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Un 'brexit' duro dejará en tierra a los dos millones de viajeros de Iberia en las Islas

El control británico de la aerolínea la expulsaría del mercado comunitario

Un 'brexit' duro dejará en tierra a los dos millones de viajeros de Iberia en las Islas

La salida del Reino Unido de la Unión Europea (UE) en el peor de los escenarios posibles impediría a Iberia seguir volando en territorio comunitario, incluidos los vuelos dentro de España y, por tanto, también aquellos de Canarias a cualquier otro punto de la geografía nacional, y viceversa. El brexit duro dejaría así vacantes los más de dos millones de plazas aéreas que ocuparon los pasajeros del Grupo Iberia con origen o destino en el Archipiélago tanto en 2017 como en los 11 primeros meses de este año. Una cifra que superaría los cuatro millones si se incluyen los viajeros en aviones de Vueling Airlines y Air Lingus, las otras dos empresas que operan en la Comunidad Autónoma y que, como Iberia, dependen de la matriz IAG, el holding de capital mayoritariamente británico que, paradójicamente, amenaza expulsar de España -y de Canarias- a la que fuera aerolínea de bandera del país.

La posibilidad de un brexit duro ha cogido fuerza desde que la premier británica se viera obligada a retrasar la votación en la Cámara de los Comunes del acuerdo de divorcio entre Londres y Bruselas por temor a una derrota. Si Theresa May no consigue arrancar el sí de los parlamentarios, la fusión que en 2011 protagonizaron Iberia y British Airways, que dio como resultado el nacimiento de International Airlines Group (IAG), tendrá una inesperada consecuencia para la firma de origen español. No en vano, y por más que desde Iberia se haya insistido siempre en la españolidad de la empresa -IAG mantiene su sede social en Madrid-, el holding cuenta con un accionariado diverso en el que el capital comunitario será minoría si Londres y Bruselas rompen sin previo acuerdo. Desde el 30 de marzo, el día después de la desconexión, los accionistas británicos, hasta ese momento comunitarios, pasarían a ser extracomunitarios. ¿Qué consecuencias tendría esto? Pues que Iberia ya no podría volar dentro de la UE -y eso incluye los vuelos en España y Canarias- porque no cumpliría la premisa de que al menos un 51% de su capital social esté en manos de inversores de la Unión. Y las compañías que no cumplen ese principio se quedan sin licencia para operar rutas en territorio comunitario. En definitiva, la aerolínea española por excelencia no podría volar en España. "Si las condiciones no se cumplen a consecuencia de la salida del Reino Unido de la Unión Europea, la licencia operativa no será válida nunca más", explicaron fuentes comunitarias a la agencia Efe, que agregaron que las aerolíneas conocen este riesgo "desde la fase inicial del proceso" del brexit.

En el caso de que se den dos condiciones, esto es, que Theresa May, por un lado, no convenza a la Cámara de los Comunes -lo que echaría por tierra el acuerdo de salida- y, por otro, que IAG e Iberia no encuentren una fórmula para sortear las exigencias de Bruselas o no incrementen la presencia de inversores de la UE en su accionariado, el impacto en el mercado aéreo de las Islas sería notable. El Grupo Iberia -que incluye a la propia Iberia, a Iberia Express y a Air Nostrum/Iberia Regional- movió a lo largo de 2017 a alrededor de 2,1 millones de pasajeros con origen o destino en el Archipiélago, según los datos de Aeropuertos Españoles y Navegación Aérea (AENA). En los 11 primeros meses de este año, AENA calcula que el grupo empresarial también ha superado ya los dos millones de viajeros en sus operaciones.

Las demás aerolíneas que operan en Canarias, y que a buen seguro se lanzarían a ocupar los muchos huecos que dejaría el veto de Bruselas a IAG, se encontrarían también vacantes los más de dos millones de plazas de los viajeros de Vueling Airlines y los aproximadamente 400.000 de Air Lingus. Tanto Vueling como Air Lingus tienen así un importante peso en el sector aéreo canario. El Grupo Iberia tiene la mayor parte de sus operaciones en las Islas en los aeropuertos de Gran Canaria -más de 815.000 pasajeros en 2017- y Tenerife Norte, con más de 630.000. En el caso de Vueling Airlines, el mayor volumen de pasajeros también llega o sale de Gando -más de 690.000 el año pasado- y Los Rodeos (casi 550.000 viajeros en 2017). Por su parte, Air Lingus mueve un importante número de plazas en Lanzarote, en donde aterrizaron y/o salieron el año anterior hasta 216.000 pasajeros en sus aviones.

La única excepción que permitirían las autoridades de Bruselas serían los vuelos directos entre el Reino Unido y alguno de los 27 Estados de la UE, pero por solo un año y siempre que Londres fuera también indulgente.

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