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La Provincia - Diario de Las Palmas

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Los juzgados de las Islas reciben dos concursos de acreedores cada día

El número de empresas canarias que se aferran a su última oportunidad se dispara un 52%

Un establecimiento en liquidación por cierre en Santa Cruz de Tenerife. MARÍA PISACA

No hay ayuda pública capaz de taponar las muchas heridas que la pandemia ha causado al tejido productivo isleño. Lo demuestra el incremento del número de procesos concursales recibidos en los tribunales canarios en el primer trimestre del año. Fueron 195, poco más de dos (2,1) por cada día transcurrido entre enero y marzo, y un 52% más –50,4% en el conjunto del Estado– que en el mismo periodo del año pasado.

Ya es intensa en el último año la subida del mercurio que mide la fiebre de las empresas del Archipiélago. Son 67 concursos de acreedores más de un año para otro, según el informe Efectos de la crisis económica en los órganos judiciales hecho público ayer por el Consejo General del Poder Judicial (CGPJ). Sin embargo, ya las dos última semanas del primer trimestre de 2020 estuvieron afectadas por el confinamiento y el brusco parón de buena parte de la economía. En mayor o menor medida, el estado de alarma dio motivos a las que estaban al borde del abismo.

Comparar dos situaciones diferentes, la actual y la de absoluta normalidad, pasa por fijarse en los datos registrados en el arranque de 2019. Y entonces sí que se tiene noticia del tremendo golpe que el coronavirus ha provocado. En los tres primeros meses de aquel ejercicio solo entraron en los juzgados de lo mercantil canarios 51 procesos concursales, 144 menos de los recibidos en el primer cuarto de este 2021. La variación relativa es del 282%.

195 concursos de empresas

  • En el primer trimestre del año 195 empresas recurrieron al concurso de acreedores para intentar solventar el momento crítico en que, en muchos casos, les ha sumido la pandemia.

La ley faculta también a las personas físicas para recurrir a esta figura jurídica en el caso de encontrarse en un callejón sin salida y no tener manera de hacer frente a las deudas contraídas. Téngase en cuenta que un autónomo no deja de ser un trabajador más, con la única diferencia de que no es asalariado de nadie, sino que es él mismo quien se genera el puesto de trabajo. Las ayudas por cese de actividad puestas en marcha tras el estallido de la pandemia representan en la mayoría de los casos un pequeño porcentaje de los ingresos que este colectivo tenía en condiciones normales.

En el primer trimestre del año pasado, 82 personas físicas dijeron basta en el Archipiélago y en el mismo periodo del ejercicio en curso fueron 75 más. Este incremento del 91,5% es otra de las pistas a seguir para llegar al escenario desolador que dibuja la crisis.

Son ya casi quince meses de anomalía y la capacidad de encajar de la comunidad autónoma se resiente. No hay buenas noticias en ningún rincón, pero el reparto del dolor es asimétrico y deja peor parada a la provincia de Las Palmas. Gran Canaria, Lanzarote y Fuerteventura sumaron 110 nuevos procedimientos concursales entre enero y marzo, lo que supuso un incremento relativo del 107,5%. En Tenerife, La Palma, La Gomera y El Hierro, 85 negocios no pudieron más y promovieron un alza del 13,3%.

La tendencia se repite en el capítulo de concursos de acreedores presentados por personas físicas. Mientras en la provincia oriental se produjo un avance del 148,5% (82 procedimientos), el salto en la occidental, aun siendo también grande, se quedó en el 53,1% (75 concursos de acreedores).

Esta asimetría perjudicó en cambio a la provincia de Santa Cruz de Tenerife en la variación del número de demandas por despido. Se elevaron en el primer trimestre de este año un 10,4% para un total de 886 procesos de esta naturaleza iniciados. En la de Las Palmas, aun siendo mayor el volumen de demandas –1.608–, estas se redujeron un 23,9% en comparación con el inicio de 2020.

La conclusión es que los expedientes de regulación temporal de empleo (ERTE) han servido al propósito de mantener el mayor número de puestos de trabajo posible a pesar de la severa reducción de la facturación que han padecido gran número de empresas.

157 personas físicas

  • Entre enero y marzo de este año 157 personas físicas presentaron una concursal. Son 75 más que las registradas en el mismo periodo del año pasado, un 91,5% más que entonces. 

Lo demuestra también la reducción de expedientes de regulación de empleo (ERE), que en la provincia oriental se redujeron de los 16 que hubo en los tres primeros meses del pasado año a uno tan solo en el mismo periodo de este ejercicio (-93,8%). En la occidental hubo dos y tan solo cinco un año antes, con lo que el descenso en términos relativos fue del -60%.

Los datos ofrecidos por el CGPJ, también revelan el impacto de la vigente crisis en el mercado financiero-inmobiliario. Los desahucios (lanzamientos en el argot jurídico) se incrementaron en ambas provincias. Lo hicieron un 17,9% en la de Las Palmas, pasando de 346 a 408, y un 40,6% en la de Santa Cruz de Tenerife, de los 244 anotados entre enero y marzo de 2020, a los 343 del primer trimestre de este año.

El alquiler fue el segmento en el que más expulsiones de vivienda se produjeron. De hecho, los lanzamientos por ejecución hipotecaria decrecieron un 24,75% en Las Palmas (55 en total), mientras que aumentaron un 25,9% (hasta 331) los originados por el impago de un arrendamiento. En la provincia occidental, se registró un crecimiento en ambos capítulos, si bien de manera más intensa por impagos del arrendatario (41,6%) que por la ejecución de una hipoteca (29,2%).

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