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Maroto admite que el Gobierno llega tarde con los corredores turísticos

Alemania retrasa una semana la decisión de sacar a Canarias de la lista de regiones peligrosas | El Congreso rechaza aprobar un fondo de 20.000 millones para empresas

Imagen de archivo de un turista en el aeropuerto de Tenerife Sur, donde llegaron los primeros vuelos de TUI este mes.

Imagen de archivo de un turista en el aeropuerto de Tenerife Sur, donde llegaron los primeros vuelos de TUI este mes.

La ministra de Industria, Comercio y Turismo, Reyes Maroto, admitió ayer que el Gobierno llega tarde en la estrategia de creación de corredores turísticos seguros entre los mercados internacionales y los principales destinos españoles, como el canario, en relación con la actual situación epidemiológica en España y en el resto de Europa. Precisamente, ayer Alemania decidía retrasar una semana más la decisión de excluir a Canarias de las zonas consideradas de riesgo, por lo que sigue en pie la cuarentena decretada para los germanos que visiten las Islas.

Maroto afirmó en una entrevista televisiva que el adelanto de la segunda ola de Covid-19 en España ha retrasado la toma de medidas específicas para el turismo y la movilidad. “Los datos epidemiológicos de España y el adelanto de esta segunda ola, que también está sufriendo Europa, nos ha hecho más difícil el poder plantear estos corredores. Llegamos tarde pero porque la situación epidemiológica nos ha retrasado la toma de decisiones”, reconoció la ministra.

La semana pasada, el Gobierno acordó con los ejecutivos autonómicos de Canarias y Baleares un protocolo para establecer corredores turísticos con países europeos que permitan la movilidad de viajeros con el fin de reactivar el turismo en los dos archipiélagos “sin poner en riesgo la salud pública”. Entre las medidas acordadas, que según explicó Maroto se extenderán también al resto del país, se encuentra la realización de test antes de abandonar las Islas y a la llegada cuando la incidencia acumulada del país sea mayor a 50 casos por cada 100.000 habitantes. Sin embargo, la exclusión de los viajeros peninsulares provocó un fuerte rechazo en el sector empresarial y de la Consejería de Turismo del Gobierno canario, habida cuenta de que casi todas las comunidades autónomas son consideradas zonas de riesgo.

Maroto destacó por otro lado que el sector turístico “ha sido uno de los más beneficiados”, con 25.000 millones de euros movilizados del plan de choque. “La falta de movilidad nos ha puesto muchas trabas pero seguimos trabajando”, insistió. Este argumento es precisamente el que ayer motivó que los dos partidos del Gobierno, PSOE y Unidas Podemos, rechazaran en el Congreso una moción de Cs en la que se solicitaba instar al Ejecutivo a aprobar un plan de choque complementario de apoyo al sector turístico ante los devastadores efectos que sobre esta actividad está teniendo la pandemia de coronavirus. La propuesta reclamaba, entre otras medidas, la creación de un fondo de 20.000 millones en tres años de ayudas directas, e implementar de forma urgente corredores seguros entre los destinos turísticos españoles con una situación epidemiológica asumible y controlada, y los principales países emisores de turistas.

El rechazo del grupo socialista y de la formación morada, junto a la abstención de otros grupos como ERC, PNV y JxCat, a algunas de las propuestas de la moción evitó que la misma prosperara, ya que contó únicamente con el apoyo del grupo proponente, del PP, de Foro Asturias y de CC. Pese a que Cs aceptó algunas enmiendas socialistas y de Unidas Podemos, estos grupos no aceptaron, entre otros, el punto en el que se exigía una aportación adicional de fondos por parte del Estado al considerar que ya se está actuando en distintos ámbitos para que el sector haga frente a la crisis.

En concreto, la moción reclamaba la presentación de un plan urgente, a lo largo del primer trimestre del 2021, de ayuda no solo a los establecimientos hoteleros como los más directamente afectados, sino también a todos los sectores relacionados con esta actividad, en particular hostelería y restauración. Ese fondo plurianual de 20.000 millones entre 2021 y 2023 debería estar recogido en los Presupuestos del Estado de estos ejercicios como “ayudas directas y a fondo perdido” a empresas afectadas para garantizar la supervivencia y modernización de las infraestructuras turísticas –hoteles, restaurantes, comercios y agencias de turismo, entre otros– y los consiguientes empleos que generan.

El fondo debería ir dirigido a la adaptación de los negocios a la situación a la situación actual, a su modernización, crecimiento y fortalecimiento empresarial. De esa cantidad, 15.000 millones quedarían reservados para empresas cuya facturación no excediera los 800.000 euros. Este punto sí era apoyado por el PSOE y Unidas Podemos, pero al no poder votarse la moción de manera separada, también fue rechazado junto al conjunto del texto.

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