Suscríbete

Contenido exclusivo para suscriptores digitales

El acopio de millo y trigo en China aumenta el precio del gofio en Canarias

El alza de los cereales en el mercado internacional incrementa sus costes de producción v Los ganaderos de las Islas también deben pagar más por el pienso para sus animales

Grano en un molino de gofio de Tenerife.

Grano en un molino de gofio de Tenerife.

El gofio, uno de los productos que nunca falta en la mesa de muchas casas de Canarias, podría encarecerse en los próximos meses. El motivo, el incremento del precio de los dos principales cereales con los que se elabora, el trigo y el millo, que desde hace meses cotizan al alza en los mercados internacionales. La escasa producción y caída de las reservas de Estados Unidos, uno de sus principales productores, unido al acaparamiento que está llevando a cabo China para reflotar su sector ganadero –para lo que necesita abastecerse de granos con los que elaborar pienso animal– han disparado el precio de cereales esenciales en la alimentación de muchos territorios, entre ellos Canarias. Este incremento eleva los costes de muchos productos, entre ellos el gofio, que en su mayor parte se elabora en el Archipiélago con cereales que son importados.

Tras varios años en descenso, el índice de precios de la Organización de las Naciones Unidas para la Alimentación y la Agricultura (FAO por sus siglas en inglés) situó el alza de los cereales en un 26% al cierre de 2020, rozando su máximo de los últimos seis años. Solo en enero de 2021 el precio de los cereales se incrementó un 7,1% según este organismo internacional, marcado sobre todo por el aumento del precio del millo, que se disparó el mes pasado un 11,2%, lo que lo sitúa un 42,3% por encima de su precio en enero de 2020.

Esto se produce por un desequilibrio entre la oferta y la demanda de unos productos que cada vez son más codiciados. Al acopio de China, –que quiere reflotar su ganadería tras haber tenido que sacrificar un gran número de animales el año pasado por la peste porcina– se une una caída de la producción internacional de cereales afectada por años de precios a la baja y los efectos de varios fenómenos meteorológicos adversos que arrasaron las cosechas de países productores como Ucrania, Rusia o Estados Unidos.

Según la FAO la demanda de cereales alcanzará los 2.744 millones de toneladas en todo el mundo, pero las existencias han caído al mínimo de los últimos cinco años, 866 millones de toneladas. Un desequilibrio que provoca que se disparen los precios.

Algo que están notando los molineros en Canarias y muchas empresas ya reconocen que no les quedará más remedio que subir los precios de sus productos si quieren continuar trabajando.

“Estamos valorando incrementarlo en cinco céntimos el kilo”, admite Eloy Novoa, administrador del Molino de El Palmar, en el municipio tinerfeño de Buenavista del Norte, que suministra gofio de diferentes variedades a supermercados y tiendas de todo el Archipiélago. Asegura que el aumento de los cereales les ha afectado mucho y por eso consideran que deberán elevar el precio final si quiere mantener la rentabilidad. “Vamos muy justos, casi al céntimo y por eso no nos queda otra que volver a subir el precio”, reconoce, ya que además también han visto como subían otros gastos como “la electricidad, la Seguridad Social o el seguro de autónomo”.

Subida de precio

Aunque todavía no ha tomado la decisión de si finalmente subirá o no el precio del gofio que él mismo elabora, José Antonio Hernández, que regenta el molino de gofio San Pedro, en Las Palmas de Gran Canaria, señala que ya está avisando a sus clientes por si decide hacerlo. “Les molesta que lo suba, pero saben que no tengo otro remedio”.

Alexis García, del Molino La Máquina, también ha notado en sus cuentas un alza que “ha sido de entre el 10 y 15%”, al igual que Eduardo Afonso, del Molino de Gofio El Sauzal. “Antes subía un céntimo a primeros de año, ahora se ha notado un poco mas”, indica, aunque explica que al tener una producción no demasiado elevada “no lo notamos tanto como aquellos molinos que tienen que comprar más cantidad”.

A pesar de que deberían repercutir en el precio que abona el consumidor esta subida, Afonso cree que será difícil. “Las ventas van muy mal por la pandemia”, por lo que un encarecimiento del producto final podría terminar por desplomar todavía más la facturación.

Rayco Herrera de Gofio Gomero, –marca que recibió el premio de mejor gofio Canarias 2020 en el concurso Oficial de Gofio Agrocanarias– es consciente de que se ha producido un alza importante en el precio de los cereales en los últimos meses, pero señala que en su caso “al menos por ahora lo está asumiendo el intermediario”.

Sin embargo, sí teme que llegado el momento pueda repercutirle en su negocio como ya ocurrió en 2019, cuando al agotarse las ayudas del Régimen Específico de Abastecimiento (REA) en junio, tuvo que asumir las pérdidas cuando se incrementaron los precios del trigo y el millo en seis y ocho céntimos respectivamente. “Suelen ser alzas temporales y preferí asumirlas que subir el precio para luego bajarlo en unos meses”, expone.

Sin embargo, la subida del precio del millo y el trigo en los mercados internacionales deja también otros perjudicados en el Archipiélago, los ganaderos, que ven como tienen que pagar más por el pienso para alimentar a sus animales. Así lo evidencia el secretario general de la Asociación de Agricultores y Ganaderos de Canarias (Asaga), José Timón. “Cereales como la cebada, el maíz o la soja, que se utilizan para la alimentación animal, han experimentado subidas del 20% e incluso del 40% en algunos casos”, explica. Un alza que repercute en el coste de fabricación de los formulados de alimentación animal y a su vez en el precio final de estos productos, lo que encarece los costes de la actividad ganadera, muy castigada en Canarias.

Timón recuerda que la alimentación del ganado supone el 70% de los costes totales de cualquier explotación, por lo que son sensibles a cualquier pequeño incremento.

Repercusión en la ganadería

Heraclio del Castillo, que gestiona la mayor explotación de ganado vacuno de Tenerife, asegura que el incremento del pienso para sus animales le supone que no le salgan las cuentas. Cada mes debe comprar entre 80 y 100 toneladas de pienso y apunta que cada una de ellas ha visto incrementado su precio en unos 30 euros, lo que significa que el gasto aumenta alrededor de 3.000 euros al mes.

Del Castillo señala que a esta situación se unen las dificultades que atraviesa el sector debido a las consecuencias del coronavirus. Sin embargo, no ha pensado en subir los precios de la leche o la carne que produce. “Si esto sigue así tendré que hacerlo o cierro, pero es difícil porque dejaría de vender”, lamenta.

En las últimas negociaciones sobre el REA, el instrumento a través del que se garantiza el suministro de productos agrarios esenciales para las Islas, la ayuda destinada a la adquisición de cereales para consumo animal pasó de 100 o 92 euros por tonelada. Ante esta situación y para evitar que el alza del precio acabe repercutiéndose en el bolsillo de los consumidores, Asaga propone recuperar la ayuda del Régimen Específico de Abastecimiento a los cereales de hasta 100 euros por tonelada.

Así lo defiende el secretario general de la organización, José Timón, quien también aboga por limitar las ayudas incluidas en el REA para la importación de productos ganaderos. “Estas se están compartiendo con la ayuda para sufragar los sobrecostes de transporte de los piensos”, explica y señala que “el fomento de la ganadería en Canarias se está viendo frenado” por esta circunstancia, ya que existe un cupo que limita la actividad.

Compartir el artículo

stats