El empresario Ángel Marrero, fundador del grupo de catering Vanyera, no incumplió su deber de instar a tiempo la liquidación de la filial Vanyera3 ante la situación de deterioro económico, tampoco realizó transferencias fraudulentas entre las empresas del grupo ni realizó ningún tipo de alzamiento de bienes. Al contrario, Marrero apoyó con su propio patrimonio la salida de la crisis de Vanyera3, aunque sin éxito. Una sentencia del Juzgado de lo Mercantil Nº1 de la capital grancanaria, conocida ayer, cierra de momento una de los procesos concursales más tortuosos de la crisis económica, el de Vanyera3, en el que se pedía a Ángel Marrero que respondiera con 46 millones de euros de su patrimonio a su responsabilidad en la desaparición de dicha sociedad y el impago a sus acreedores. También se le pedía inhabilitación de 10 años para gestionar empresas.

La sentencia del juez Jesús Alemany declara que Marrero, como tampoco Vanessa Marrero, hija del empresario, no fue responsable de que Vanyera3 acabara sus días liquidada, desestimando así la denuncia presentada por los administradores concursales de la sociedad, originariamente del grupo Vanyera (propiedad de Marrero), vendida más tarde a un fondo de inversión (3i Group) que no quiso o no pudo darle estabilidad y futuro a la compañía. Vanyera3 fue recuperada tiempo después por Marrero, que, con el apoyo de un aval de cinco millones de euros del Ejecutivo regional y el respaldo de los trabajadores, afrontaba su nueva etapa en el peor momento, justo cuando la crisis económica acababa de asomar con todos sus efectos.

Vanyera3 debió entrar más tarde en procedimiento concursal ante las dificultades económicas, la más clara la caída de las entradas turísticas en hoteles, una de las principales bases de clientes del catering de Vanyera3, además del sector público (colegios, prisiones). Ese concurso derivó en un proceso de liquidación de la sociedad. Fueron los administradores concursales (Armando Betancor Álamo y Juan José Cabrera Sánchez, entre otros) quienes denunciaron a Marrero por incumplimiento del convenio.

El juez Alemany no aprecia, sin embargo, ninguno de los delitos que le imputaban los administradores concursales y absuelve a Marrero, a su hija Vanessa y a la sociedad del grupo con la que se quedó el empresario (Vanyera SA) del incumplimiento del convenio.