Mercadona pisa el acelerador verde y redobla su apuesta por cuidar del planeta. Y lo hace con una estrategia global enfocada en reducir y reciclar, siguiendo los preceptos de la economía circular y los Objetivos de Desarrollo Sostenible. La denominada Estrategia 6.25 de la compañía presidida por Juan Roig se materializará en un triple objetivo: Reducir un 25 por ciento el plástico en todos sus supermercados, lograr que todos sus envases de plástico sean reciclables y reciclar todo el residuo plástico que se genere en sus centros. El pasado 10 de marzo, durante la rueda de prensa de Mercadona, Juan Roig adquirió un firme compromiso: "Dar el sí a cuidar más el planeta". Este compromiso va a marcar el futuro de la compañía y se concreta a corto y medio plazo en la referida Estrategia 6.25. La compañía dedica cada día mayores esfuerzos a seguir cuidando el planeta; de ahí la inversión de 44 millones de euros en 2019 en medidas de protección ambiental. Porque como explica la directora de Responsabilidad Social Margarita Muñoz, los principios de la economía circular están integrados en las políticas de la empresa desde hace más de 25 años. Hoy gracias a una logística sostenible y a la gestión responsable de residuos, entre otros aspectos, "Mercadona recicla 220.000 toneladas al año de cartón y plástico (el 100% de los embalajes que usamos) y que tienen una segunda vida en la tienda en forma de bolsas de caja o nuevos envases de cartón". Además, la eficiencia de sus procesos, les ha llevado "a dejar de producir otras 180.000 toneladas de residuos cada año".

En total, son 5,4 millones de hogares al año los que compran en Mercadona, lo que representa un 15,5% de la cuota de mercado en España. ¿Pero como trasladar estos retos medioambientales, en especial, la reducción y reutilización del residuo de plástico a todos esos clientes?. La mejor manera es crear un nuevo concepto de tienda, las 6.25, que como explica la directora de Transmisión Paula Tomás, son un laboratorio de formación y divulgación. "La primera tienda 6.25, en funcionamiento ya en València, es la escenificación de la Estrategia 6.25 en el punto de venta y ayudará a Mercadona a transmitir al "jefe" (cliente) y a los trabajadores las acciones, que se están llevando a cabo en cuanto a la reducción de plásticos y gestión de residuos, así como a escuchar sus valoraciones sobre el terreno. Además, en nuestra página web se ha creado un apartado donde iremos subiendo hitos que vayamos consiguiendo y contenido formativo", comenta la directiva. A partir de octubre, se van a poner en marcha otras 54 tiendas de este tipo, en España y Portugal, en las que el consumidor podrá ver in situ todas las iniciativas puestas en marcha por Mercadona para reducir y reutilizar el plástico.

Mercadona pisa el acelerador verde

Para ello, se han fijado 6 grandes acciones que se desarrollarán de aquí a 2025: 1) eliminar la bolsa de plástico de un solo uso en todas las secciones, 2) suprimir los desechables de plástico de un solo uso, 3) disminuir el plástico en los envases y en los procesos, 4) favorecer que todos los envases de Mercadona sean reciclables o compostables, 5) reciclar los residuos de plástico en la tienda, y en los servicios a domicilio y online; 6) e informar y formar sobre cómo separar en casa para reciclar.

Con una experiencia de compra atractiva, el consumidor aprende mucho sobre el reciclaje. Así puede leer en una colorista cartelería mensajes como "En esta sección ahorramos 230 millones de camiones de plástico al año", en la sección de fruta y verduras; "Mi vida continúa en el amarillo", en el lineal de refrescos; o "Estoy hecho con material reciclable", en el expositor de las pizzas. Todo ello, con las bolsas sostenibles para hacer la compra o los artículos de las marcas propias, Hacendado, Bosque Verde, Deliplus o Compy, que indican con pictogramas el contenedor donde hay que depositar cada envase. El resultado final es una "performance" diaria en la que se seduce al comprador y se le invita a reciclar y consumir con responsabilidad ambiental.