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La Provincia - Diario de Las Palmas

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Entrevista | Begoña Beotegui

"Somos una experiencia más para los turistas que vienen al Archipiélago"

"Se nota la caída de visitantes, pero abrimos tiendas y mantuvimos la facturación respecto al año precedente", explica la directora de sistemas de información de Fund Grube

La directora de sistemas de información de Fund Grube, Begoña Beotegui. LP / DLP

¿Cuántos años lleva operando Fund Grube?

Se fundó en 1983. En ese año, hace ya casi cuarenta, se abrió la primera tienda en Gran Canaria.

¿Y cómo fue el negocio el año pasado? ¿Mejor que el anterior? ¿Cuál fue la facturación?

En torno a los 150 millones de euros, muy similar en los dos últimos ejercicios.

¿Se deja sentir el descenso del volumen de llegada de turistas?

Claro que se traslada la caída de las entradas de visitantes. Si mantuvimos la facturación, fue porque durante el año pasado abrimos tiendas. Las cifras son estables en cualquier caso, no hay grandes fluctuaciones que provoquen preocupación.

¿Afectan a la estrategia cuestiones como la erosión que pueda causar al destino la aparición del coronavirus?

Solo hemos tenido tiempo para enviar un comunicado interno a toda la organización para transmitir tranquilidad. Había inquietud, sobre todo desde que se decretó en cuarentena el hotel del Sur de Tenerife, por saber cómo responder desde las tiendas. Por el momento no tenemos más plan, es algo muy reciente.

¿Tienen alguna nacionalidad predilecta como cliente?

El nórdico es por lo general un poco más espléndido, pero luego cada isla tiene sus particularidades, que se corresponden bastante con las estadísticas que publica el Gobierno de Canarias.

¿Se marcan algún techo o contemplan continuar creciendo en los próximos años?

Ya le digo que el mes próximo abriremos un nuevo establecimiento en Tenerife y estamos ya en las 40 tiendas repartidas por 30 localidades de todo el Archipiélago. En absoluto nos hemos marcado un techo. Creemos que en Canarias hay zonas que aún pueden dar de sí y lo que ya tenemos fuera también suma. Además, tenemos otras líneas de negocio como franquicias de moda, por ejemplo, y por ahí también queremos crecer.

¿A cuántas personas emplea actualmente Fun Grube?

Contamos con en torno al medio millar de trabajadores.

¿Cuánto tiempo llevan en Baleares y cómo es el negocio allí?

Abrimos hace dos años en Mallorca. Decidimos dar el salto porque entendimos que el mercado se parece al que ya conocíamos y queremos llegar al mayor número posible de turistas que visitan España cada año. No obstante, hay grandes diferencias entre Baleares y Canarias. Allí el turismo es más estacional, por lo que abrimos de Semana Santa hasta octubre. Este tiempo nos ha servido para aprender y los planes de expansión existen para allí y también aquí; inauguramos una tienda en Tenerife el próximo mes.

¿Tienen un patrón común para todas las tiendas o hay grandes diferencias entre unas y otras?

En este tipo de negocio son importantes la localización y el establecimiento. Lógicamente muchas veces tenemos que adaptarnos a lo que hay en el mercado. Unas pueden ser muy grandes, de más de 1.000 metros cuadrados, y otras más pequeñas, que es el caso de la que acabamos de abrir en Santa Cruz de Tenerife, lo que no impide que tengamos en todas unos estándares perfectamente reconocibles por parte de los compradores. Además, contamos con otra línea de negocio, como son los Walk, tiendas de calzado, textil y marroquinería, que son más pequeñitas.

¿Cuál es la diferencia frente a los competidores? ¿Qué carta juegan para resultar elegidos por parte de los compradores?

Nuestras tiendas no tienen competencia, nadie nos iguala. En las zonas turísticas parte de la diversión es entrar en Fund Grube. Los clientes pasan mucho tiempo dentro y somos una experiencia más para ellos. Por supuesto, el final de todo es que adquieran lo que puedan necesitar para ellos o como regalo que llevar a otros en sus puntos de origen. La variedad de marcas mundialmente conocidas y el precio a las que las ofertamos establecen una gran diferencia.

¿Ha habido errores en estos casi cuarenta años de historia? ¿Alguno del que se aprendiera definitivamente para despegar?

Vas probando productos. Es una empresa familiar de origen hindú y empezamos como un bazar de los que puedes encontrar, por ejemplo, en la zona del Puerto de Las Palmas de Gran Canaria. A partir de ahí se fue definiendo y mejorando el modelo, unas veces por la astucia de nuestros fundadores y otras, por pura casualidad o porque el destino lo quiso así. Acertamos sobre todo con el self service.

¿Por qué?

En aquella época toda la perfumería estaba dentro de vitrinas, pero nosotros no teníamos dinero para los cristales y la dejamos al alcance de los turistas. Nos dimos cuenta de que era eso lo que hacía que cogieran el producto y se lo llevaran, con lo que decidimos exportar ese modelo a todas las referencias. Gracias a eso creo que somos lo que hemos llegado a ser. Por el camino, claro que han quedado tipologías que ya no se trabajan, porque en las tiendas no cabe todo. Y esto no quiere decir que lo tengamos todo hecho, a día de hoy seguimos probando para mejorar.

Pasemos a la parte tecnológica. Recientemente han decidido dar un giro en este ámbito, ¿por necesidad, por facilitar el camino del negocio a otros éxitos?

Como todas las empresas de retail, tenemos un mapa de sistemas y aplicaciones amplio. Los más importantes son los ERP, los que gestionan la contabilidad, las nóminas o las compras, por ejemplo, y el nuestro es de la marca SAP, la más extendida en el mercado mundial. Luego tenemos los POS -punto de venta o TPV- y, por último los de gestión de almacén (WRS). Todos son tremendamente críticos, la salud del negocio depende en gran medida de ellos, y más trabajando todas las horas del día y todos los días del año, que es a lo que obliga el comercio electrónico si quieres tener éxito.

¿Y todo eso lo han migrado? ¿Ya no está físicamente en las instalaciones de la empresa?

Desde hace mucho tiempo trabajamos con Amazon Web Services. Lo que hemos hecho ahora ha sido poner todo junto y hemos reservado, por decirlo de alguna forma, un espacio en Amazone Web Services para los próximos tres años. Teníamos servidores y máquinas en nuestras instalaciones que ahora nos llevamos allí. El centro de proceso de datos con el que contábamos reunía bastantes buenas condiciones. Nos permitió alojar todos esos servidores, pero llega un momento en el que los sistemas tienen una especie de fecha de caducidad.

¿Caducan?

Es una manera de hacerlo entender, pero lo que sí ocurre es que dejan de estar garantizados y asumes riesgos peligrosos. Al llegar ese momento decidimos plantearnos otro modelo, uno que nos permita crecer de forma mucho más rápida.

¿Por qué?

Nos evitamos comprar una máquina y ponerla en funcionamiento, y eso es tiempo. Digamos que tocando cuatro botones ampliamos nuestra capacidad. Los compradores obtienen una mejor experiencia al no depender de servidores fijos que pueden verse sobrecargados con picos de tráfico, la disponibilidad es básica. Este modo de operar te permite pagar por lo que realmente estás utilizando, porque Amazon te da la flexibilidad para adaptarse a tus necesidades precisas y pagar solo por ellas en cada momento.

¿Mejora la seguridad?

Sí, tanto en lo que respecta a la protección de datos como en lo referente a los ataques que podamos recibir. Consideramos que es muchísimo más seguro tener los datos en una nube garantizada por Amazon Web Services que en tu casa. Por mucho que te dotes de sistemas de protección, nunca van a estar a la altura de la protección que te ofrece un clouder como Amazon.

¿Qué proporción de las ventas se concreta on line ?

Obviamente el porcentaje es pequeño pero importante. Además, en el último año ha habido un crecimiento muy grande.

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