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José Carlos Francisco: “Hacienda tarda ahora diez veces más en resolver un tema canario”

El economista José Carlos Francisco posa antes del inicio de la entrevista en su despacho en la sede Corporación 5. | c.l.

El economista José Carlos Francisco posa antes del inicio de la entrevista en su despacho en la sede Corporación 5. | c.l.

¿Qué medidas deben priorizarse para evitar que la crisis abierta por el Covid-19 se agudice en Canarias?

Hubo 3.200.000 personas en expediente de regulación temporal de empleo (ERTE) entre marzo y mayo en el país. Ahora no llegan a 800.000. Lo dramático para Canarias es que prácticamente el 11% del total están en esta comunidad, cuando por población deberíamos estar en el 4%. Este dato confirma la trascendencia que tiene el sector turístico en las islas. Al estar cerrado hay mucha más gente en ERTE proporcionalmente que en el resto del territorio nacional. Ante esta realidad, en el corto plazo y económicamente hablando, necesitamos que se prorroguen los ERTE y que se siga dando a las empresas los créditos ICO avalados por el Estado un 80%. Ampliar el plazo de devolución de estos créditos ayudaría. Además, en Canarias necesitamos simplificar los trámites burocráticos para que las pocas inversiones previstas puedan acometerse lo antes posible. Es vital que las pequeñas modificaciones del Régimen Económico y Fiscal (REF) de Canarias en materia de inversiones, en particular de la Reserva de Inversiones de Canarias (RIC), se agilicen. Y no está siendo así. Esto nos tiene nerviosos.

Canarias es acreedora de un trato diferenciado como región ultraperiférica de la Unión Europea y por su régimen económico y fiscal (REF). ¿No está el Estado actuando con la diligencia que Canarias precisa?

La administración central tiene una querencia hacia la unificación hasta cierto punto lógica. Es mucho más sencillo para los técnicos y los funcionarios del Estado el aplicar la misma legislación en todo el territorio que no que haya en Canarias un régimen distinto y una fiscalidad diferente y una normativa singular. Esto no les acaba de gustar y cada vez que se lleva al Ministerio algún tema de Canarias son reticentes y ahora, en plena crisis, tardamos diez veces lo que sería normal. Ahora mismo está sobre la mesa del Ministerio de Hacienda un asunto que nos preocupa, el de la RIC. Dada la situación que hemos tenido este año, hemos pedido que algunas obligaciones de inversión se retrasen un año o dos. Es una cosa muy sencilla porque no supone que el Estado tenga que poner más dinero. Pues parece que ese es un tema complicadísimo y llevamos tres o cuatro meses con eso y el Estado no responde. El Gobierno de Canarias ha mandado una documentación al respecto y no se responde. Viví una primera modificación que hubo del REF en el año 1994 y veo que las cosas no han cambiado mucho en este sentido. Las islas tienen un régimen fiscal especial desde los tiempos de los Reyes Católicos.

A muchas empresas les va a costar sobrevivir si la crisis abierta por el coronavirus se dilata en el tiempo. ¿Cuántas han echado ya el cierre?

No tenemos números. Lo que hay es cierres latentes. Esta crisis va a causar daños estructurales. Muchas empresas cerrarán y abrirán otras, pero ya no serán iguales; puede que den el mismo producto-servicio pero de otra manera. No es que el número neto de empresas se hunda, pero muchas van a desaparecer. Esta es una crisis que va a acelerar los cambios que ya venían en la economía, en fuerte. Esta es una crisis profunda y seguro que va a haber procesos de consolidación, fusiones, absorciones... El sector bancario es un candidato muy claro, como acabamos de comprobar, y puede que en el sector turístico haya algún proceso de ese tipo, quizá en el transporte.

¿Quién está sufriendo más esta crisis autónomos, pymes o grandes empresas?

Normalmente, el más débil es el que más sufre, en este caso el autónomo, porque tiene menos mecanismos de defensa que la pyme y la gran empresa. Hay compañías que desde el punto de la liquidez y la solvencia pueden quebrar, pero no se les va a dejar caer. No se les puede dejar quebrar porque son estratégicas y entrará el Estado en su capital social. Pensemos en grandes compañías aéreas. Como suele suceder siempre, los pequeños sufrirán más que los medianos y éstos más que los grandes; los pobres sufrirán más que las clases medias y aquellas, más que los ricos. Estamos atravesando una crisis tan profunda, tan inesperada, que los historiadores tardarán años en ponerle un nombre definitivo.

Tras una rectificación en toda regla del Ministerio de Hacienda, los ayuntamientos podrán gastar los superávit de 2018 y 2019 y los cabildos utilizar el del año pasado. Sobre los remanentes de Tesorería aún no hay nada decidido. ¿Qué lectura hace de la decisión de suspender la regla de gasto de 2020?

Hay un principio que aveces, desgraciadamente, no se cumple en política, y es que hay que primar al que lo hace bien y castigar al que lo hace mal. El Gobierno canario tenía una discusión con Madrid para que lo dejaran usar el superávit presupuestario que había tenido la Comunidad Autónoma desde el Gobierno del presidente Fernando Clavijo. Y sigue la discusión con Ángel Víctor Torres. Si a una comunidad que tiene superávit no le dejas utilizarlo para qué tiene superávit. Más fácil es gastarte el dinero. Eso se resolvió al parecer. Y después venía el tema con todas las administraciones públicas locales en Canarias y en España. En este tema tengo la misma opinión, el ayuntamiento que ha sido capaz de tener superávit, cuando vienen mal dadas, que es lo que pasa ahora, es lógico que pueda utilizar esos recursos. Entiendo que al Ministerio de Hacienda le falta dinero por todos lados y trataba de quedárselo el Estado, arguyendo, entre otras cosas, que había razones y legislación presupuestaria que impedía que las administraciones se gastaran el dinero. Al final cambiaron la regla de gasto; ya se ha visto que si se quiere se puede.

Canarias demanda un plan para recuperar el turismo que se apoye en campañas para proyectar una imagen de seguridad sanitaria. ¿Implantar test PCR en los aeropuertos, a la llegada y a la salida de los viajeros, es la mejor opción para alcanzar este objetivo?

Mientras la crisis sanitaria continúe todas las medidas serán insuficientes. Lo que estamos tratando es de mitigar las consecuencias de la crisis sanitaria en la movilidad, que su impacto en el turismo sea el mínimo posible. Una manera es dando seguridad a través de lo que se han llamado los corredores seguros que, entre otras cosas, permiten que comprobemos que el que viene llega negativo y que también se va negativo en coronavirus. Esto es fácil decirlo, pero tiene sus complicaciones logísticas. Intervienen diferentes administraciones, por lo que hay que ponerse de acuerdo y lograr que los diferentes países fijen protocolos comunes. El turismo tiende a cero y hay que reaccionar.

Los hoteleros reclaman un ERTE específico para el sector turístico y que estos, en su conjunto, se alarguen para dar certidumbre. ¿Cómo dar tranquilidad?

Los ERTE deben ser para todas las empresas que los necesitan, mantenerse como mínimo hasta Semana Santa, para dar cierta tranquilidad y certidumbre, y tener una subvención de la Seguridad Social como la que tuvieron al principio, como mínimo el 75%. Entre el 75% y el 100%. Y si no, mal vamos. España debería seguir la senda de otros países europeos y alargar los ERTE por un espacio amplio de tiempo si quiere dar un poquito de certidumbre. No podemos seguir con la angustia de que va a pasar cada tres meses. Si el Estado no despeja esta duda nos va a dar un infarto a todos, trabajadores y empresarios. Todos los sectores deberían estar sujetos a los ERTE.

La gestión de la crisis por parte del Gobierno canario para salvar la temporada alta no acaba de convencer al sector turístico. ¿Comparte sus críticas?

Los gobiernos tienen una papeleta muy complicada en la actualidad. No será fácil salvar la temporada turística de invierno si no se reduce hasta cifras aceptables el número de contagiados por coronavirus. Entre tanto, el Gobierno autónomo tiene competencias en regulación y promoción del sector turístico. Por el lado de la regulación se está intentando hacer que todo el que pueda hacer en sus hoteles reformas, ampliaciones, modernización, rehabilitación, etcétera, invierta para hacer las mejoras ahora que no hay clientes en los establecimientos. Lo que hace falta es que la administración simplifique los trámites a los que quieren hacer ahora estas reformas. Promocionar ahora no es fácil. Habrá que empezar a salir de esta situación vendiendo la fortaleza que nosotros tenemos por contar con un sistema sanitario más o menos homologable y la seguridad pública de las islas. No estamos ahora para promociones tradicionales basadas en el buen clima de Canarias. Exculpo, de alguna manera, a los gobiernos porque la situación es muy difícil. Están tan desorientados como estamos todos.

¿Qué espera del pacto para la reactivación económica y social de Canarias?

El pacto, si al final se firma por los agentes sociales, sindicatos, patronales, algunas ONG, la mayoría de los partidos políticos, prácticamente todos, y el Gobierno sería un paso adelante, en la medida que significa que al menos nos ponemos de acuerdo en un conjunto de cosas que son importantes para Canarias. A ver si somos capaces de firmarlo casi todos, eso sería lo verdaderamente importante, más incluso que el texto del pacto en sí.

¿Es mejor esperar a que el Estado apruebe sus propias cuentas para sacar adelante los presupuestos autonómicos?

En la actual situación estaría más que justificado esperar. Ahora, por idéntico motivo y dado que estamos en una crisis profunda, es entendible que el Gobierno canario defienda la tramitación en plazo.

La posibilidad de congelación salarial planea sobre las administraciones públicas.

Estoy seguro de que las administraciones públicas van a congelar salarios, es inevitable. Con el escenario presupuestario que hay para 2021 estoy convencido de que es imposible una subida salarial. Tengo serias dudas de que haya margen para subir las pensiones y menos los salarios de los empleados públicos.

¿Esa congelación debilitará el consumo interno, como afirman desde los sindicatos?

No. Esos salarios los pagamos todos en impuestos. Prefiero quedarme con mi dinero en el bolsillo que no dárselo al Estado o a la autonomía para que paguen más sueldos para que los empleados públicos puedan consumir más. Ya lo consumimos los demás.

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