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Los supermetales ofrecen otro futuro económico a la España despoblada

De Galicia a Extremadura hay reservas útiles de minerales tecnológicos - El fondo marino de Canarias alberga telurio y otros metales estratégicos

Los supermetales ofrecen otro futuro económico a la España despoblada

Los supermetales ofrecen otro futuro económico a la España despoblada

Adheridos a las rocas tras milenarios procesos erosivos de la tierra, los minerales resurgen en altas concentraciones de gran calidad en la llamada España vaciada, despensa europea de metales estratégicos del futuro como las tierras raras, el coltán, el cobalto, el litio o el telurio, con capacidad para rejuvenecer con 25.000 nuevos puestos de trabajo las comarcas más despobladas, según los empresarios del sector. Canarias atesora también en su fondo marino el mayor yacimiento del mundo de telurio, mineral necesario para la implantación de la energía solar.

Son materias primas muy escasas en el continente y vitales para la Unión Europea (UE) en su defensa de la transición ecológica para la era poscovid, que impulsará la industria y fabricación de altas tecnologías en un escenario mundial acaparado por China, el país precisamente desde el que se expandió por todo el planeta el coronavirus.

Explotar estos tesoros mineros daría un balón de oxígeno a las endebles economías de las zonas más deshabitadas, donde se encuentra el 80% de los indicios de yacimientos de minerales esenciales, según el inventario del Instituto Geológico Minero de España. Gran parte de ellos se encuentran en la franja entre Galicia y el sur de Extremadura.

Su explotación convertiría a España en el segundo país de la UE productor de tierras raras, por detrás de Finlandia, asegura Vicente Gutiérrez Peinador, presidente de la Confederación Nacional de Empresarios de la Minería y la Metalurgia (Confedem). Recuperar cada mina requiere de una inversión mínima de 200 millones y su actividad se prolonga durante una media de 20 años, explica.

Asimismo, volver a las viejas minas supondría una inversión de hasta 8.000 millones de euros y crear alrededor de 25.000 nuevos empleos, según cálculos de Confedem.

Rechazo ecologista

El punto crítico frente a este resurgir de las explotaciones mineras se halla en los ecologistas. "La actividad se acaba y las empresas, una vez llenados sus bolsillos, se van a otras partes dejando en las comarcas toda la porquería y contaminación", denuncia Elena Solís, coordinadora de minería de Ecologistas en Acción. Las empresas "someten a una violencia extrema" a los pueblos en los que se asientan, añade, convencida de que el número de empleos que generan no compensan "los daños que provocan al medio ambiente, la agricultura y la salud" de los ciudadanos.

"Todas las compañías mineras están obligadas a suscribir un aval bancario para garantizar que se va a rehabilitar el terreno una vez cese la actividad", responde Gutiérrez Peinador en defensa de la explotación de estos minerales, claves en la transición energética que impulsa el Gobierno de PSOE y Podemos.

Ourense cuenta con la mayor reserva europea de coltán, el oro negro del momento. Mientras, Cáceres trata de sacar adelante un proyecto, paralizado por una asociación vecinal a pesar del respaldo de la UE, para la extracción y procesamiento del litio, el petróleo blanco, indispensable en las baterías de los coches eléctricos.

Desde Sevilla hasta la costa portuguesa se acumulan enormes concentraciones de sulfuros masivos polimetálicos con minerales muy apreciados para teléfonos móviles, tabletas, pantallas planas, imanes y otros componentes electrónicos.

La búsqueda de tierras raras en España es todavía muy superficial, según Manuel Gutiérrez Claverol, doctor en Geología por la Universidad de Oviedo, al hablar de estos metales vitales parala electrónica y la tecnología LED.

En Ciudad Real, Quantum Minería considera que existen recursos geológicos de 40.000 toneladas de óxidos de tierras raras en un yacimiento de monacita gris, en el paraje conocido como Matamulas, en la comarca de Campo de Montiel (Ciudad Real). Tras varias protestas vecinales, su explotación fue denegada por el anterior Gobierno de Castilla-La Mancha (formado por el PSOE y Unidas Podemos) en el año 2017, alegando motivos vinculados a la protección del lince.

"En Galicia hay arenas monacíticas en las rías de Vigo, Pontevedra y Arousa, y en aluviones de Ourense y Pontevedra", explica Gutiérrez Claverol.

"La explotación razonable de estas minas puede ser una oportunidad para los pueblos", concluye el investigador del Consejo Superior de Investigaciones Científicas Félix Antonio López.

Telurio cerca de Canarias

Canarias atesora en su fondo marino el mayor yacimiento del mundo de telurio, un mineral necesario para las placas de la energía solar. Pero en el subsuelo marino cercano al Archipiélago también hay altas concentraciones de otros metales catalogados como estratégicos por su valor para la alta tecnología, como el cobalto, el vanadio, el níquel o el itrio.

El Centro Oceanográfico del Reino Unido (NOC) reveló en 2017 que en la campaña de investigación que realizó en el Atlántico con el Instituto Geológico y Minero de España (IGME) encontró un yacimiento potencial de 2.670 toneladas de telurio en Tropic, un monte submarino situado a unas 250 millas de El Hierro.

Las montañas submarinas están recubiertas de costras de ferromanganeso de hasta 25 centímetros de espesor, con importantes concentraciones de cobalto (0,5%), níquel (0,3%), vanadio (0,24%) y tierras raras con itrio (0,35%), así como trazas apreciables de platino y otros metales de su mismo grupo, como rodio, rutenio o paladio. Es decir, que cada tonelada de costra no solo contiene un promedio de 234 kilos de hierro y 169 de manganeso, sino también 5 kilos de cobalto, 3 de vanadio, 3,5 de tierras raras y 182 gramos de platino.

Esta riqueza de minerales que alberga las aguas cercanas a Canarias está teniendo también consecuencias políticas, sobre todo en las relaciones con Marruecos. Tras conocerse los estudios referidos a las concentraciones de estos metales en los montes que existen en la plataforma oceánica debajo de Canarias, el reino magrebí volvió a la carga con su intención de ampliar la zona económica exclusiva de sus aguas, lo que supone invadir las aguas españolas adscritas a Canarias y la plataforma del antiguo Sahara Occidental, que Marruecos considera su territorio pero que está sujeto aún a un proceso de descolonización por parte de la ONU.

Por ello la pugna entre España y Marruecos por la tutela de las aguas próximas a Canarias no es casual. El fondo marino que ambos reclaman como suyo ante Naciones Unidas esconde un tesoro de nombre Tropic, un monte submarino virgen con un ecosistema único y de una riqueza casi exclusiva en minerales clave para la revolución energética verde. ¿Pueden Marruecos o España aprobar por su cuenta la extensión? La respuesta, que es negativa, requiere de una explicación que comienza por acudir a la Convención de Naciones Unidas sobre el Derecho del Mar (1982) y los tratados internacionales suscritos por cada país.

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