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La renovación avanza, aunque lenta

En Gran Canaria 65 alojamientos turísticos han solicitado desde 2010 permisos de renovación edificatoria

Vista aérea de la playa de Puerto Rico, en el sur de Gran Canaria.

Vista aérea de la playa de Puerto Rico, en el sur de Gran Canaria. YAIZA SOCORRO

Despacio, sí, pero con buena letra. Las patronales hoteleras aseguran que el sector se ha puesto las pilas y está haciendo los deberes en materia de renovación. Hay inversión y voluntad, pero los hoteleros advierten que aún tropiezan con la burocracia. Una circunstancia, apuntan, que no les deja avanzar al ritmo deseado, pero que tampoco les impide estar preparados ante la posible recuperación de mercados competidores, como Egipto o Turquía, en horas bajas por problemas de seguridad.

Gran Canaria cuenta desde 2010 con 65 resoluciones favorables de autorizaciones previas de renovación edificatoria por parte del Cabildo. Los datos, actualizados hasta marzo de este año, reflejan que 31 corresponden a Mogán y otras 31 a San Bartolomé de Tirajana, mientras que las tres restantes se refieren a hoteles urbanos de la capital. Buena parte de estas reformas se han realizado para cambiar el tipo de alojamiento -de apartamento a hotel-, mejorar la categoría del mismo o aumentar las plazas ofertadas.

En Tenerife el sector hotelero también se centra en procesos de renovación. No en vano, 44 hoteles y complejos de apartamentos de esta isla estarán remodelados al finalizar el cuatrienio comprendido entre 2015 y 2018. Para ello, los empresarios han destinado, según datos actualizados a finales del ejercicio pasado, 282 millones. A esta cuantía hay que sumar, además, otro montante de 138 millones para la construcción de ochos establecimientos turísticos. El sur de la isla acapara la remodelación de 26 establecimientos con un total de 15.666 plazas. En el norte, por su parte, son 18 los alojamientos que cuelgan, o han colgado, el cartel de obras para renovar 5.440 plazas.

El sector turístico del Archipiélago encadena años de récords en la llegada de visitantes. "Los empresarios se han concienciado porque cuando hay renovación ven que el negocio es rentable, hay retorno y la banca está dando crédito", subraya el presidente de la Federación de Hostelería y Turismo de Las Palmas (Feht), José María Mañaricúa. Su homólogo en la Asociación Hotelera y Extrahotelera de Tenerife, La Palma, La Gomera y El Hierro (Ashotel), Jorge Marichal, también comparte esta idea. "Ahora hay que convertir los beneficios que se están generando en ahorro y ese ahorro en inversión en diferenciación y en planta alojativa reformada para que cuando llegue esa reacción, que será más pronto que tarde, poder ser más competitivo y aguantar más el tipo", sostiene.

CaixaBank y la Cámara de Comercio tinerfeña estiman que para el próximo año el PIB crecerá un 2,7%, un punto menos que lo pronosticado para este ejercicio. Esta ralentización de la economía canaria refleja que su motor, el turismo, está llegando a su límite de crecimiento tras varios años al máximo rendimiento.

El informe The Hotel Property de la consultora Deloitte, presentado esta semana en la capital grancanaria en un acto organizado por la Asociación para el Progreso de la Dirección (APD), pone de relieve la necesidad de que la planta hotelera de las Islas se renueve para evitar una dramática caída de la ocupación, que pasaría de una media del 87% a un 67% en caso de que otros destinos competidores comiencen a salir a flote.

Estos 'diagnósticos' ponen de relieve la importancia del sector de ponerse al día. Marichal insiste en que los hoteleros sí están realizando esfuerzos para no quedarse atrás. "La planta hotelera se está poniendo las pilas, lo que pasa es que a veces nos encontramos con la burocracia", lamenta el presidente de Ashotel. Los planes de modernización y mejora pendientes de aprobación son los que, a su juicio, impiden que la remodelación del sector avance a un buen ritmo y son también los que abren la puerta a que "inversiones latentes" se desvíen a otras zonas. Por ello, el presidente de Ashotel demanda a la Administración más celeridad en la aplicación de esos planes y un mayor compromiso en la renovación de los espacios turísticos públicos para mejorar la imagen del destino.

La dificultad para llegar a un acuerdo entre los diferentes propietarios de un complejo de apartamentos es otro de los inconvenientes para la renovación que señala Mañaricúa, quien también apunta a la residencialización que ampara la nueva ley del suelo como un problema. La norma de ordenación del territorio consolida la residencia de los titulares de apartamentos en suelo turístico antes del 1 de enero de 2017 y les impide destinarlos a otros usos.

Valor añadido

El "valor añadido" que aporta las reformas a los establecimientos alojativos se transforma en fidelidad y confianza. Los empresarios hoteleros son conscientes de que cuanto mayor sea la calidad y diferenciación ofrecida, "menos daño" hará el regreso de los grandes competidores de la Islas. El presidente de la Feht esgrime que pese al influjo que puede ejercer la recuperación de otros mercados, no cree que la ocupación en el Archipiélago caiga 20 puntos. No, al menos, durante la temporada alta de las Islas. "Canarias es un destino con un invierno único en Europa", sostiene Mañaricúa.

Los últimos datos publicados por el Instituto Nacional de Estadística (INE) a través de la Estadística de Movimientos Turísticos en Fronteras (Frontur) refuerzan su previsión. En los primeros diez meses del año, Canarias recibió 11,7 millones de turistas extranjeros, un 8% más que en el mismo periodo del ejercicio anterior. Una cifra que acerca la posibilidad de superar por vez primera la barrera de los 16 millones de visitantes.

Precisamente el crecimiento del turismo en el Archipiélago ha venido motivado en los últimos años, en buena medida, por la difícil situación política y de seguridad que atraviesan destinos competidores. Para Mañaricúa, los únicos meses en los que podrán registrarse caídas significativas una vez que esos países vuelvan a la normalidad, son los de la temporada de verano. "Sobre todo en mayo y junio, que son meses de debilidad", subraya.

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