales países importadores de productos canarios -el año pasado, y pese a todo, solo Holanda lo superó en Europa-, surge al comprobar cómo esos alrededor de 52 millones son el peor dato desde 1995, año en el que la Secretaría de Estado de Comercio comenzó a suministrar las estadísticas de comercio exterior por comunidades autónomas. En definitiva, las ventas a Londres jamás habían generado tan pocos ingresos a la economía del Archipiélago.

Pero, ¿cómo es posible una caída tan profunda cuando hay autonomías que han sorteado las primeras consecuencias del brexit sin mayores dificultades? La respuesta a esta pregunta está en el hecho de que son frutas, hortalizas y legumbres, y en concreto tomates y pepinos, lo que mayormente exportan las Islas al Reino Unido, sin que las restantes mercancías tengan gran peso. El mayor porcentaje de las ventas lo representan, de hecho, los tomates, un cultivo que viene arrastrando una profunda crisis en la región y que está altamente condicionado por los elevados costes de producción y una competencia en alza. Así pues, el brexit, o más bien la pérdida de valor de la libra a la que este dio lugar fundamentalmente en las primeras semanas tras el referéndum, que se celebró el 23 de junio, ha sido, más que la causa primera, un problema más. "La depreciación de la libra ha sido un hándicap más para la producción de tomates y pepinos", explica el presidente de la Asociación Agraria de Jóvenes Agricultores (Asaja) de la provincia de Las Palmas, Roberto Góiriz.

Goiriz, que lleva muchos años vinculado al sector del tomate en Canarias, reconoce que, a pesar de las circunstancias, la bajada de las exportaciones a Gran Bretaña e Irlanda del Norte es "impresionante", de modo que se abre ahora un período de "incertidumbre y preocupación" hasta ver en qué queda definitivamente el adiós del Reino Unido a la UE. "El futuro es muy incierto", admite el presidente de Asaja, porque aunque el gobierno de Theresa May ya ha avanzado la hoja de ruta del proceso de desconexión con Bruselas, aún habrá que ver si se establecen o no aranceles en las relaciones comerciales, lo que encarecería las importaciones británicas. En cualquier caso, los exportadores de tomates canarios comprobaron los efectos colaterales del brexit ya en los primeros meses tras el "sí" del Reino Unido a romper con la UE, cuando la depreciación de la libra llevó a determinados importadores a regatear precios pactados antes de la inesperada sacudida del 23 de junio.

De momento, y al menos hasta mayo, cuando terminará la temporada que se inició en noviembre, los tomateros isleños siguen enviando mercancías a Londres y Belfast, si bien Goiriz no cree que el próximo ejercicio vaya a ser mejor que el último. El "bajón" de la producción en el Archipiélago, los problemas de la libra por el brexit, la susodicha "incertidumbre" y el apoyo de Europa a países competidores como Túnez -Bruselas está contribuyendo al progreso económico de estos países para evitar que las personas se vean obligadas a buscar un mejor futuro lejos de sus hogares- no permiten augurar un incremento de las exportaciones a corto plazo.

Al margen de tomates y pepinos, que dejaron algo menos de 30 millones (un descenso de un 17,4%), Canarias vendió al Reino Unido material de transporte por unos 6,8 millones (-15%), productos químicos por 5,35 millones (+31%), bienes de equipo por 1,8 (-47,5%) y maquinaria industrial por 1,6 (-88%).

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