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La Provincia - Diario de Las Palmas

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El plátano de Canarias se afianza en Marruecos y se introduce en Suiza

Los productores del Archipiélago planean la creación de una empresa colectiva de exportación

El plátano de Canarias se afianza en Marruecos y se introduce en Suiza

El plátano de Canarias amplía fronteras. El sector platanero comenzó en mayo a realizar las primeras exportaciones colectivas a Marruecos a través de la Asociación de Organizaciones de Productores de Plátanos de Canarias (Asprocan) y, desde entonces, ya acumulan envíos de 228.220 kilos al país vecino. Tras dar los primeros pasos, este proyecto se encuentra en segunda fase de viabilidad y los productores ya tienen las miras puestas en un nuevo mercado: Suiza. En este caso se están llevando a cabo pruebas de maduración en destino por parte de operadores nacionales del segmento de la distribución, por lo que la iniciativa aún se encuentra en una etapa primigenia.

El plátano es el producto estrella de la agricultura de exportación de las Islas y siempre la Península ha sido su receptor. Para evitar un hundimiento de precios como consecuencia de sobreproducciones o caídas de la demanda, el sector intenta asentarse en nuevos destinos al mismo tiempo que afianza el nacional, donde este producto es consumido por más de 16 millones de hogares cada año. Para impulsar el desarrollo de nuevos mercados, Asprocan está trabajando en la constitución de una empresa colectiva de exportación.

En marzo comenzaron los contactos para introducir el producto canario en Marruecos, país que importa alrededor de 20 millones de kilos de banana de diferentes orígenes a lo largo de un año. Durante ese mes, representantes de las organizaciones de productores de plátanos se desplazaron a Casablanca para conocer de primera mano las oportunidades que brindaba para la exportación del sector. Ahora, tras acumular 228.220 kilos de envíos, el proyecto se encuentra en segunda fase de viabilidad superando las dificultades con las que tropieza en materia logística.

La introducción en el mercado suizo aún no está tan avanzada. Además de los costes que genera comercializar con el mercado europeo, los productores canarios se encuentran con el hándicap de la competencia desleal en el etiquetado bio y unos estándares de calidad más laxos en torno al comercio justo de la banana de terceros países.

El objetivo, a fin de cuentas, es sustituir las picas por nuevos envíos al exterior. En caso de que esta nueva vía no funcione, siempre queda el recurso de retirar fruta del mercado, que aunque haya generado algún tipo tensión entre algunos productores, desde Asprocan se defiende como un mecanismo regulado en la economía agraria. Así, las previsiones de la asociación arrojan que la aplicación de esta medida afecte a un volumen inferior al 3% de la producción que se obtenga al cierre del ejercicio.

Los plataneros del Archipiélago denunciaron semanas atrás el crecimiento de las importaciones bananeras desde terceros países como consecuencia de la reducción de aranceles concedida a países de América y África sin que el mecanismo de defensa pactado para las producciones de la Unión Europea (UE) en los acuerdos comerciales haya sido aplicado desde su establecimiento. Es decir, que las cláusula de salvaguardia que se establecieron para que Bruselas suspenda las preferencias arancelarias no se han puesto en marcha una vez superados los umbrales de compras fijados para cada país extracomunitario. Una circunstancia, además, que también ha sido criticada por el Ejecutivo regional, que ha solicitado claridad a la UE en torno a la aplicación de los mecanismos de estabilización de la banana. A esta petición se sumó el pasado lunes el ministro de Comercio Exterior de Costa Rica, Alexander Mora, quien demandó a Bruselas precisión para que los productores, tanto costarricenses como canarios, tengan claras las reglas del juego y puedan invertir sobre un escenario carente de incertidumbre.

Nicaragua fue el primer país en sobrepasar el límite de importaciones hacia la UE, según datos facilitados por Asprocan. Las toneladas comercializadas de este fruto alcanzan ya las 43.555 toneladas, un 169% más que el umbral establecido. Perú le sigue la estela, pues las importaciones de la UE en este caso superan en un 107% el tope designado, de tal forma que las compras a este país se sitúan en 100.011 toneladas. Guatemala también se encuentra en esta situación. Los plataneros isleños alertan que el límite de importaciones previsto por Bruselas en sus acuerdos de reducción arancelaria con este país se ha rebasado sin que se aplique la cláusula de salvaguardia. Las importaciones ya superan las 90.400 toneladas, lo que supone un 11,6% más de lo establecido con preferencias.

En lo que a la comercialización con la Península se refiere, los productores canarios mantuvieron hasta agosto unas cifras similares a las registradas en el mismo periodo del ejercicio pasado. La cifra se sitúa en 255 millones de kilos, un volumen cercano a los 259 millones de 2016 y 23 millones de kilos por encima de la media de los últimos seis ejercicios. Este año comenzó con un descenso de la producción que hacía esperar un ejercicio con menos intensidad productiva, pero desde febrero las cifras de comercialización fueron experimentando un incremento.

Para garantizar la viabilidad y continuidad de la actividad productiva del plátano de Canarias, el sector confía en que pronto se incluyan los costes del transporte de plátanos desde las Islas a la Península en las ayudas al transporte de mercancías previstas por el Real Decreto 349/2011. Más aún tras la reciente aprobación en el Congreso de una moción con la que se insta al Gobierno central a incluir esa fruta en tales subvenciones.

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