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El gigante IAG acapara el 40% del tráfico nacional tras la compra de Air Europa

El trayecto entre Canarias y Madrid queda en riesgo de monopolio con la adquisición de la aerolínea de Globalia | Volotea aguarda a que se pronuncie la Unión Europea

Pasajeros de un vuelo de Iberia con salida en Madrid y destino en Canarias en un momento del embarque. | | EFE

Pasajeros de un vuelo de Iberia con salida en Madrid y destino en Canarias en un momento del embarque. | | EFE

International Airlines Group (IAG) controlará el 40% del tráfico nacional en los aeropuertos canarios en cuanto Air Europa se integre en el holding angloespañol. Una posición dominante que será si cabe más acusada en la ruta desde y hacia Madrid, en la que el gigante acaparará alrededor del 75% de las plazas aéreas —las plazas no equivalen a viajeros, ya que pueden estar vacías—, un altísimo porcentaje que incluso superaría el 80% en los aeropuertos de Gran Canaria y Tenerife Norte.

En noviembre de 2019, cuando se anunció que IAG iba a comprar Air Europa por mil millones de euros, las advertencias sobre el riesgo de monopolio fueron inmediatas. Sobre todo desde Canarias. El presidente del Ejecutivo regional, Ángel Víctor Torres, dijo confiar en que se pondrían en práctica “medidas correctivas” si el matrimonio entre Iberia —la pata española de IAG— y la aerolínea del grupo turístico Globalia ponía en riesgo la libre competencia en los trayectos entre el Archipiélago y la Península. En marzo del año pasado, apenas días antes de que Pedro Sánchez decretara el estado de alarma, Iberia y Volotea —una compañía nacional de bajo coste con sede en Asturias— daban a conocer la firma de un preacuerdo en virtud del cual la primera cedería a la low cost parte de las rutas que opera. El objetivo del acuerdo era allanar el camino hacia la integración de Air Europa en IAG. Iberia daba a Volotea parte de sus operaciones para reducir su posición dominante en determinados segmentos de mercado —entre ellos el de las rutas Canarias-Península— y evitar así que las autoridades europeas de Competencia vetaran la adquisición de Air Europa. Sin embargo, pasaron los meses y la compra de la filial de Globalia se estancó. Lo que en marzo parecía inminente se ha demorado tras múltiples avatares hasta la entrada de 2021; los mil millones de euros han acabado siendo solo 500 millones; y el Estado incluso ha tenido que rescatar a Air Europa con un montante de 475 millones de euros para evitar su desaparición —rescate que, por otro lado, no le impide seguir sin devolver a muchos de sus clientes el dinero de los billetes de vuelos cancelados por la pandemia—. Y, además, ha irrumpido el coronavirus, que ha puesto contra las cuerdas a todo el sector de la aviación comercial.

En este contexto, Volotea no ha aclarado si el preacuerdo suscrito en su día sigue siendo válido en todos sus términos —desde la aerolínea aseguraron ayer que no van a avanzar nada hasta que Bruselas se pronuncie sobre la integración de Air Europa en IAG— y las posibilidades de que otras compañías entren a competir en el mercado canario son menos que cuando hace más de un año se anunció la operación. La crisis dificulta la llegada de nuevos competidores, lo que sería más sencillo en un mercado al alza, es decir, nada que ver con la situación que atraviesa el Archipiélago. Así lo apunta el economista Carlos Alonso, portavoz de Coalición Canaria en el Cabildo de Tenerife y expresidente de la corporación insular, que ya en Twitter alertó sobre el riesgo que la unión Iberia-Air Europa entraña en la región. “Perderemos plazas aéreas y conexiones con la Península, y subirán los precios”, avisó.

En 2019, el último año de normalidad antes de la Covid-19, pasaron por los aeropuertos canarios un total de 45 millones de viajeros, tanto nacionales como internacionales y contando tanto las llegadas como las salidas. De todos ellos, hasta el 20% vino o dejó las Islas en aviones de las aerolíneas de IAG —Aer Lingus, British Airways, Grupo Iberia y Vueling— o Air Europa. En el caso del tráfico nacional, el número total de viajeros llegó en los aeropuertos de la región a 18,3 millones, de los que un 40% —cuatro de cada diez o 40 de cada cien— aterrizó o despegó en aeronaves del holding o de su nuevo fichaje.

Incertidumbre en el personal


Air Europa ha convocado a los representantes de sus trabajadores a nuevas reuniones la próxima semana para abordar el futuro de la aerolínea una vez anunciada su integración en el grupo IAG. La intención es que en las dos reuniones, fijadas para miércoles y jueves, la empresa informe a la plantilla de la situación temporal hasta la materialización de la compra por parte de Iberia. No en vano, todo lo anunciado será en balde si las autoridades comunitarias de Competencia no dan su visto bueno a la operación, a la que, además, es más que probable que le impongan condiciones, sin ir más lejos la cesión de rutas a otras compañías. El anuncio del preacuerdo con Volotea a comienzos del año pasado buscaba allanar el camino, pero la situación hoy no es la misma que entonces tras meses de pandemia y crisis económica, lo que dificulta que nuevas aerolíneas entren a competir en la región. | M.Á.M.

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