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Sector primario Los agricultores intensifican las protestas

Los supermercados achacan la crisis del campo a los precios de los intermediarios

Los distribuidores afirman que son el último eslabón de la cadena y que tienen márgenes bajos - Creen que hay mucha desinformación

Los agricultores piden precios justos y bonificaciones de la Seguridad Social. EP

Las cadenas de distribución de productos de alimentación no se ven como parte de los problemas que denuncian los agricultores por la caída de su renta mientras se encarecen los precios finales de venta. La figura de los mayoristas e intermediarios forma parte de la cadena de valor desde que el producto sale del agricultor hasta que acaba en el supermercado y, según los distribuidores, sus márgenes no son tan elevados ni decisivos cuando por medio hay elementos que contribuyen a que las frutas y verduras sufran altibajos en sus costes.

El consejero delegado de Dinosol (Hiperdino), Javier Puga, advierte que los grandes volúmenes de compras que realiza el grupo dificultan que haya un contacto directo con los agricultores locales. Por ello la relación es más habitual con los mayoristas pero, según Puga, "no tenemos grandes márgenes entre el precio al que nosotros compramos y el de venta, lo que cargan los intermediarios no lo sé, nosotros tenemos márgenes adecuados teniendo en cuenta que somos los que sufrimos las mermas de los productos perecederos, porque si no se venden hay que tirarlos".

El grupo Dinosol como los grandes distribuidores de alimentación se abastecen en buena parte a través de los 'mercas' (Mercalaspalmas y Mercatenerife) en el caso de Canarias y de otros operadores como cooperativas, sociedades agrarias de transformación o industrias que ofrecen el producto preparado para la venta y que también repercuten sus costes. El secretario general de Asodiscan, que agrupa a las grandes cadenas de distribución en Canarias, Alfredo Medina, recuerda que la distribución "es el último eslabón" entre el productor y el consumidor por lo que también "hay que analizar cuántos elementos intervienen en la cadena de valor hasta llegar a nosotros".

Asodiscan forma parte de la Asociación de Cadenas Españoles de Supermercados (ACES) donde figuran grandes distribuidores como Carrefour, Lidl, Alcampo o El Corte Inglés. Ante el conflicto protagonizado por las organizaciones de agricultores en las últimas semanas, la patronal de la distribución advirtió ayer sobre la "desinformación" sobre los precios de los productos agroalimentarios. Por ello el presidente de la organización, Aurelio del Pino, considera que comparar los precios de origen y destino, olvidando todos lo que sucede entre medias, es "desconocer la realidad" de la economía y del sistema de la cadena de valor, así como obviar el "valor del trabajo" de todos los procesos y profesionales que intervienen a lo largo de la cadena.

"El problema de los precios de origen responde a los propios mercados en origen y no a los procesos sucesivos de comercialización", recalcó Del Pino, quien señaló que aunque el consumidor vea precios diferentes a lo largo del año "estos se marcan en origen, ya que el coste de llevar el limón del árbol a la tienda es mucho más estable".

El presidente de ACES explicó que el precio de los productos en tienda se va conformando por la intervención de cada uno de los eslabones de la cadena. "La distribución alimentaria cuenta con muchísima oferta y es extremadamente competitivo con márgenes entre el 1% y 2%, que se ve influido por diversas políticas", añadió.

En este sentido, el ministro de Agricultura, Luis Planas, inició ayer mismo su ronda de contactos con las empresas de distribución con los representantes de Carrefour. Al mismo tiempo, en Bruselas el presidente del Gobierno, Pedro Sánchez, reclamó a las grandes superficies de distribución que hagan "examen" y "autocrítica" por la caída de precios en la agricultura, al tiempo que advirtió de la necesidad de introducir mayor transparencia en la cadena. "Es evidente que las grandes distribuidoras tienen que hacer un examen, una autocrítica y tenemos que introducir muchísima más transparencia para defender al pequeño y mediano agricultor y ganadero", declaró Sánchez.

En el lado contrario se encuentran los pequeños y medianos supermercados de proximidad. La directora general de Spar Gran Canaria, Dunia Pérez, asegura que la intermediación no es algo que afecte a la cadena que dirige porque más del 50% de los productos frescos que venden son locales y mantienen contacto directo con cerca de 200 agricultores locales, con un pago medio de entre 15 y 30 días. "Vamos de la mano con ellos y cuando hay grandes fluctuaciones de precios como las habidas el año pasado ajustamos el mercado pero siempre de acuerdo directamente con el agricultor o con las cooperativas", añade Pérez.

También en este ámbito, el secretario general de la Asociación de Supermercados de Canarias (Asuican), Alonso Fernández, afirma que la distribución "tiene los márgenes más bajos" de la cadena de valor, una cadena que, por otra parte, es "transparente" porque está en la página web del Ministerio de Agricultura. El dirigente empresarial cree que los agricultores y las cooperativas en que se integran deberían avanzar más en la cadena para reducir los intermediarios porque los precios están sujetos a una gran "volatilidad" derivada de numerosos factores.

Fernández añade que los pequeños y medianos supermercados canarios están dando cada vez más pasos hacia la cercanía del producto con quien lo produce, pero también los mayoristas "cumplen su labor" porque la producción local es insuficiente para abastecer a toda la demanda que se genera.

Repercusión y encarecimiento

  • El debate de los márgenes que aplican los diferentes elementos que forman parte de la cadena del producto desde que sale del agricultora hasta que llega al consumidor no es nuevo, pero tampoco hay datos a ciencia cierta sobre el encarecimiento que se va produciendo en la cadena de valor. Las grandes superficies afirman que el margen que se repercute ronda el 2% por la competencia existente pero, sin embargo, algunas admiten que pueden alcanzar hasta el 20% en función del producto que sea. En ningún caso los distribuidores admiten márgenes tan amplios como se comenta en ocasiones porque la repercusión de costes pasa por varias fases en el caso de los productos que vienen del exterior. En el caso de los productos locales, se intenta cada vez más que haya menos intermediarios con la incentivación de ventas directas o acuerdos entre las cooperativas agrícolas y las cadenas.

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