Los gobiernos de la Unión Europea (UE) aprobaron ayer la propuesta de la Comisión Europea para conceder a España 21.325 millones de euros del fondo europeo contra el desempleo (bautizado como SURE) para financiar el gasto extraordinario en expedientes de regulación temporal de empleo (ERTE) y ayudas por cese de actividad de autónomos provocado por la virulencia de la pandemia del coronavirus.

Tras este paso –y después de que a principios de la semana fueran ratificados todos los avales nacionales pertinentes– cada gobierno tendrá que firmar con Bruselas un acuerdo bilateral de préstamo en el que se detallarán cuestiones como el número de plazos en los que será desembolsada la ayuda o el tipo de interés aplicable.

De forma paralela, la Comisión Europea está finalizando el procedimiento administrativo para poder acudir por primera vez a los mercados de capitales y colocar la deuda con la que financiar este fondo de ayuda a los Estados miembros más afectados por la pandemia. Bruselas plantea realizar la primera emisión de bonos a principios de octubre, lo que abriría la puerta a los primeros desembolsos a las capitales “en las próximas semanas”.

Además de aprobar el montante de España, el Consejo de la UE ha dado luz verde a las propuestas del Ejecutivo comunitario para otros quince socios de la UE por un valor total de 87.400 millones de euros. El instrumento SURE tiene un presupuesto total de 100.000 euros, por lo que los Estados miembros que todavía no lo han solicitado aún pueden hacerlo.

España será el segundo país más beneficiado del SURE por detrás de Italia, que recibirá un préstamo de 27.400 millones de euros. Juntos aglutinan casi el 56% de toda la ayuda comprometida hasta el momento. “Millones de trabajadores de toda la UE se beneficiarán de este instrumento. Este es un claro ejemplo de que Europa es más fuerte unida”, destacó en un comunicado el ministro de Finanzas de Alemania, Olaf Scholz, que este semestre ostenta la presidencia de turno del Ecofin.