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Los hoteleros apelan a los canarios para salvar la caída de reservas en Semana Santa

Las cadenas lanzan ofertas y esperan que el turismo interior mitigue la crisis - Los hoteles facilitan las cancelaciones tras desplomarse la contratación hasta un 40%

Caen las reservas en Canarias por el coronavirus

Este abril será uno de los más duros que se recuerden en el sector turístico. Especialmente en los hoteles, con caídas de las reservas que oscilan entre un 20 y un 40% según el establecimiento. Aunque es imposible que el turismo interior pueda por sí solo compensar la pérdida de huéspedes extranjeros y peninsulares que se producirá este próximo mes, no es menos cierto que se ha convertido en la única tabla de salvación que les queda a los hoteles y apartamentos. Y por extensión al 35% del Producto Interior Bruto de la Comunidad Autónoma, que es el porcentaje de la renta anual de los canarios que depende directamente del turismo. Los hoteleros confían en que la lógica perversa a que ha dado lugar el coronavirus funcione en doble sentido. Es decir, que del mismo modo que vendrán menos alemanes, británicos, franceses y demás nacionalidades, también menos canarios saldrán fuera del Archipiélago para pasar sus vacaciones, y es en este segmento del mercado en el que hay un caladero de clientes que es ahora más importante que nunca.

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Conscientes de ello, tanto el Gobierno regional como el empresariado se han puesto las pilas para recordarles a los isleños que no es necesario dejar el Archipiélago para disfrutar de las mejores vacaciones. El Ejecutivo ya tiene en marcha la campaña promocional para Semana Santa y los hoteles empiezan a lanzar o reforzar sus ofertas de cara al próximo mes, si bien en la gran mayoría de los casos se trata de estrategias preparadas con anterioridad al brote del coronavirus en China. No en vano, y como puntualizaron desde la patronal, 2020 habría sido peor que 2019 con o sin virus. Así que, en realidad, el Covid-19 ha llegado para empeorar un escenario que venía deteriorándose. "Este año ya iba a ser peor que el anterior, ya estábamos en caída antes de todo esto", recordó el presidente de la Federación de Empresarios de Hostelería y Turismo (FEHT) de la provincia de Las Palmas, José María Mañaricua.

Dreamplace Hotels, IFA Hotels, Cordial Canarias, Ginestar Hotels... En todos los casos la situación es la misma, y ello aun cuando cada una de estas cadenas es referente en su segmento de mercado. La preocupación compartida no está tanto en las cancelaciones como en la caída de las reservas, mayor o menor según cada caso pero en todos igualmente importantes. Tanto que abril está tocando a las puertas de los establecimientos de la región con perspectivas como poco preocupantes. "La caída para el corto plazo es notable", explicó el director comercial de Dreamplace Hotels, Jordi Estalella. "Ya se preveía un menor margen a partir de marzo, pero lo cierto es que las reservas se han ralentizado mucho", ahondó el presidente de IFA Hotels, Santiago de Armas. "En nuestro caso, la reducción para abril es de un 18%", agregó Enrique González Hernández, director general de Ginestar Hotels. Una sensible pérdida que incluso podría darse por buena si se tiene en cuenta que las reservas han caído de media entre un 20 y un 40%, según cálculos de la patronal Ashotel, y en casos hasta un 50%. Así que en estas circunstancias, y dando por descontado que abril no será un buen mes, el turismo interior aparece como "una de las pocas esperanzas" que les quedan a los hoteleros para al menos salvar la Semana Santa, reconoció el director general de la cadena Cordial Canarias, Nicolás Villalobos.

El objetivo es capear el temporal hasta la reactivación de la demanda, algo que no se producirá antes del verano. Al menos según la alemana DRV, la asociación de agencias de viajes más importante del país centroeuropeo, cuyos directivos así se lo comunicaron ayer a la consejera de Turismo del Gobierno de Canarias, Yaiza Castilla, que se ha desplazado a Berlín para mantener la agenda de contactos con aerolíneas y turoperadores que había quedado en el aire por la cancelación de la feria turística ITB. En consecuencia, abril y la Semana Santa no escaparán de los efectos del coronavirus, que agravan los de la desaceleración de la economía alemana, el inminente brexit, el cierre de las bases de Ryanair en la región y especialmente la quiebra de Thomas Cook. Los hoteleros no quieren ni oír hablar de la posibilidad de que el revuelo por el Covid-19 se alargue en el tiempo, lo que traería consigo consecuencias mayores.

"Pura devoción"

De momento, las cadenas ya han empezado a redoblar su presencia en redes sociales y medios de comunicación para captar la atención de los potenciales clientes canarios. Son campañas habituales en meses de transición para el sector, como son marzo y abril, pero su importancia este año se multiplica exponencialmente. De su éxito dependerá en buena medida que abril sea solo malo, muy malo o extraordinariamente malo. No obstante, el sector turístico cuenta con el apoyo del Gobierno regional, que ya ha puesto en marcha una ambiciosa campaña promocional de cara a la Semana Santa. La campaña permanecerá en los medios locales hasta el 31 de marzo (arrancó este lunes) bajo el lema Pura devoción.

En cualquier caso, tal como precisó el director general de Cordial Canarias, el mercado interior alcanza hasta donde alcanza, y no precisamente tiene la dimensión suficiente como para compensar la pérdida del turismo extranjero. Y, además, hay que tener en cuenta que son los hoteles de cinco estrellas y categoría superior los que están viéndose especialmente afectados por las cancelaciones y el desplome de las reservas, y este es un segmento al que la mayoría de potenciales turistas canarios no puede sustituir porque su economía no se lo permite. "En nuestro caso es efectivamente el cinco estrellas el que más está sufriendo la pérdida de reservas", explicó el director comercial de Dreamplace. ¿Por qué los cinco estrellas? Porque en general sus huéspedes tienen una mayor edad media y un mayor poder adquisitivo. Ni quieren riesgos ni su economía se resiente por posibles gastos de cancelación. "Cancelan y ya está", apuntó Estalella, que hizo hincapié en que los clientes "no tienen tanto miedo al virus como a quedarse bloqueados; a que tras sus diez o quince días de vacaciones no puedan volver a sus países. No olvidemos que son turistas, pero también trabajadores, profesionales autónomos y en definitiva personas con sus vidas y responsabilidades", enfatizó.

Desde la patronal, donde hay malestar con la ministra de Turismo -no ha sentado bien que Reyes Maroto dijera en estas circunstancias que 2019 fue "excelente" para el sector y que 2020 arranca "con optimismo"-, también confirmaron que los establecimientos de la región están flexibilizando su política de cancelaciones. En algunos casos incluso dando la posibilidad de cancelar gratis la reserva, como también permite TUI, el gigante de la turoperación mundial. La idea es que quien tenga la intención de venir a Canarias pueda hacer su reserva con la tranquilidad de saber que no le costará ni un euro cancelarla si la crisis por el coronavirus pasa a mayores.

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