La dirección de BBVA ha planteado el despido de 3.798 personas y el cierre de 530 oficinas --14 de ellas en Canarias-- en un procedimiento que fundamenta en motivos productivos y organizativos derivados de la transformación digital, según fuentes de la negociación consultadas por Europa Press. Esto supondría el despido de unas 149 personas en Canarias, 78 en la provincia de Santa Cruz de Tenerife y 71 personas en la de Las Palmas.

Esta primera oferta del plan de ajuste se aplicará concretamente sobre los servicios centrales y la red de sucursales de BBVA S.A., que cuenta con alrededor de 23.300 empleados, quedando fuera el resto de las sociedades de la entidad en España. La afectación final dependerá del empeño y del esfuerzo de la mesa negociadora.

Este excedente, que representa el 16% de la plantilla del banco, afectaría a 3.000 personas de la red de oficinas, lo que supone más de un 20% de las personas que actualmente trabajan en ella, y las 800 restantes de servicios centrales (9% del total actual).

Respecto a la red sucursal, BBVA pretende bajar la persiana en 204 oficinas de Cataluña; en 101 del centro peninsular (Madrid y Castilla-La Mancha); en 76 de Andalucía, Extremadura, Ceuta y Melilla; en 59 de Galicia, Asturias y Castilla y León; en 41 de País Vasco, Cantabria, Navarra, La Rioja y Aragón; en 35 de Valencia, Baleares y Murcia.

CCOO, como sindicato mayoritario en la mesa negociadora, considera que las cifras puestas encima de la mesa por la entidad son un planteamiento de salida "insostenible y escandaloso".

BBVA apoya su decisión en el contexto de profunda transformación para el sector, marcada por una enorme presión competitiva, bajos tipos de interés, la adopción acelerada de los canales digitales por parte de los clientes y la entrada de nuevos actores digitales. Una causa, esta última, que el secretario en Canarias de UGT en BBVA, Ramón Acaimo Herrera, tilda de "falsa" y desde luego "forzada" desde la dirección que ha ido reduciendo las operaciones que se pueden hacer directamente en las oficinas o gravándolas con comisiones con la intención de aburrir a los clientes que eligen esa vía.

Desde el punto de vista del representante de UGT, este es el "enésimo atropello a los representante de los trabajadores" que ven cómo se anuncia el ERE apenas unos días después de que la misma Junta Accionista que lo acordó votara también un bonus de 157 millones para los directivos, recuerda.

El banco considera que para garantizar su competitividad y la sostenibilidad del empleo a futuro, resulta "imprescindible" continuar trabajando de forma aún más decidida en reducir su estructura de costes.