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¿Qué hace de Santa Brígida el municipio más rico de Canarias?

La zona cercana a la capital donde viven empresarios y profesionales liberales es la clave

Dos personas pasean por una calle peatonal del  casco de Santa Brígida.

Dos personas pasean por una calle peatonal del casco de Santa Brígida.

Los vecinos de Santa Brígida son los más ricos de Canarias. Al menos, según la Agencia Tributaria y su estadística sobre los declarantes del Impuesto sobre la Renta de las Personas Físicas (IRPF), actualizada hace una semana. Los residentes en este municipio del norte de Gran Canaria ingresan al año una media de 38.275 euros, casi el triple de los 14.552 euros de la localidad palmera de Garafía, la último por la cola en el Archipiélago. ¿Por qué Santa Brígida, que cuenta con 18.263 personas censadas en 2019, concentra la mayor riqueza de las ocho islas? La clave se encuentra en la zona residencial ubicada justo al lado de Las Palmas de Gran Canaria, donde viven grandes empresarios y profesionales liberales que suben la media de ingresos.

“Pero esto no es una fotografía real de Santa Brígida”, se encarga de aclarar el alcalde, Miguel Jorge Blanco, del Partido Popular, que explica que la existencia de muchas urbanizaciones dormitorios donde viven personas que trabajan en la capital y que gozan de una renta alta no significa que todo el conjunto de la población nade en la abundancia. “Esto no quiere decir que seamos el municipio más rico de Canarias, ni mucho menos, aquí hay problemas importantes en los barrios más alejados de Las Palmas de Gran Canaria, donde las rentas per cápita son muy inferiores a los más de 38.000 euros que marca la media”, asegura.

“Queremos que las personas con rentas altas hagan vida en el municipio”, asegura el alcalde

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En la parte baja de Santa Brígida viven muchos de los empresarios más importante de la Isla y del Archipiélago, mientras que la parte más alta es una zona dedicada a la agricultura y al pequeño comercio donde viven muchas personas mayores, jubilados cuyas rentas son bastante inferiores. “De ahí la dicotomía de ser un municipio dormitorio, por un lado, y eminentemente rural, por el otro”, explica el primer edil.

A Lola Lorenzo, trabajadora social que ya no vive en el municipio, pero que se encuentra muy ligada a él por motivos familiares, no le sorprende que Santa Brígida repita como el lugar más rico de las Islas, pues “desde hace años se convirtió en una práctica habitual que las familias más adineradas lo utilizaran como segunda residencia en primavera y verano, y luego esta población comprobó que era una manera muy cómoda de acceder a Las Palmas de Gran Canaria”. Lorenzo reconoce que en la zona de El Monte y La Atalaya se nota un nivel adquisitivo más alto, tanto por el tipo de viviendas como por los vehículos que se mueven por ese espacio.

¿Qué hace de Santa Brígida el municipio más rico de Canarias?

Hacer vida en el municipio

También el arquitecto Waldo González, que lleva 14 años viviendo en una de las urbanizaciones, explica que existen dos zonas muy diferenciadas en el municipio y que pocos de los empresarios y profesionales liberales que viven cerca de la capital hacen luego vida en el casco. “Los que viven en El Monte o Bandama no creo que vayan mucho al pueblo a hacer compras”, asegura González, que sí acude habitualmente. “Aunque no sea como un centro comercial o como Triana, yo voy bastante para hacer fotocopias, llevar un reloj a la joyería o desayunar. Prefiero ir arriba porque aunque la distancia con la capital pueda ser casi la misma, a mí el ambiente de Santa Brígida me gusta más”. Además, González explica que el municipio no es caro y que hay tiendas de todo tipo, muchas de ellas más baratas que en la ciudad. “Si se habla de que Santa Brígida es el municipio más rico de las Islas, parece que en el casco haya restaurantes de tres estrellas Michelín”, bromea.

“Hay familias con muchas carencias agravadas por el Covid”, recuerda Lola Lorenzo

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La tranquilidad y la facilidad a la hora de aparcar, unas virtudes que difícilmente puede ofrecer la capital, son la norma en el casco antiguo. Un lugar en el que se suele ver a los vecinos de Pino Santo, La Atalaya o El Gamonal, pero donde no se rozan mucho los habitantes de la zona residencial. Precisamente, esto es lo que pretende cambiar el actual grupo de gobierno. “Queremos generar las condiciones para que los residentes que no hacen vida en Santa Brígida la hagan en el futuro impulsando que haya más comercios donde se pueda comprar y más restaurantes donde se pueda ir a comer”, explica Blanco. “Queremos que sea posible hacer aquí todo lo que se hace en la capital con la apertura de negocios nuevos y la mejora de la actividad comercial. Nuestro municipio es atractivo en esencia y queremos que esas rentas altas que se escapan hacia Las Palmas de Gran Canaria se queden aquí”, concluye.

Para ello, según opina Lorenzo, habrá que mejorar las deficiencias que presenta el municipio. “Están todavía con el mamotreto y hay muchas calles mal asfaltadas, fallos que hay que solucionar no sólo para que se beneficien esas personas con alto nivel adquisitivo, sino porque toda la población se merece tener unos servicios en condiciones”, asegura. Además, esta trabajadora social remarca que existe “una parte de la población con muchas carencias económicas y culturales, que en muchas ocasiones son dos carencias que se dan la mano; hay muchas familias pasándolo mal, lo que se ha acentuado debido a la pandemia”, recuerda.

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