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CRISIS DEL CORONAVIRUS Las consecuencias de la pandemia

Los turoperadores deben más de 200 millones a los hoteles del Archipiélago

Los planes de pago que están ofreciendo las multinacionales no convencen a las empresas canarias

Un hombre camina junto a su perro por el vacío litoral de Mogán.

Un hombre camina junto a su perro por el vacío litoral de Mogán. JUAN CARLOS CASTRO

Los turoperadores deben más de 200 millones de euros a los hoteles de Canarias. Salvo honrosas excepciones, como la del gigante británico Jet2 y la de la firma alemana Schauinsland-Reisen, las grandes multinacionales de los servicios turísticos no solo siguen sin pagar, sino que en determinados casos incluso han avisado que lo harán cuando mejor les convenga. Entre estos últimos figura el turoperador alemán TUI, el de mayor renombre y mayor cuota de mercado tras la quiebra de Thomas Cook, que ha propuesto a los hoteleros un plan de pagos que en el sector califican de "inaceptable". Máxime cuando la multinacional se ha garantizado ayudas públicas del Gobierno germano por un montante de 1.800 millones de euros.

La consejera de Turismo, Industria y Comercio del Gobierno de Canarias, Yaiza Castilla, volvió a insistir en la última reunión con los representantes de TUI en la importancia de que se paguen cuanto antes las facturas pendientes. No obstante, el papel del Ejecutivo autonómico en este asunto no puede ir más allá de ejercer presión sobre los turoperadores, que de momento no se dan por aludidos. Los impagos corresponden a los servicios prestados por los hoteles de las Islas entre el 1 de enero y el 14 de marzo, es decir, hasta el decreto del estado de alarma por la pandemia de la Covid-19. Los turoperadores trajeron en ese período a decenas de miles de turistas a bordo de sus aviones para alojarlos en los establecimientos del Archipiélago, turistas que ya habían abonado la factura de sus vacaciones. De modo que ellos cobraron pero siguen sin transferir a las empresas de la región la parte que les corresponde del negocio, esto es, la del alojamiento.

No todos los hoteles están sufriendo los impagos en igual medida, pero es igualmente cierto que a casi todos les afecta con mayor o menor dureza. Cuanto más depende el establecimiento de los turoperadores, esto es, cuanto más necesita la intermediación de estas empresas para llenar sus habitaciones, mayor es la suma pendiente de cobrar. Pero, en cualquier caso, prácticamente un 70% de los turistas extranjeros sigue aterrizando en los aeropuertos canarios en aviones de estas multinacionales, de ahí que los hoteles ajenos a este problema sean una minoría.

"En nuestro caso, que tenemos un solo establecimiento, nos deben cuatro millones de euros". "A nosotros, con 2.000 camas, nos adeudan tres millones". Así lo reconocían ayer desde dos de las firmas hoteleras más prestigiosas de las Islas, que no solo siguen sin cobrar la deuda de la turoperación, sino que, además, no han podido acogerse al aplazamiento del pago del Impuesto General Indirecto Canario (IGIC), ya que las empresas cuya facturación supere los seis millones de euros anuales -la mayoría de hoteles tiene un volumen de negocio por encima de esa cifra- quedaron excluidas de esta medida de alivio fiscal. "No hemos cobrado de la turoperación ni enero, ni febrero, ni marzo, y toca devengar el IGIC, con lo que la situación es complicada", resumió el presidente de la Federación de Empresarios de Hostelería y Turismo (FEHT) de la provincia de Las Palmas, José María Mañaricua.

Desde la otra patronal provincial, la Asociación Hotelera y Extrahotelera de Tenerife, La Palma, La Gomera y El Hierro (Ashotel), su gerente, Juan Pablo González, hizo hincapié en que los turoperadores han sido "rescatados" por sus países. Cuando la pandemia obligó a cerrar hoteles a lo largo y ancho de medio mundo, el sector se mostró comprensivo porque la pérdida de liquidez provocó que los pagos dentro de la actividad se paralizaran. Pero ocurre que los principales nombres de la turoperación efectivamente han sido ya rescatados, o lo que es lo mismo: han recibido un empujón con fondos públicos para evitar su bancarrota. Y, sin embargo, no parece que piensen pagar las facturas pendientes de inmediato, más bien al contrario. Esta es la razón por la que el gerente de Ashotel cree que Bruselas debió ofrecer una respuesta coordinada, ya que se da la circunstancia de que empresas que están siendo saneadas por sus Estados Miembros no están cumpliendo con las obligaciones pendientes con sus acreedores de otros Estados Miembros. De nuevo vuelve así a producirse cierta disfunción en una actividad económica por la reacción desordenada de Europa y sus países. Y el más claro ejemplo es el de TUI.

De esos más de 200 millones que los turoperadores deben a la industria hotelera regional, la mayor parte corresponde al transatlántico alemán, que trae cada año a Canarias -o traía antes de la pandemia- a más de 2,5 millones de turistas. A pesar de que el Gobierno de Angela Merkel ya ha dado su visto bueno a un crédito de 1.800 millones de euros en favor de TUI -cuya liquidez ya supera los 3.000 millones-, la multinacional ha puesto sobre la mesa un plan de pagos a los hoteleros españoles y canarios que no les convence en absoluto. Tras dos meses en silencio pese a la urgencia de los hoteles de las Islas, la propuesta del saneado turoperador es abonar las facturas pendientes en cuatro pagos.

Desde la patronal explicaron que la idea que les han trasladado es que las cantidades pendientes se abonarían en cuatro pagos de un 25% de la deuda cada uno. El primer pago lo cobrarían a los diez días de la firma del acuerdo, y el último no lo recibirían hasta tres meses después de la reapertura turística no ya de Canarias, sino del país. En la práctica, por tanto, el deudor pretende marcar el calendario de pago aun cuando sus finanzas están menos amenazadas que las del acreedor.

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