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El cambio en las tarifas de la luz afecta desde este martes a unos 450.000 usuarios en Canarias

Poner la lavadora al mediodía encarece el recibo un 20% y lo abarata por la noche

Factura de la luz. ¿En qué cambia con la nueva reforma? EFE | Foto: Javier de la Fuente

La nueva factura de la luz entra hoy en vigor y a partir de ahora será más caro consumir electricidad en ciertas horas del día y más barato en aquellos tramos que tienen una menor demanda. El cambio en las tarifas afectará principalmente a los usuarios acogidos al Precio Voluntario para el Pequeño Consumidor (PVPC) o tarifa regulada, alrededor de 456.000 en Canarias, que podrán ver como su recibo se encarece hasta un 20% si no adaptan su gasto energético a los periodos de la jornada en los que el consumo es más económico. De esta manera, poner la lavadora a mediodía o a media tarde al llegar de trabajar elevará el coste final del recibo, mientras que hacerlo durante la noche repercutirá a la baja en la factura.

El nuevo recibo de la luz incluirá tres tramos diferentes de precios al día. El periodo más caro será el de las llamadas horas punta, –de 10:00 a 14:00 y de 18:00 a 22:00–, seguido de las horas llanas con un coste algo menor, –entre las 8:00 y las 10:00 de la mañana y las 22:00 y las 00:00 de la noche–. Por último, las horas valles serán las más baratas y se concentran entre las 00:00 y las 8:00 de la mañana, además de los fines de semana y festivos.

Lo que significa que para poder beneficiarse de un descuento en la factura eléctrica habrá que poner lavadoras de madrugada y dejar la plancha y las recetas de horno para el fin de semana, porque encender el lavavajillas entre las 00:00 de la noche y las 8:00 de la mañana será un 39% más barato que en las horas punta, mientras que hacerlo en las franjas con más demanda puede suponer un recargo del 49%.

Así lo explica Ángel Treviño, perito judicial y responsable de Ecoluz Consultores, quien advierte de que “si se continúa haciendo un uso normal se va a encarecer el recibo, pero si hay un cambio de hábitos se podrá ahorrar”. Sin embargo, es consciente de que para muchas familias es complicado adaptarse y finalmente serán penalizadas por este cambio en las tarifas, ya que por ejemplo, evitar el consumo simultáneo de electrodomésticos podrá ahorrar hasta 300 euros anuales y planchar el fin de semana en lugar de hacerlo a media tarde de un día laborable supondrá un descuento de 38 euros en el recibo a lo largo del año. El problema es que no todo el mundo puede hacer compatibles sus horarios con los tramos establecidos como los más baratos.

Pero, ¿cuál es la fórmula que regula este cambio en la factura de la luz? En concreto, lo que un consumidor doméstico paga a final de mes en su recibo corresponde, aproximadamente, en un 33% al precio de la electricidad en el mercado mayorista; en un 47%, a los costes regulados, y en un 20%, a los impuestos. A su vez, los costes regulados, que afectan tanto al término de energía como al de potencia, se dividen en peajes (coste de la red de transporte y distribución que supone cerca del 21% del recibo) y cargos (para cubrir coste de la producción extrapeninsular, las primas renovables y el déficit de la tarifa, que suponen el 27%). A partir de hoy, la cuantía total de peajes y cargos no varía, pero sí el precio, que será distinto en función de la hora del día, en el término de energía y en el de potencia. Estos peajes y cargos están regulados por la Comisión Nacional de los Mercados y la Competencia (CNMC) y el Gobierno central. Con esta modificación buscan que los usuarios racionalicen su gasto energético y lo concentren en aquellos periodos en los que el consumo total es más bajo, cuando se percaten de que usar sus electrodomésticos en una hora o en otra les acaba afectando al bolsillo. Al mismo tiempo, el Ministerio para la Transición Ecológica busca aliviar el tráfico en las redes eléctricas en los momentos en los que se producen picos de demanda y acelerar la entrada de nuevos agentes como el coche eléctrico o el autoconsumo energético.

“Entienden que descongestionando la red pueden bajar los costes y fomentar la energía renovable”, expone Treviño, aunque señala que aquellos usuarios que no puedan compaginar sus hábitos de consumo con los tramos horarios más baratos “acabarán haciendo un uso muy parecido al que realizaban hasta ahora y asumirán el alza de la factura”.

Los usuarios no tendrán que realizar ningún tipo de trámite para ser incluidos en este nuevo sistema, pero Treviño advierte que deben estar pendientes para evitar que las compañías eléctricas acaben aprovechando la situación “para subir el recibo escudándose en la nueva tarificación.”

Aunque los usuarios vinculados a una tarifa regulada notarán desde hoy el cambio en su factura, Treviño explica que finalmente los que estén en el mercado libre también se verán afectados, ya que sus compañías adaptarán la tarifa a estos nuevos cambios.

Los titulares de un contador de luz también podrán contratar dos potencias distintas en sus domicilios, una para los periodos de hora punta y otra para los valles, de modo que aquellos usuarios que necesiten cargar un vehículo eléctrico en horario nocturno pueden contratar una potencia mayor por la noche y mantener la habitual el resto del día y así no pagar el sobrecoste que supondría mantener la potencia alta toda la jornada.

Otros cambios

La entrada en vigor de la nueva factura de la luz no será la única modificación vinculada al sector eléctrico que se iniciará esta semana. El Gobierno central tiene previsto aprobar hoy un proyecto de ley para evitar que la subida del coste de las emisiones de CO2 suponga un encarecimiento de la electricidad, que se encuentra en máximos históricos.

Según ha explicado el Ministerio para la Transición Ecológica, este anteproyecto busca reducir la retribución de las centrales eléctrica no emisoras de CO2, las hidráulicas y nucleares, anteriores a 2005, con el objetivo de recortar lo que se conoce como beneficios caídos del cielo, que supuestamente se llevan tecnologías baratas como estas, al ser remuneradas como las más caros, debido a que en el mercado mayorista de la luz los precios se fijan mediante un sistema marginalista.

Para ello, el Gobierno contempla la puesta en marcha de un mecanismo de aminoración de parte del dividendo de carbono a las plantas no emisoras previas a 2005 que vendan energía en el mercado.

No obstante, se anticipa una entrada en vigor lenta, como la que tendrá el Fondo Nacional para la Sostenibilidad del Sistema Eléctrico (FNSSE), denominado fondo verde, que prevé eliminar de la factura una parte de los cargos. En concreto, los 7.000 millones de euros que corresponden a las primas a las renovables, que el Gobierno quiere trasladar de forma progresiva en un plazo de cinco años del recibo a las compañías energéticas (eléctricas, gasistas y petroleras).

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