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Bruselas arrincona la brecha salarial de género, que es del 14,7% en Canarias

La CE obliga a las empresas de más de 250 empleados a contar con planes de igualdad

Personal de limpieza en el aeropuerto de Gran Canaria en las semanas de confinamiento. Andrés Cruz

Bruselas ha bendecido algunas de las medidas puestas en marcha por el Gobierno central junto a los sindicatos para hacer menguar la brecha salarial entre hombres y mujeres, que es del 14,7% en Canarias. La comisaria de Igualdad, Helena Dalli, ha puesto sobre la mesa una batería de medidas entre las que se incluyen las compensaciones económicos para quienes sean discriminados por razón de su sexo.

El momento del anuncio no es casual, a escasos días del 8M y, yendo más allá, en medio de una crisis económica de gran calado. Las mujeres salen peor paradas en los momentos en que la actividad productiva se contrae. La explicación se encuentra en que rubrican “nueve de cada diez contratos eventuales en Canarias”, señala la secretaria de Acción Sindical, Mujer y Juventud de CCOO-Canarias, Esther Martín.

El desempleo femenino se ha incrementado un 39% en las Islas desde que estalló la pandemia y en el capítulo de pérdida de puestos de trabajo el saldo es desfavorable también a las mujeres, con 2.000 empleos borrados del mercado laboral por el golpe que el coronavirus ha propinado al mercado laboral. Y eso a pesar de que en el sector público se realizaron “7.000 contrataciones en ámbitos como el sociosanitario o el de la limpieza”, señala Martín, en los que la presencia de las mujeres supera a la de hombres.

Con todo ello, la brecha salarial ha vuelto a crecer. “Aun con eso, yo soy optimista, porque estoy convencida de que el trabajo que se está desarrollando va a dar sus frutos”, aseguró ayer la secretaria de Igualdad de UGT-Canarias, Mirna Ortega. Entre esa labor institucional y de despacho se incluye el paso al frente dado por la Comisión Europea.

Las medidas anunciada por Dalli refuerzan la senda tomada por el Gobierno de España, que en octubre aprobó sendos reales decretos (901 y 902/2020) para regular los planes de igualdad y garantizar las mismas retribuciones para hombres y mujeres que realicen idénticas laborales.

La patronal CEOE recurrió ante el Tribunal Supremo el mes pasado el procedimiento de negociación de los planes de igualdad en las empresas cuando no hay representación de los trabajadores en ellas, es decir, en todas las que por número de trabajadores no existe un comité de empresa. El real decreto 901 señala que en dichos casos se conformaría una comisión negociadora, lo que abría la puerta a los sindicatos.

Por eso, Esther Martín incidió ayer en que el anuncio de la comisaria Helena Dalli “refuerza el papel” de las organizaciones sindicales que entienden que la UE les está dando entrada. No obstante, la propuesta de la CE circunscribe a las compañías de al menos 250 trabajadores la obligación de presentar esos planes de igualdad, algo que también supera la legislación española de nuevo cuño, ya que somete a todas las empresas a cumplir con ese trámite.

Que el 14,7% de brecha salarial que soporta el Archipiélago sea el más bajo de España no consuela a Mirna Ortega. “No es ningún motivo de alegría porque lo provoca que las Islas tengan el salario medio más bajo de España; antes era peor en Extremadura, pero ya ni eso”, lamentó la sindicalista. Con percepciones salariales más bajas, menor capacidad de maniobra a la hora de generar una brecha.

Para las autoridades europeas, ya es evidente que la pandemia ha reportado a las mujeres mayores problemas que a los hombres. En lo laboral, porque el grado de feminización de las labores asistenciales es elevado y porque el cierre de las escuelas o de la atención a mayores han vuelto a poner de manifiesto que la carga es mayor para las mujeres en esos ámbitos.

La brecha cuesta lo mismo que el primer confinamiento

Los efectos del cerrojazo sobre la economía, el confinamiento domiciliario de la población y la parálisis sin precedentes de la actividad que supuso el primer confinamiento es el coste de oportunidad que, año tras año, echa a perder la economía española al discriminar a las mujeres. Si el INE certificó que el producto interior bruto (PIB) español sufrió una histórica contracción del 18,5% entre el primer y segundo trimestres, el índice Closing Gap cifra coincidentemente también en el 18,5% el PIB que se deja de producir en España fruto de las diversas brechas de género. La discriminación de la mujer en la esfera económica va más allá de la brecha salarial, del 23% de media en toda España según la Agencia Tributaria. Implica también una menor presencia en los órganos directivos -solo el 30% de las butacas de los consejos de administración del Ibex están ocupadas por mujeres- o una mayor feminización de sectores con menor recorrido en la economía del siglo XXI. Menos horas, peor pagadas y en sectores de menor valor añadido. Todo ello se traduce en que, pese a que las mujeres representan el 51,4% del total de la población del país en edad de trabajar, solo generan el 41,5% del PIB del conjunto del Estado. | Gabriel Ubieto

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