Suscríbete

Contenido exclusivo para suscriptores digitales

La caída de ingresos por la pandemia obliga a Armas a refinanciar su deuda

El desplome de la clientela arrasa el plan de amortización, pero la compañía niega estar en una situación de quiebra | La naviera anuncia una solución en semanas

Presentación del buque ‘Ciudad de Valencia’, de Naviera Armas Trasmediterránea, el pasado agosto en el Puerto de La Luz y de Las Palmas.

Presentación del buque ‘Ciudad de Valencia’, de Naviera Armas Trasmediterránea, el pasado agosto en el Puerto de La Luz y de Las Palmas.

La drástica caída de los ingresos provocada por la crisis del Covid-19 ha obligado a Naviera Armas a acometer una urgente “refinanciación o reestructuración”, según el comunicado emitido ayer por la mercantil, de parte de su deuda, la que puso en el mercado mediante la emisión de bonos. Ante la inminente llegada de sendos plazos para el pago de los intereses a los inversores, la principal compañía de transporte marítimo de pasajeros española espera cerrar un acuerdo “las próximas semanas”.

La naviera, que une Canarias, Baleares y las plazas africanas con la Península, salió así al paso de las informaciones publicadas por El Confidencial y que sitúan el pasivo acumulado por encima de los 800 millones de euros. Fuentes de la empresa no confirmaron ni desmintieron dicho dato ni tampoco la imposibilidad de abonar el cupón de finales de noviembre, correspondiente a la emisión de deuda que vence en 2024 –300 millones de euros–, ni tampoco se pronunciaron sobre el de enero, otros 282 millones a amortizar en el ejercicio 2023.

Dichos portavoces se remitieron en exclusiva al escrito hecho público y que asegura que Naviera Armas Trasmediterránea (adquirió esta última empresa hace casi dos años y medio por más de 400 millones de euros) “no se encuentra en situación de preconcurso ni concurso de acreedores”. A ello añadió el desmentido “rotundo” de “otros calificativos vertidos a lo largo de esta mañana [por ayer], que dañan la imagen de la empresa y de sus trabajadores”.

El abono de los cupones a los bonistas debe producirse este mes y en enero

decoration

El endeudamiento que supuso la adquisición de Trasmediterránea era asumible mediante un plan de amortización a medio y largo plazo que incluía un nivel de ingresos que en nada se parece al actual. La irrupción de la pandemia global provocó que solo fueran viables los desplazamientos inaplazables. Cuando el sector del transporte comenzaba a recuperar algo de pulso, la segunda oleada de contagios terminó por dibujar un futuro lleno de dificultades. Todo ello, en un contexto en el que la aportación del turismo extranjero, habitualmente notable, es casi inexistente.

La pasada primavera varios medios se hicieron eco de la obtención de un crédito del Instituto de Crédito Oficial (ICO) por algo más de 50 millones de euros de financiación. Nada extraño por cuanto el Gobierno central había habilitado una línea de financiación para, precisamente, preservar la viabilidad y el empleo de las grandes empresas. Sin embargo, ni esa ni cualquier otra suma resultan suficientes cuando los ingresos continúan muy lejos de propiciar la salud financiera de la empresa.

De hecho, según publicó Cinco Días, en agosto tuvo que recurrir nuevamente a la ayuda externa, lo que abrió la puerta a la llegada de otros 75 millones de euros desde los fondos de inversión HPS Investment Partners y Apollo.

La empresa asegura el pago a los proveedores y el mantenimiento del nivel de servicio

decoration

No obstante, Naviera Armas negó al mediodía de ayer estar en quiebra como publicaron diversos medios ni haberse sentado a negociar quitas con los acreedores. Se ciñe a la mencionada reestructuración de la deuda, lo que incluye alargamientos de los plazos de devolución del dinero invertido por los bonistas.

La compañía “garantiza todos sus compromisos con sus proveedores comerciales”, explicó en el mencionado comunicado. También despejó cualquier sombra de duda sobre la continuidad “de todos los servicios que viene prestando tanto en la Península como en los respectivos archipiélagos y en el estrecho” de Gibraltar.

La empresa transporta más de cinco millones de viajeros anuales y cuenta con una flota de 40 buques para cubrir sus rutas.

Apuntes sobre Naviera Armas


 2018 - Trasmediterránea

En la primavera de hace dos años, Naviera Armas compró Trasmediterránea por algo más de 400 millones de euros. La operación incluyó un plan de endeudamiento que contempló la emisión de bonos.

2023 y 2024 - Vencimiento

La emisión de deuda de la compañía se abordó en dos tandas. La primera en vencer lo hará en 2023 y tiene un valor de 282 millones de euros. La segunda tiene que estar amortizada en 2024 y supone otros 300 millones de euros.

Cupones - Falta de liquidez

La merma de los ingresos ha generado falta de liquidez. En noviembre y enero, la compañía tiene que abonar los cupones -intereses- que devengan los bonos puestos en circulación. Una reestructuración de la deuda le permitiría retrasar dichos pagos. 

Garantía - Proveedores y servicio

La compañía de transporte marítimo desmintió ayer estar en una situación de quiebra y garantizó el pago a los proveedores y el mantenimiento del actual nivel de los servicios. Además de los trayectos interinsulares, cubre las rutas que unen los archipiélagos, Ceuta y Melilla con la Península.

Compartir el artículo

stats