El ministro de Trabajo, Valeriano Gómez, ha opinado hoy que si las empresas quieren tener más flexibilidad es necesario que los trabajadores dispongan de "más voz", aunque también ha pedido "lealtad" a los agentes sociales porque a su juicio no se puede abogar por un modelo "a medias".

"No vale mirar a Alemania con un solo ojo", ha remarcado en respuesta a aquellos que abogan por el modelo alemán de flexibilidad laboral, ya que el ministro ha recordado que en ese país los trabajadores participan en la toma de "las grandes decisiones empresariales.

En su intervención en un curso de la Universidad Internacional Menéndez Pelayo, Valeriano Gómez ha asegurado que el Gobierno ha tenido en cuenta el modelo alemán al elaborar el decreto ley de reforma de la negociación colectiva, cuyas "claves" son la flexibilidad "negociada" y la prórroga automática de un convenio (la denominada ultraactividad).

Después de participar en el curso, el ministro de Trabajo e Inmigración ha confiado, en rueda de prensa, en que la tramitación parlamentaria del decreto de ley sea "razonable" por el consenso que, en su opinión, existe entre todos los grupos sobre "las claves" de la negociación colectiva.

Sin embargo, ha reconocido que aún no se ha producido una "respuesta concreta" del PP y CiU al texto que propone el Gobierno, pero ha insistido en que el Ejecutivo cree que el resultado final será razonable y que habrá convalidación del decreto ley.

Valeriano Gómez ha señalado que, tanto en la reforma laboral aprobada el año pasado, como en la negociación colectiva, el Gobierno ha buscado "el equilibrio" entre la flexibilidad para las empresas y la seguridad de los trabajadores.

Por eso, ha rechazado que en ambos casos se hable de reformas a "medias". "Son visiones en el medio, en el equilibrio y en el centro", ha reiterado.

En el caso de la reforma de la negociación colectiva, el ministro ha subrayado que el Gobierno confía en que el texto elaborado mantenga "el equilibrio" durante la tramitación parlamentaria y, sobre todo, que se respeten sus "claves": la flexibilidad de las empresas y la protección al trabajador.

En su discurso en la UIMP, acompañado del rector de esta universidad, Salvador Ordóñez, el ministro de Trabajo e Inmigración ha hecho un repaso al diálogo social en las últimas tres décadas.

En ese periodo, Gómez ha asegurado que España ha tenido un protagonismo muy superior en relación al resto de Europa en cuanto al diálogo social.

"El diálogo social es una realidad bien instalada en España, pero que ha tenido momentos de auge, de esplendor, de furor y también de proximidad a la muerte, a su fallecimiento real, por incomparecencia de los gobiernos de turno o de las organizaciones sociales y empresariales", ha opinado el ministro de Trabajo, quien ha añadido que el resultado final ha sido "positivo".

Respecto al último año, ha reconocido que se han producido "sucesivos diálogos fracasados", pero también ha habido, a pesar de la crisis, "una excepción en la historia reciente" de España: el Acuerdo Social y Económico.

"Ese acuerdo hay que valorarlo en términos históricos como una excepción a lo que ha sido la regla", ha remarcado.