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Foro LA PROVINCIA Encuentro con el coordinador de la ponencia económica del PSOE

La "sensatez" frente a los "golfos"

Díez contrapone el modelo del PP de "no hacer nada" a las tesis de la socialdemocracia para salir de la crisis

De izquierda a derecha Pedro Quevedo, José Carlos Díez y Sebastián Franquis, a su llegada al Gabinete Literario. SANTI BLANCO

De un presidente del Gobierno -Mariano Rajoy- "rodeado de golfos" a un PSOE "centrado y sensato", éste último un mensaje que también transmite desde hace tiempo la presidenta de la Junta de Andalucía, Susana Díaz, en sus aspiraciones a liderar el partido y que sus partidarios se encargan de propagar a los cuatro vientos. Para Díez el modelo económico de Rajoy es "no hacer nada".

Solo desde esta sensatez el PSOE podrá llegar al Gobierno de nuevo, según el economista, que puso sobre la mesa el liderazgo de Martin Schulz en Alemania o el gobierno del socialista Antonio Costa en Portugal como ejemplos a seguir. Del modelo francés no quiere saber nada, de hecho tras la debacle socialista en las elecciones de Francia, José Carlos Díez fue contundente con el candidato Hamon: "los socialistas franceses han entendido mal el giro a la izquierda". Pero también lanzó un mensaje algo críptico y preocupante sobre el que puede ser próximo presidente de Francia, Emmanuel Macron: "Es muy liberal pero también muy populista".

Entre el público que congregó el economista José Carlos Díez figuraban relevantes dirigentes del socialismo canario como el exsecretario general, José Miguel Pérez; el alcalde capitalino, Augusto Hidalgo; el diputado por Las Palmas, Sebastián Franquis; el vicepresidente del Cabildo grancanario, Ángel Víctor Torres o el presidente de la Autoridad Portuaria de Las Palmas, Luis Ibarra, también economista y que fue el encargado de presentar a Díez.

Presencia empresarial

La presencia de dirigentes empresariales fue escasa, entre otros motivos porque las juntas directivas de las patronales de Las Palmas y Santa Cruz de Tenerife fueron recibidas ayer por los Reyes de España en la sede presidencial de la capital tinerfeña. Entre los empresarios que asistieron al Gabinete Literario estaban el presidente de Satocan, Juan Miguel Sanjuán; el expresidente de la patronal de Las Palmas, Sebastián Grisaleña; el presidente de los importadores, Pedro Peña, y el presidente de Asociación Eólica de Canarias, Rafael Martell. También estuvieron presentes dirigentes de colegios profesionales, economistas, abogados y representantes de los patrocinadores del evento: Universidad del Atlántico Medio, Lopesan y CaixaBank.

Políticos de otros partidos pocos. Carmen Guerra, concejal del PP en el Ayuntamiento capitalino, aguantó estoicamente el chaparrón de José Carlos Díez contra el Gobierno de su partido por su política económica y los casos de corrupción. Por Nueva Canarias estuvieron el consejero de Hacienda del Cabildo grancanario, Pedro Justo, y el diputado por Las Palmas, Pedro Quevedo, al que también Díez se dirigió en varias ocasiones por su protagonismo en el debate sobre los presupuestos del Estado de 2017. También asistieron Javier Amador, por Ciudadanos, y David Suárez, de Unidos por Gran Canaria, ambos concejales.

El conferenciante aludió en numerosas ocasiones a los empresarios por su papel vector en la economía tanto para bien como para mal. Les pidió más responsabilidad social, incrementar los salarios y que no vuelvan a caer en la burbuja inmobiliaria. Aquí aprovechó el economista para lanzar una fuerte andanada en contra de la Ley del Suelo que impulsa el Gobierno de Coalición Canaria y a la que comparó con la ley del suelo de los gobiernos de Aznar y que, en su opinión, fue la causante de todos los males que ha sufrido la economía española durante la crisis.

El presidente de la Autoridad Portuaria, Luis Ibarra, defendió en su intervención previa una cierta 'humanización' de la economía, que también ha defendido Díez en su trayectoria profesional: la economía debe estar al servicio de las personas y no al revés. En este perfil didáctico de la teoría económica, Ibarra argumentó que el peor enemigo del Estado de Bienestar es el déficit público crónico y defendió que éste procede más de los ingresos que de los gastos.

José Carlos Díez se defendió a la pregunta de la crisis económica que el presidente Rodríguez Zapatero no supo o no pudo ver a tiempo: el desplome de los ingresos fue en paralelo al fuerte incremento del gasto de las prestaciones por desempleo en los primeros años de la recesión, lo que motivó un desfase en el presupuesto público que se ha ido agrandando con el paso de los años. El principal problema de la economía es la deuda, significó el economista, indicador que se ha cronificado también en las comunidades autónomas.

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