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Crisis del coronavirus Turismo cero en Canarias

Vía libre para acoger a los 16.000 turistas que han quedado 'atrapados' en las Islas

Madrid autoriza a cualquier establecimiento a atender a los visitantes que aún no pueden retornar - Castille impone la necesidad de presevar la imagen del destino

Coronavirus en Canarias | Canarias pide mantener abiertos hoteles para dar cobijo a los turistas que se han quedado sin vuelo de vuelta

Fin del plazo para que todos los turistas estén en sus lugares de origen y fin de los problemas para saber qué hacer con los 16.000 visitantes que la Consejería de Turismo del Gobierno de Canarias estima que han quedado en el Archipiélago tras finalizar el plazo dado por el Ministerio de Sanidad para vaciar de clientes los establecimientos alojativos de toda España. Ayer Madrid aclaró que no habrá represalias para los alojamientos que continúen atendiendo a viajeros que aún no han podido regresar a sus casas.

Por partes. ¿Son muchos 16.000 cuando se dieron siete días para meter a todos en vuelos de regreso? No lo son, simplemente la declaración del estado de alarma por parte del presidente de España, Pedro Sánchez, y los posteriores decretos y órdenes que se derivaron de él olvidaron que las Islas están en plena temporada alta y con la conectividad camino de la inanición para evitar la llegada de infectados desde el exterior.

Desde ese día en que el jefe del Ejecutivo central optó por la reclusión de la población en sus domicilios para evitar la extensión del coronavirus, han salido de Canarias 400.000 turistas en un continuo Dunkerke puesto en marcha por la consejera de Turismo, Yaiza Castilla, y todo su equipo, y el conjunto del sector privado.

La Secretaría de Estado de Turismo explicó a la propia Castilla ayer que "cualquier establecimiento" podrá dar servicio a los turistas "que no han podido salir aún de las Islas", independientemente de estar incluidos o no entre los 14 canarios señalados para prestar servicios esenciales.

"Eran esas personas las que nos preocupaban", expuso ayer la consejera. Clientes que llegaron a descansar y no tenían dónde permanecer según el mandato que el Ministerio de Sanidad promulgó hace una semana. Yaiza Castilla alertó a Madrid de que podría crearse un problema sanitario -personas lanzadas a las calles- y de orden público -establecimientos que los mantenían alojados contraviniendo las órdenes ministeriales-.

Añadió ayer la erosión que supondría cualquiera de esas dos circunstancias para la imagen del destino Islas Canarias. La política gomera hizo ver al Gobierno de la nación la obligatoriedad de preservar la consideración que el Archipiélago tiene entre los mercados europeos para afrontar el futuro con garantías.

El vicepresidente de la Federacón de Empresarios de Hostelería y Turismo (FEHT), Tom Smulders, explicó la organización que desde la patronal se hizo para el retorno de los turistas. Se establecieron cuatro grupos: "Los que venían con un paquete cerrado a través de turoperador, los que viajaban por su cuenta pero tenían billete de vuelta, los que no lo tenían y quienes permanecían por motivos de salud".

La coordinación es máxima y ha implicado a consulados y todos los colectivos turísticos. La Asociación Canaria de Alquiler Vacacional (Ascav) puso ayer a disposición del viceconsejero de Turismo, Sergio Moreno, "100 viviendas vacacionales legales" para que sanitarios y policías locales y municipales descansen sin poner en riesgo a sus familias. El coronavirus ha unido a grupos que no siempre se han entendido.

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