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El nacionalismo canario encuentra resquicios para 'seguir vivo' en Madrid

La renovación del consejo de RTVE permite a NC y CC forzar un cambio de posición del Gobierno sobre el descuento en los viajes

Pedro Quevedo y Ana Oramas, en el Congreso. Debajo, Sebastián Franquis.

Pedro Quevedo y Ana Oramas, en el Congreso. Debajo, Sebastián Franquis. LP/DLP

No todo está perdido para el nacionalismo canario y el papel que quieren jugar en el convulso panorama político español. En tan sólo cuatro semanas desde que se produjo el cambio de gobierno y un corrimiento de tierras en la correlación de fuerzas en el Congreso, en la que perdieron su posición estratégica respecto al Ejecutivo del PP, las dos formaciones canarias, CC y NC, han logrado abrir una brecha y encontrar un resquicio en la nueva situación para seguir influyendo en la política estatal y ante el recién estrenado gobierno del socialista Pedro Sánchez.

Ha sido apenas un episodio aparentemente circunstancial vinculado a un tema muy específico y concreto como la renovación de la cúpula de RTVE, pero también un atisbo sobre la imprevisibilidad de la situación política española y sobre las oportunidades que la misma puede seguir ofreciendo para seguir vivos en Madrid.

Obviamente, ni la diputada de CC, Ana Oramas, ni el diputado de NC, Pedro Quevedo, pueden ya seguir arrogándose el papel de escaños imprescindibles para garantizarle al Gobierno de España, y a su minoría parlamentaria, los apoyos necesarios para sacar adelante su propuesta e iniciativa legislativas.

No son, por tanto, los "diputados 175 y 176" con los que el anterior Ejecutivo de Mariano Rajoy alcanzaba la mayoría necesaria para asuntos tan importantes como el techo de gasto o los Presupuestos estatales, como ha ocurrido en los dos últimos años en ambas cuestiones. Pero siempre pueden surgir ocasiones en las que las circunstancias vuelvan a colocarlos en posición privilegiada como está ocurriendo en la actualidad con el famoso decreto sobre RTVE que el Gobierno socialista quiere sacar adelante para acabar con el dominio del PP en el ente público.

De entrada, esa negociación entre el PSOE y los dos partidos canarios ha sido una de las claves para que el ministro de Fomento, José Luis Ábalos, diera marcha atrás en sus pretensiones sobre la aplicación del 75 % de descuento en los viajes de los residentes canarios (así como de Baleares, Ceuta y Melilla) en sus viajes al resto del territorio nacional, una medida incorporada a las cuentas estatales de este año pero que no ha podido entrar en vigor por un error en la redacción de la enmienda entre NC y el PP que lo hacía posible.

Y es que en esta cuestión, tanto CC como NC se encontraron con que podían bloquear el acuerdo del PSOE con Podemos, el PNV y el PdCAT para la lista de nuevos integrantes del órgano gestor de la radio y la televisión públicas. El resultado práctico de todo ello es que el apoyo de los nacionalistas canarios a esa lista, sobre todo el de NC, estuvo condicionado a la aceptación por parte del ministro de Fomento, José Luis Ábalos, a la aprobación inmediata de un acuerdo del Consejo de Ministros para que la aplicación del 75 % de descuento fuera efectiva, como muy tarde, antes de acabar este mes.

La clave de esta negociación está en las condiciones que el propio decreto establece para su convalidación en lo que se refiere a la composición del consejo de administración del ente público. Así, el texto recoge que para la aprobación de los diez miembros que lo integren y que deben designar el Congreso (seis) y el Senado (cuatro), las listas propuestas deben tener el apoyo no sólo de la mayoría absoluta de cada una de las cámaras, sino además el aval de al menos cuatro grupos parlamentarios.

Con ello se evita que el PP pueda forzar el nombramiento de su lista en el Senado, donde dispone de mayoría absoluta pero de otros grupos que le respalden. En consecuencia, los diez miembros, y entre ellos el presidente del ente, serán elegidos por el Congreso tras un pacto alcanzado entre el PSOE, Podemos, el PNV y el PDCAT.

Pero la pertenencia del PDCAT al Grupo Mixto obligaba a un acuerdo tácito de todos los diputados de este grupo, entre ellos Oramas y Quevedo, a aceptar el apoyo de los catalanes a esa lista, independientemente de la posición de sus demás parlamentarios al respecto. Es aquí donde este debate se cruzó con las tensiones entre Canarias y el Estado en relación con la aplicación del 75 % del descuento y donde los nacionalistas canarios, en especial NC, vieron la ocasión de poner condiciones.

Fue exactamente lo que hizo Quevedo el pasado lunes en una conversación telefónica con Ábalos, y en una tensa reunión con la portavoz y el secretario general del Grupo Socialista en el Congreso, Adriana Lastra y Rafael Simancas, respectivamente. El diputado canario dejó muy clara su disposición de bloquear el apoyo del PDCAT a la lista gubernamental para RTVE que corresponde elegir al Congreso si Ábalos no anunciaba el mismo martes, tras su reunión con los presidentes de Canarias, Fernando Clavijo, y de Baleares, Francina Armengol, una inmediata aplicación del nuevo descuento aéreo y marítimo a la Península, además de su propio rechazo a la lista y al decreto de renovación del ente.

Margen de juego

Esta misma carta la puede volver a jugar el nacionalismo canario esta semana en relación con los consejeros que no ha podido nombrar el Senado y que debe hacerlo ahora la Cámara Baja. Hoy se producirá la primera votación, en la que se necesita una mayoría de dos tercios de la que no disponen los grupos del acuerdo, y el jueves se llevará a cabo en la definitiva y en la que ya vale con la mayoría absoluta, pero de nuevo con el necesario aval de todo el Grupo Mixto para que el PDCAT preste sus votos.

Quevedo ha advertido de nuevo con bloquear ese aval si no hay garantías de que el viernes próximo el Consejo de Ministros no aprueba el acuerdo para la aplicación del 75 % de descuento. Una cuestión que está todavía en el aire y sobre la que se han sembrado dudas por la insistencia del ministerio en llevar un Real Decreto para, asegura, "darle seguridad jurídica y garantía de permanencia" a la medida presupuestaria. Si no hubiera problemas en este sentido, tanto Quevedo como Oramas se sumarán, como lo hicieron la pasada semana, al apoyo a los consejeros que restan por elegir y al candidato a presidente de RTVE pactados por el PSOE.

Tanto Oramas como Quevedo reconocen la "circunstancia excepcional" que se da en los requisitos para la aprobación de este decreto estableciendo la necesidad del aval de cuatro grupos parlamentarios, lo que les ha permitido entrar de nuevo en el regateo político y parlamentario. No es algo que se vaya a dar en otras propuestas legislativas, pero creen que, por diferente que sea la actual situación a la de la mayoría minoritaria del Gobierno del PP, siempre hay margen para jugar sus cartas en las diferentes propuestas y leyes que quiera sacar el Gobierno de Sánchez, con distintas aritméticas posibles según los casos, y donde en votaciones ajustadas, cualquier ausencia o error puede desbaratar las cuentas.

No es la situación de "absoluta marginalidad" en la que los socialistas canarios creen que el nuevo contexto ha colocado a CC y NC. De hecho, dada la experiencia estos días, los grupos no se manifiestan demasiado compactos, con riesgos de fugas en la votación por posiciones personales, y asuntos y propuestas legislativas a partir de septiembre donde hay debates internos muy fuertes, muy pendientes de la situación en Cataluña y de las posiciones de ERC y PDACT en función de ello, y anuncios de pactos a numerosas bandas.

Pasará con el techo de gasto que se votará en las próximas semanas, primer paso para los Presupuestos del año 2019 que Sánchez ha prometido, pero también en las propuestas para derogar la ley mordaza, la reforma laboral del PP, la legislación de la eutanasia, o la reforma educativa, entre otras.

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