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Más de 263.000 canarios sufren pobreza laboral, un 20% con estudios superiores

Más de la mitad de los asalariados el Archipiélago ni siquiera llegan a mileuristas

Un asalariado canario de la hostelería trabajando en una cocina.

Un asalariado canario de la hostelería trabajando en una cocina. JOSÉ LUIS GONZÁLEZ

Un total de 263.163 canarios están en riesgo de pobreza laboral por más que la economía de la Comunidad Autónoma haya conseguido encadenar cuatro años consecutivos de crecimiento y por más que todo apunte que el Producto Interior Bruto (PIB) seguirá incrementándose sensiblemente por encima del 2% también en 2018 y 2019. Y no se trata únicamente de personas sin formación o con estudios mínimos, sino que entre ellas figuran hasta 52.292, un 20%, con títulos superiores. Así lo constata un trabajo, titulado Población especialmente vulnerable ante el empleo en España en el año 2018, del investigador Florentino Felgueroso, miembro de la Fundación de Estudios de Economía Aplicada (Fedea) y profesor -actualmente en excedencia- de la Universidad de Oviedo.

Los datos que muestra el análisis publicado en los Estudios sobre la economía española de Fedea están en consonancia, además, con las últimas cifras que sobre el mercado laboral canario ha divulgado la Agencia Tributaria. Una información que revela que más de la mitad de los canarios asalariados tuvieron que conformarse en 2016 -ejercicio al que corresponde el último boletín de Mercado de trabajo y pensiones en las fuentes tributarias, que acaba de publicarse- con sueldos de menos de mil euros mensuales. En otras palabras: uno de cada dos asalariados del Archipiélago sueña con ser mileurista, una condición, la del trabajador cuyo salario no llega a esos mil euros al mes, que era considerada antes del estallido de la crisis como un demérito laboral y que hoy para sí quisieran muchos de los asalariados de la región.

El análisis del profesor Felgueroso, en el que han colaborado Cruz Roja Española, Inserta Fundación ONCE, Fundación Tomillo, Fundación Secretariado Gitano y Fundación Foessa, es fruto, según se expone en las páginas del informe, "de la insatisfacción que generan los indicadores disponibles de paro, precariedad y pobreza laboral al cuantificar y caracterizar las personas con mayor vulnerabilidad ante el empleo". Y precisamente para contabilizar estas personas emplea una nueva metodología para la que acuña el término población especialmente vulnerable ante el empleo, un grupo en el que se encuentran un 17,6% de los canarios en edad de trabajar, un porcentaje que solamente es mayor en Extremadura (23,8%) y Andalucía (20,5).

Una población, esos más de 263.000 isleños, que integran quienes residen en hogares con bajos ingresos -ingresos derivados del trabajo que por unidad de consumo son inferiores al 60% de la mediana de los de todos los hogares- o con baja intensidad laboral -en los que el cociente entre las horas semanales trabajadas y las potenciales entre todos los miembros del hogar es inferior a 0,2- y, además, están inactivos pese a querer trabajar y tener disponibilidad para ello, están en paro o están en situación de precariedad laboral. Y ¿cuándo una persona está en precariedad laboral? Pues cuando tiene entre 16 y 24 años y está fuera del sistema educativo o cuando tiene entre 24 y 59 años y, a pesar de tener trabajo, no consigue una remuneración superior al Salario Mínimo Interprofesional (SMI) en cifras anuales y considerando una jornada a tiempo completo. Y, por si fuera poco, son personas que seguirán muy probablemente atrapadas en el desempleo o en situación de pobreza en el trabajo en los próximos 12 meses.

Uno de los datos que más llama la atención del estudio es que entre esos más de 260.000 canarios en edad de trabajar especialmente vulnerables están esos más de 52.000 con estudios universitarios, 6.541 euros más de los 45.751 que solo cuentan con la educación primaria. Así pues, dos de cada diez de esas personas en dificultades para colocarse dignamente en el mercado laboral de la comunidad cuentan con educación superior.

El informe publicado por Fedea también revela que la precariedad afecta mayoritariamente a las mujeres isleñas. En concreto, ese colectivo de canarios desfavorecidos en términos laborales lo forman 113.247 hombres y 149.916 mujeres.

A nivel nacional, los resultados del estudio muestran que la población especialmente vulnerable ante el empleo en España es de 3.996.000 personas y que son 172.000 personas menos que hace un año.

Los datos de precariedad laboral que pone sobre la mesa el trabajo del investigador asturiano tienen respaldo también en los de la Agencia Tributaria. De los 844.959 asalariados canarios contabilizados por el organismo público en el ejercicio de 2016, hasta 445.743, es decir, más de la mitad -exactamente un 52,7%-, no ingresaron más de 982 euros al mes, que es el equivalente a 1,5 veces el SMI de 2016 (655,2 euros). Y de nuevo aquí Canarias figura entre las comunidades autónomas peor paradas, en este caso la cuarta por la cola. Solo arrojan peores resultados Extremadura, con casi un 60% de asalariados que no llegan a mileuristas; Andalucía, con un 58,5%; y Murcia, con un 54,5%. En el otro extremo de la estadística de la Agencia Tributaria aparecen autonomías como Madrid, donde menos de un 40% están en esa situación, o Aragón (41,5%).

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