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Gran Canaria 'se libra' del alto paro que se ceba con las islas más turísticas

Lanzarote y Fuerteventura sufren con más dureza el desempleo, con una subida del 6% - El sector servicios pierde 60.441 afiliados en cinco meses

Un camarero desinfecta la mesa de una terraza en Arguineguín. ANDRÉS CRUZ

El paro ha golpeado con dureza al conjunto de Canarias, pero no lo ha hecho con la misma agresividad en todas las islas. La Encuesta de Población Activa (EPA), que cifra en un 21,5% el desempleo en el Archipiélago -la Confederación Canaria de Empresarios (CCE) lo eleva hasta el 40%- refleja cómo la destrucción de empleo se ceba con Lanzarote (20,1%) y Fuerteventura (20,6%) por su alta dependencia del turismo, el sector más castigado por la pandemia del Covid.

En las dos islas más orientales, el paro crece seis puntos respecto al primer trimestre del año, es decir, antes de que la normalidad de enero y febrero se resquebrajara a mitad de marzo con la declaración del estado de alarma. En el caso de Gran Canaria y Tenerife, donde el peso del resto de los sectores -el primario, el industrial y la construcción- es mayor, la pérdida de puestos de trabajo no ha sido tan intensa, al igual que ocurre con las islas menos pobladas, donde el turismo no resulta tan esencial.

La CCE ya explicó la pasada semana durante la presentación del Informe Anual de la Economía Canaria 2019 que el espacio que ocupa el sector terciario ha crecido casi siete puntos entre 2007 y 2019, al pasar del 79% al 85,8%, en detrimento de la construcción -cayó un 4,5%- y de la industria -un 2,2% menos-. Este hecho provoca que en el caso concreto de Gran Canaria, el índice de parados incluso descienda en comparación con la media del año pasado, cuando precisamente la confederación empresarial ya indicaba que se estaba produciendo un enfriamiento de la economía en Canarias y que el empleo comenzaba a empeorar en el sector privado, con sólo un incremento del 1,5% en las afiliaciones.

A lo largo de 2019, Gran Canaria tuvo una tasa de desempleo que rondó el 24%, mientras que actualmente se sitúa hasta cuatro puntos por debajo, con un 20,4% en el segundo trimestre de este año, a pesar de las graves consecuencias laborales que está provocando todavía la pandemia.

Más paro en las occidentales

La media del desempleo en Canarias alcanza el 21,5% según la EPA y todas las islas de la provincia de Las Palmas se encuentran por debajo, pues ninguna llega a alcanzar ni siquiera el 21% de parados. Peor pinta el panorama de las islas occidentales. Todas superan este porcentaje, siendo La Palma, con un 23,6%, la que más desempleo sufre de todo el Archipiélago.

Sin embargo, y a pesar de encontrarse por encima de la media, todas las islas menos pobladas de esta provincia tienen una tasa de paro inferior a la del primer trimestre de este año. La Gomera (22,4%) se encuentra un 1,5% por debajo, El Hierro (21,8%) un 1,3% y La Palma, un 1,1%, por lo que los efectos del coronavirus no han empeorado la situación laboral de estos enclaves.

Una fortuna que no ha tenido Tenerife, que al contar con un potente sector turístico, sufre un aumento de la tasa de paro de hasta tres puntos en comparación con el primer trimestre del año, al pasar del 19,7% al 22,7%. Este porcentaje que deja como buenos los datos de desempleo del año anterior, pues actualmente Tenerife ha roto la barrera de tener a una quinta parte de la población activa sin trabajo, mientras que en 2019 la media del paro se situó en un 18%.

La destrucción de puestos de trabajo que ha provocado la crisis originada por el coronavirus ha llevado al empleo a retroceder a niveles de julio del año 2017 y ha alcanzado un 7,8%, muy por encima de la media nacional, que fue del 4,1% entre febrero y junio de este año. La mencionada ultradependencia que tiene el Archipiélago del sector servicios es el principal motivo que hallamos en el origen de esta gran diferencia.

En apenas cinco meses, Canarias ha perdido 64.546 afiliados a la Seguridad Social, de los que hasta 60.441 pertenecían al sector servicios. Actividades como la hostelería (20.343), el comercio (9.431) y el transporte (4.700) aglutinan la mayor parte de estos nuevos desempleados, con un total de 35.543, según los datos aportados por la CCE. Un ingente porcentaje que explica por qué las islas más turísticas son las más afectadas por el paro si se tiene en cuenta que la caída de afiliados en la agricultura durante este periodo fue de 1.204 personas (-4,4%), en la industria, de 1.534 (-3,9%) y en la construcción, de 1.386 (-2,6%).

A pesar de que el escenario laboral resulta a todas luces negativo, podría haber sido mucho peor de no haber sido por los Expedientes de Regulación Temporal de Empleo (ERTE), que han demostrado ser una herramienta clave para contener la destrucción de puestos de trabajo y la escalada del paro en Canarias, desde el prisma empresarial. Hasta el 12 de junio, los datos oficiales cifraban en 28.652 los ERTE por causa de fuerza mayor gestionados desde el comienzo de la pandemia, a los que se han acogido un total de 204.675 trabajadores afectados, es decir, hasta un 27% de los empleados en situación de alta laboral en el Archipiélago. De nuevo el sector servicios vuelve a caparar estos expedientes laborales, pues hasta un 56,5% están adscritos a actividades ligadas a la hostelería y el comercio.

Esta fórmula logró, según explica la Confederación Canaria de Empresarios, mantener la tasa de paro de las Islas durante el primer trimestre del año en valores muy similares a los que había registrado al cierre de 2019, una contención que no logró ampliar a los peores meses de la pandemia, entre abril y junio, con el estado de alarma y el confinamiento todavía en pleno auge y un cero turístico que nunca se había experimentado en el Archipiélago. Una combinación letal que provocó que el desempleo llegara al 21,5%, según la EPA, dato que se duplica, según los empresarios, pues a los 225.900 parados añaden los 97.000 activos que han caído y ahora son inactivos, más los 140.000 que están en ERTE, es decir, que en total habría 463.000 personas sin trabajar en las Islas.

El panorama para volver a recuperar el empleo en Canarias resulta incierto. Las negociaciones para que Reino Unido elimine la cuarentena a los viajeros que lleguen del Archipiélago prosiguen hasta el momento sin éxito, aunque ya son muchas las voces del sector turístico británico que se han levantado en contra de esta medida que no sólo lastra la economía canaria, sino también la del país que gobierna Boris Johnson.

Hasta un 10% del Producto Interior Bruto (PIB) canario podría esfumarse si el primer mercado turístico desaparece de un plumazo, según la Consejería de Turismo del Gobierno autonómico, además de la nueva destrucción de empleo que conllevaría el más que previsible cierre de hoteles ante la avalancha de cancelaciones y la decisión de Jet2 y TUI de suspender hasta agosto sus vuelos con las Islas.

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