Los operadores turísticos ya habían descontado el retroceso de la actividad alojativa en Canarias durante este año como consecuencia de la recuperación de la normalidad por parte de los competidores que, principalmente por problemas de seguridad, habían quedado fuera del tablero desde la irrupción de la Primavera Árabe (2011). Cubierto el tercer trimestre de este año, las Islas han perdido 332.354 visitantes foráneos (-3,2%) en comparación con el mismo periodo de 2017. En cambio, el destino ha recuperado 40.107 (3%) turistas nacionales.

Colocadas ambas variables en sus correspondientes platillos, el fiel de la balanza indica una caída de la actividad del 2,5% entre enero y septiembre en las Islas. En ese tiempo han venido a descansar al Archipiélago o a conocerlo 11,5 millones clientes, 292.250 menos (-2,5%) que al final del tercer trimestre del año pasado.

Aun siendo un retroceso, el dato admite una lectura en positivo, ya que prácticamente puede asegurarse, en contra de los cálculos más pesimistas, que no va a perderse un millón de turistas a lo largo de 2018. Sobre todo si se tiene en cuenta que, según los datos dados a conocer la pasada semana por Aeropuertos Españoles y Navegación Aérea (AENA), las aerolíneas han reforzado su apuesta por Canarias durante la recién inaugurada temporada de invierno.

Los 24,9 millones de plazas que han programado superan en un 6% a las puestas a la venta durante la misma época del pasado año. Dado el comportamiento de los mercados, el mayor incremento (8,2%) se da en los vuelos nacionales, si bien el crecimiento del 3,7% en los internacionales tampoco es desdeñable.

El mayor impacto del retroceso del turismo extranjero se concentra en el mercado británico. Cubiertas las tres cuartas partes de 2018, las Islas echan en falta a 282.126 visitantes del Reino Unido en comparación con el mismo periodo del año pasado. En términos relativos, la caída es del 7%.

Caída de la libra

En este caso, a la fuerte reactivación de la competencia se une la pérdida de valor de la moneda desde incluso antes de la celebración del referéndum del brexit. Solo el año pasado la libra esterlina se devaluó un 20%, lo que traducido a la práctica significa que ahora los ciudadanos del Reino Unido tienen que poner sobre la mesa de la agencia de viajes muchos más billetes que hace tres años para descansar en el Archipiélago. A pesar de todo, continúa siendo, y con mucha ventaja sobre el siguiente, el principal punto de origen de los visitantes que recibe Canarias; aportó 3,73 millones de viajeros.

En compensación, el segundo nicho de negocio por volumen de llegadas, Alemania, resistió el embate y solo cedió un 0,8%, que en número de turistas se tradujo en 18.904 menos para dejar el total en 2,22 millones. El conjunto de los países nórdicos aportó 1,03 millones tras perder 34.554 (-3,2%).

Las llegadas se redujeron en todas las islas, especialmente en Tenerife, que se dejó un 4% (178.600 visitantes) entre enero y septiembre. Por ser la que más turistas recibe (4,24 millones hasta septiembre) es la que más margen puede ceder y como quiera que el británico es su principal mercado también es la que se ha visto más afectada por ese particular retroceso. Los visitantes del Reino Unido se redujeron en 158.025 (-8,8%).

Por contra, Gran Canaria fue la que mejor aguantó hasta ese momento. La pérdida de visitantes en la Isla fue del 0,9% (29.891) para un total de 3,20 millones de llegadas.