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La Provincia - Diario de Las Palmas

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Nasara Cabrera | Directora general de Asuntos Económicos con África

“La pandemia también ha servido para romper barreras con África”

Nasara Cabrera, en la sede de la Consejería de Economía del Gobierno canario. | | LP/DLP

Nasara Cabrera (Las Palmas de Gran Canaria, 1982) es directora general de Asuntos Económicos con África del Gobierno de Canarias. Sostiene que, a pesar del parón en la movilidad que ha supuesto la pandemia, también ha servido para derribar el muro de las relaciones virtuales con el continente vecino.

¿La pandemia ha enfriado las relaciones con África?

Depende desde qué ángulo lo miremos. Claro que ha habido un parón a todo lo que depende de la movilidad. No hay vuelos directos, salvo el de Mauritania, que ya se ha reanudado, y todo lo que depende de una presencia física no se puede llevar a cabo. Con ello se paró también todo lo que tiene que ver, sobre el terreno, con la generación de nuevos negocios e internacionalización de empresas.

¿Y las relaciones comerciales en concreto?

Pues si observamos las exportaciones de Canarias en general, vemos que han caído un 30%, pero con África solo un 10%.

Miremos desde el otro ángulo ahora. ¿Se puede extraer algo positivo de esta situación?

Para empezar hemos tenido tiempo para pensar y pasar muchos de los proyectos a lo virtual, y eso les ha dado un alcance mucho mayor. Ha habido acciones en las que, precisamente por la pandemia, el impacto positivo ha sido mucho mayor.

Póngame un ejemplo.

Uno muy claro. Teníamos un proyecto de formación de formadores que contemplaba dos sesiones presenciales en Las Palmas de Gran Canaria de un curso de Tecnología Médica para 20 profesionales de la Ingeniería y la Medicina de países africanos. Al hacerlo virtual, llegamos a unos 250. Seguimos en esa modalidad y es posible que este año incluso superemos la cifra. Le pongo otro ejemplo. Con un programa de becas traíamos a jóvenes africanos a estudiar másteres a las universidades públicas canarias. El último año fueron 30 y como ahora ha sido imposible, lo hemos gestionado a través de una subvención a la Fundación Mujeres por África para estudios on line. Llegaremos como al doble. También hemos lanzado con Mujeres por África y el Colegio de Enfermería de Santa Cruz de Tenerife un curso para formar enfermeras en Ghana y tenemos unas 150 mujeres.

¿La presencialidad pasa a segundo plano?

No, es muy importante, pero hemos derribado una barrera porque allí están igual que nosotras, en el mundo virtual. Las reuniones por esa vía se han multiplicado. Al principio a todo el mundo nos costó el cambio, pero pronto el avance fue rápido.

¿Esto anima el emprendimiento en el ámbito del conocimiento y la tecnología?

Eso está en nuestro punto de mira y se trata de cambiar la línea de trabajo que se ha levado hasta el momento para explorar otras áreas. Hemos adjudicado un estudio sobre el ecosistema de startups en África. Nos interesa mucho saber dónde está la innovación, cómo se está moviendo, qué están haciendo y qué características tiene. Es una de esas cuestiones en las que tuvimos tiempo de pensar con el parón.

¿Hay movimiento?

La industria de la tecnología está creciendo muy rápido allí, los tech hubs se multiplican. Una consultora ha contabilizado 643 en todo el continente, un 50% más que hace cinco años. Tenemos que establecer las conexiones entre los ecosistemas de talento emprendedor de ambas orillas para abrir las posibilidades.

¿Podemos sacar mayor rédito de un nómada digital europeo o de una startup marroquí?

Lo uno no excluye a lo otro, ambas cuestiones son importantes. Es mayor la dimensión que puede alcanzar una startup, que en su proyección tiene generar empleo, pero todo suma.

¿Y tiene Canarias el suficiente atractivo para que vengan?

Hay mucho que mejorar, hay infraestructuras a las que se puede sacar más rendimiento. Además, ese valor que tiene la posición de Canarias como puerta a Europa juega a favor.

¿Ha habido tiempo para mejorar el proceso de internacionalización que ya existía?

Claro que hemos podido lanzar estudios sobre los principales obstáculos y necesidades que se encuentran las empresas.

¿Cuál es la barrera más alta?

El desconocimiento, y para desterrarlo podemos hacer mucho las instituciones.

¿Exportamos know how?

Se hace a través del programa Interreg Mac, pero hay un potencial enorme por explorar. Sobre todo para hacerlo de manera más estructurada y generar espacios de colaboración que vayan más allá del corto y medio plazo. Nos enfrentamos a retos globales.

¿Corren peligro de dar un paso atrás las relaciones con África por la crisis?

No. Desde que podamos viajar volveremos a hacerlo para generar más relaciones. No nos detenemos. Tenemos el ejemplo del proyecto África Canarias Challenge para formar en emprendimiento a jóvenes de aquí y senegaleses. Desarrollan iniciativas de economía social por grupos interculturales y generan startups para solventar problemas comunes a ambas sociedades en una economía post Covid-19. Cuatro ideas pasarán a manos de una aceleradora internacional y de ahí, al mercado.

¿Se puede mejorar el protagonismo de Canarias?

Claro. El Archipiélago, por ejemplo, puede ser la base de un think tank para la innovación y transferencia de conocimiento en energías renovables y agua. Hay que tener en cuenta también que las necesidades han cambiado mucho en estos países. Antes las clases altas tenían un problema de salud y se lo trataban en hospitales europeos, ahora se han tenido que quedar en el país y han comprobado de primera mano las carencias. Tenemos que darnos cuenta de que nuestro desarrollo está aparejado al de estos países, porque estamos donde estamos y tenemos que poner las bases para hacerlo bien.

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