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CRISIS DEL CORONAVIRUS Entrevista

"Los turistas quieren disfrutar de su estancia, los hoteles no se pueden convertir en quirófanos"

"Presumir de ser 'Covid free' crea una falsa sensación de seguridad que se invalida cuando alguien se contagia", recalca Cristina del Río, directora del proyecto laboratorio 'Canarias Fortaleza' del Gobierno autonómico

Imagen de archivo de Cristina del Río, directora del proyecto laboratorio 'Canarias Fortaleza' del Gobierno autonómico.

Imagen de archivo de Cristina del Río, directora del proyecto laboratorio 'Canarias Fortaleza' del Gobierno autonómico. LP / DLP

El proyecto que dirige para sacar adelante el turismo de las Islas en mitad de una pandemia global se llama Canarias Fortaleza . Toda una declaración de intenciones frente a un virus que se propaga como la pólvora.

Nuestra situación como Archipiélago es de una gran vulnerabilidad debido a nuestra dependencia del exterior, tanto marítima como aérea. Dada la actual incertidumbre e inestabilidad, la idea es fortalecernos nosotros mismos para venderlo fuera. Si mejoramos las condiciones de todos los residentes desde el punto de vista medioambiental, energético y de los recursos naturales, conseguiríamos ser un Archipiélago más autosuficiente y con más ventajas competitivas, pues proyectaríamos una imagen de sostenibilidad y de seguridad. En esta imagen que queremos proyectar no podemos obviar la importancia del sector turístico para todos los canarios, directa e indirectamente. Nos enfrentamos a la necesidad de adaptarnos a estas nuevas circunstancias y, además, de intentar liderar los cambios demostrando nuestra capacidad profesional en todos los ámbitos, tanto el turístico como el sanitario y el tecnológico.

Según su hoja de ruta, en mayo los distingos grupos de trabajo del proyecto deberían haber comenzado ya a trabajar. ¿En qué puntos se encuentran?

Para reactivar el sector turístico como motor económico, puesto que representa el 35% del PIB y el 40% del empleo de las Islas, debemos garantizar cada eslabón de la cadena de valor. Hay un grupo de transportes, otro de restauración, otro de alojamiento, otro de excursiones, etcétera, y todos ellos ya han empezado a trabajar a diferentes ritmos. La recopilación de información ya ha comenzado en todos los estamentos, así que el laboratorio ya está en marcha.

¿Cuáles son los protocolos que ya se están analizando?

El primero que comenzó a trabajar fue el grupo de alojamiento por el volumen de temas a abordar, pues tiene también alimentación y bebidas. Este sector ya tiene la información de los protocolos de la Organización Mundial de la Salud (OMS), el Instituto para la Calidad Turística Española (ICTE) y cadenas privadas como RIU, así como otros modelos que hemos cogido de destinos competidores como Turquía o ideas de innovación tecnológica en Asia. El objetivo es analizar toda esta información y aplicarla al modelo turístico de las Islas, seleccionando lo que consideramos más seguro para el cliente y para el trabajador, pero intentando siempre mantener una experiencia vacacional excelente.

Canarias disfruta de un bajo índice epidemiológico. ¿Cómo podrá mantenerse si empiezan a venir turistas de otros países?

Hemos tomado como referencia los sistemas de trazabilidad de Asia porque tenemos que mantener ese bajo índice. Nosotros vamos a garantizar que todo se hace bien en destino, que todo está bajo control, desde el taxista o la guagua, hasta el hotel, el restaurante o la playa. Pero necesitamos esas mismas garantías en origen. Que la persona venga testada y sin el virus activo en el momento de entrar al Archipiélago. En el caso de Corea del Sur, utilizan herramientas menos intrusivas, que respetan el anonimato sin perder la privacidad del dato y eso es lo queremos hacer nosotros, buscar sistemas de seguimiento que permitan una intervención inmediata que eviten la propagación del virus y nos obliguen a volver de nuevo a la casilla de salida, es decir, a la declaración de una cuarentena.

En este sentido, la Islas han sido elegidas por la Organización Mundial del Turismo (OMT) para recibir el primer vuelo libre de Covid-19, con pasajeros que portarán un pasaporte digital sanitario desarrollado además por una empresa canaria.

Aquí se demuestra que todos vamos en esa línea, en la del sentido común, y que existe un amplio consenso para poner a disposición más test y más eficaces, con el objetivo de que haya un control en origen y un seguimiento en destino. Acoger esa experiencia piloto de la OMT con una aplicación móvil desarrollada además por una empresa de las Islas supone una ventana de oportunidad para posicionarnos como un referente turístico internacional de innovación y tecnología. Hay que aprovecharla para continuar con la actividad de este sector.

¿Habría que sumar a estos test y estas aplicaciones la limitación de asientos en los aviones o lo consideran contraproducente?

Entendemos que volar con menor capacidad es inviable económicamente para la mayor parte de las compañías aéreas, tal y como ellas mismas nos han explicado, hasta el punto de que prefieren no despegar. Siempre que las autoridades sanitarias competentes validen que efectivamente los filtros de aire HEPA, el uso de la mascarilla y evitar el contacto aminorando el número de equipaje a bordo son medidas suficientes, estaremos de acuerdo en que no se dejen asientos libres, pero tiene que ser un organismo externo y especializado el que lo certifique.

Cuatro aeropuertos canarios han sido autorizados para recibir vuelos internacionales. Aunque son sólo viajes por motivos esenciales, ¿servirá esta experiencia como un ensayo para los aviones que vendrán en un futuro?

Ahí podremos empezar a verificar cuáles son los mejores métodos de seguimiento de la gente que va entrando y validar los procesos de atención respecto a la recepción de turistas. El aeropuerto es la primera imagen que va a tener una persona que venga del extranjero, su primera impresión sobre si somos un destino seguro. Por eso, nos interesa que AENA sea capaz de transmitir esta sensación y que no se haga de manera desagradable, simplemente que se transmita seguridad y que ésta continúe a lo largo de toda la experiencia en las Islas.

¿Cómo afectará la cuarentena que se impone a quienes llegan del extranjero?

Para el turismo es contraproducente porque la estancia media de los turistas no suele ser de 14 días. De todas formas, entendemos que es una medida temporal que durará lo que dure el estado de alarma y que se podrá ir revisando según el grado de impacto de la pandemia porque no es viable para un destino turístico convivir con una cuarentena de estas características, aunque es cierto que no somos el único país que contamos con ella. De todas formas, creemos que esta medida terminara en junio, cuando Canarias ya se encontrará en la fase 3.

Si se logran todos los objetivos y se adoptan todas las medidas, ¿se puede hablar de destinos turísticos Covid free?

Nosotros valoramos la idoneidad de este sello y se discutió mucho por parte del equipo sanitario que nos asesora en todo momento, pero se consideró que presumir ser Covid free distorsiona la realidad y crea una falsa percepción de seguridad pues queda invalidado en el momento en el que alguien se contagia y toca determinados elementos dentro de un local. Nadie puede garantizar cien por cien la ausencia del virus de manera constante. Sí podemos ofrecer una seguridad sanitaria, por lo que nuestra idea es desarrollar los protocolos, aportarlos al sector después de haber sido validados y que los implementen todos los eslabones de la cadena. Algunos tendrán repercusión normativa y otros no, serán meras recomendaciones de buenas prácticas, pero siempre con la finalidad de que toda Canarias sea una zona sanitariamente segura.

¿Cómo va a ser la estrategia de marketing para recuperar al turista perdido, que ahora tiene miedo de viajar o que incluso carece de dinero para ello?

Hemos hablado con turoperadores y líneas aéreas nacionales e internacionales y esas incertidumbres pesan mucho por parte del viajero, incluso entre los profesionales del sector, pues no saben si se va a mantener el todo incluido, si las piscinas van a abrir o si se podrá ir a la playa. Hay mucha demanda y mucho interés, la conexión con Canarias sigue existiendo y tenemos un volumen de clientes repetidores muy importante, especialmente en la temporada de invierno que es para cuando queremos abrir completamente . La labor de captación va dirigida a estos meses, pero sabiendo que en verano vamos a empezar a recibir turismo regional. La idea es que en octubre esté todo preparado porque vamos a ser el único destino de media distancia y competitivo en invierno que estará listo para reabrir.

¿Cómo será el nuevo turismo que surgirá en la anunciada nueva normalidad?

Vamos a intentar respetar al máximo la experiencia vacacional y el disfrute de todo el que venga a Canarias, también de los residentes que se desplacen a las zonas turísticas de su isla o de otros puntos del Archipiélago. Los clientes vienen a disfrutar de su estancia en el hotel, no en un hospital, no podemos convertirlos en quirófanos. Por ejemplo, se ha debatido mucho sobre la continuidad del bufé en el desayuno y nosotros consideramos que es un atractivo más, así que nos planteamos mantenerlo aunque cambiemos la manera de servirlo, con alguna barrera de cristal para que se vea el alimento y sea un trabajador con formación quien vaya preparando el plato. Hay procesos como éste que conllevarán un incremento de personal, en este caso para evitar que los cubiertos sean utilizados por varias personas. Además, habrá que evitar las masificaciones y distanciar más las hamacas. Sin embargo, no vamos a imponer el uso de mamparas divisoras en la playa, como propone Italia, porque la experiencia es recibir brisa, recibir sol. Queremos la seguridad, pero si hay distanciamiento no concebimos un elemento rígido que separe físicamente a los turistas, por lo que si se emplean en algunos casos serán excepciones, no la norma.

¿Cuánto dinero va a costar adaptar el turismo al nuevo escenario post coronavirus?

Al final del proceso, sacaremos una ficha financiera para saber cuánto va a costar y ver de qué manera se puede financiar, habrá que buscar alternativas para sobrellevar no sólo el bache turístico sino también la redefinición como un destino de máxima seguridad sanitaria. Tendremos que asumir que a autónomos y pymes les puede suponer un problema esta adaptación teniendo en cuenta que el turismo lleva dos meses cerrado.

¿Qué supondrá esta crisis para la economía de las Islas?

Todos los canarios nos jugamos nuestra calidad de vida y nuestras condiciones actuales, no podríamos vivir sin el turismo por el volumen de empleo que genera y por los ingresos que aporta a las arcas públicas, que son directamente más de 206 millones al mes. En un cero turístico, la pérdida es de casi siete millones diarios para el Gobierno de Canarias. Tenemos que garantizar la capacidad de recuperación de las empresas hasta que se reactive toda la actividad turística, lo que puede tardar mas de un año y medio, por lo que para muchas va ser difícil que puedan subsistir. Que lo hagan es nuestra prioridad y por eso se ha creado el proyecto, con la finalidad de reabrir cuanto antes el turismo, antes de que haya una vacuna disponible. Marcamos plazos para garantizar la seguridad y recuperar la actividad económica en paralelo, pero es complicado porque hay decisiones que no se toman desde aquí, sino desde el Gobierno central y desde Europa.

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