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CCE Cuatro décadas de asociación empresarial

La Confederación advierte de que ya no caben moratorias a los avances sociales

La patronal, que celebra cuarenta años de vida, ve en el diálogo social y la negociación colectiva dos de sus principales instrumentos de trabajo

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Cena por el aniversario de la Confederación Canaria de Empresarios

La Confederación Canaria de Empresarios (CCE) advierte de que ya no caben decretar moratorias a los avances sociales. Para el presidente de la patronal de la provincia oriental, Agustín Manrique de Lara, poner palos en las ruedas de los cambios sociales "no es el camino". En el acto de celebración de los cuarenta años de historia de la organización, Manrique de Lara expuso que si antes eran las empresas las que dictaban los tiempos a la sociedad con sus aportaciones a la innovación, ahora es la propia sociedad "la que impone y exige una respuesta a los cambios que impulsa a velocidad de vértigo". "Situarnos en primera línea de vanguardia, en beneficio de toda la sociedad, exige liderar y potenciar el cambio", agregó.

Cuatro décadas después de su nacimiento, en la Confederación aún pervive la vocación de consenso al servicio del desarrollo económico y social y a la creación de empleo. Así lo aseguró el presidente de la patronal, quien también subrayó que el Régimen Económico y Fiscal (REF) de las Islas "ha sido, es y será" la herramienta fundamental que vertebre el modelo económico y social del Archipiélago. Junto a este instrumento, cuya reforma se tramita en el Congreso de los Diputados, Manrique de Lara explicó que el diálogo social y la negociación colectiva se erigen como los otros dos elementos imprescindibles para seguir avanzando hacia el futuro como parte esencial de su trabajo. Eso sí, el presidente de la Confederación demandó que las organizaciones sindicales y las administraciones públicas compartan con los empresarios el esfuerzo por impulsar la modernización. "Tenemos la obligación de formarnos y actualizarnos, en el fondo y en las formas, para ser útiles a la sociedad", esgrimió.

En un multitudinario acto celebrado en el acuario Poema del Mar para conmemorar los cuarenta años de historia de la Confederación, Manrique de Lara aprovechó la ocasión para destacar la labor de la organización, una tarea que, según afirmó, han hecho "muy bien". "Nos hemos profesionalizado, nos hemos integrado en las instituciones europeas e internacionales y hemos pasado a formar parte activa de las regiones más desarrolladas y comprometidas del mundo", sostuvo.

El modelo asociativo, indicó, continúa "vigente y reforzado" para satisfacer las expectativas de la sociedad. Cuarenta años después de su constitución, cuenta con el mayor respaldo empresarial de su historia. La CCE contó con cinco miembros constituyentes en 1978: la Asociación de Empresarios de la Construcción, la Agrupación de Empresarios del Sector Pesquero, la Federación de Empresarios de Hostelería y Turismo de las Palmas y la Federación Provincial de la Pequeña y Mediana Empresa del Metal de Las Palmas. En la actualidad, en cambio, se nutre de 29 organizaciones empresariales que aglutinan a dos confederaciones, once federaciones y 228 asociados. En total, la patronal representa a 19.000 entidades que dan empleo a 185.000 trabajadores.

Durante el transcurso de su discurso, Manrique de Lara recordó los primeros pasos de la organización al calor de la Constitución. "Como ella, somos fruto de la libertad, el diálogo y el consenso", indicó, pero también de una "sociedad inclusiva, generosa y solidaria". El séptimo presidente de la patronal de Las Palmas -antes que él pasaron por el mismo cargo Ángel Ferrera, José Suárez Mejía, Alberto Isasi, Alberto Cabré, Mario Rodríguez y Sebastián Grisaleña- aseguró que la CCE estaba destinada desde su origen a ser una pieza esencial en la actividad económica de las Islas para lograr una sociedad moderna, próspera y justa.

"Los empresarios del siglo XX fueron valientes: empezaron de cero y pusieron la base de lo que hoy somos. Su compromiso con la tierra, ilusión, capacidad de trabajo e independencia hicieron realidad sus sueños. Nos sentimos orgullosos de ese legado", señaló.

Ante una nutrida representación de cargos públicos, entre los que destacaban el jefe del Ejecutivo regional, Fernando Clavijo; la nueva delegada del Gobierno en Canarias, Elena Mañez, el presidente del Cabildo de Gran Canaria, Antonio Morales; o el alcalde de la capital grancanaria, augusto Hidalgo; Manrique brindó a todos los empresarios la Medalla de Oro que el Gobierno de Canarias concedió este año a la CCE por el Día de Canarias. "Llévenla en su corazón y actúen cada día como corresponde a las personas e instituciones que merecen el honor de haberla recibido", señaló.

En la cita de ayer también hubo tiempo para las sorpresas. La fiesta del 40 cumpleaños sirvió para reconocer la labor del secretario general de la Confederación Canaria de Empresarios, José Cristóbal García. En los cuarenta años de historia de la patronal, García ha ocupado la Secretaría General durante los últimos veintiséis. "No es un reconocimiento al tiempo, es un reconocimiento al trabajo realizado", expuso Manrique de Lara, quien entregó después a un sorprendido García la máxima distinción de la organización: la insignia de brillantes.

El punto y final del acto lo puso Antonio Garamendi, presidente de Cepyme. Garamendi, que fue presentado por Manrique de Lara como el próximo presidente de la CEOE -hace cuatro años ya compitió para acceder a la presidencia de esta organización, pero se quedó a las puertas-, destacó el papel del tejido empresarial para el desarrollo de la sociedad y la necesidad de generar cada vez más empleos de mayor calidad y mejores salarios.

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