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Oro parece...

Las malas condiciones meteorológicas reducen la producción y el kilo de plátano canario en la Península cuesta un 80% más que hace un año

Trabajadoras en una empresa de empaquetado de plátanos del municipio grancanario de Gáldar.

Trabajadoras en una empresa de empaquetado de plátanos del municipio grancanario de Gáldar. QUIQUE CURBELO

"Una primavera fría", en palabras de Esther Domínguez, responsable del Departamento Técnico de la Asociación de Productores de Plátanos de Canarias (Asprocan), y la merma de plantas por el efecto de los fuertes vientos registrados en marzo, han conformado una tormenta perfecta que se ha traducido en un recorte de 48,7 toneladas (-30%) en la producción comercializada, durante el mes de mayo y lo que llevamos de junio, en comparación con la media de los últimos tres años. Esa intensa caída de la oferta se ha reflejado en un incremento del 80% de los precios en el mercado peninsular.

Al terminar el primer trimestre del año, el vendaval desatado afectó a 3.500 hectáreas de las 9.000 que en la actualidad ocupa este cultivo en el Archipiélago. Se fueron al limbo 14,5 millones de kilogramos de plátanos. Cabía esperar una recuperación de las plantas afectadas, pero para eso era necesario contar con unas temperaturas más elevadas que las registradas en los últimos meses.

Domínguez resta importancia a la situación, que entiende como coyuntural, si bien no obvia que la producción de la semana pasada, la vigesimoquinta de 2018, fue la más baja de los últimos diez años. El resultado es que el kilo de plátano canario se vende en los mercados peninsulares hoy a 1,35 euros, cuando hace doce meses se pagaban 75 céntimos, un 80% menos.

Precios "históricos", como los calificó ayer el consejero de Agricultura, Ganadería, Pesca y Aguas del Gobierno de Canarias, Narvay Quintero, informa Efe. El integrante del Ejecutivo regional detalló asimismo que la caída gana en espectacularidad al compararse con lo ocurrido el pasado año, que se cerró con una producción récord de más de 420 millones de kilos y semanas de hasta 10 millones enviados al mercado peninsular. Por su parte, Esther Domínguez reconoció que los actuales "cinco millones semanales suponen una cantidad baja, pero no se puede hablar de desabastecimiento". No obstante, señaló que en el momento actual, "circunstancial" en su opinión, el mercado demanda "más plátano del que puede servirse desde las Islas".

La responsable del Departamento Técnico de Asprocan aseguró que en breve la demanda se atenuará con la "entrada de la fruta de temporada" estival. Además, aseguró que al paso por este punto del año la producción es "casi igual" que la de 2017.

La cuestión ahora es saber cuánto puede aguantar el plátano con precios tan elevados sin temor a sufrir una pérdida de clientes. La diferencia con la banana americana es abismal y las sucesivas campañas de marketing desarrolladas durante los últimos años así se han encargado de resaltarlo. "Es coyuntural", insistió Esther Domínguez, quien descartó que la "fiel clientela" pueda pasarse "al lado oscuro".

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