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Londres evitará la cuarentena a sus turistas vacunados que elijan las Islas

La decisión, comunicada por Downing Street al ‘lobby’ turístico británico, destierra la inseguridad que el sistema de semáforos genera en los hoteleros

Pasajeros en el aeropuerto de Gran Canaria.

Pasajeros en el aeropuerto de Gran Canaria. ANDRÉS CRUZ

Los británicos que han completado la pauta de vacunación podrán venir a Canarias a partir del 15 de julio sin tener que hacer cuarentena a su regreso a pesar de que el destino, como decidió el jueves el Gobierno de Boris Johnson, habrá una nueva revisión por esas fechas, se mantenga en ámbar. La presión del sector de los viajes y alojativo sobre Downing Street está dando sus frutos.

El anuncio lo realizó este viernes la Federación de Empresarios de Hostelería y Turismo de Las Palmas (FEHT) tras obtener confirmación de fuentes solventes británicas. Su presidente, José María Mañaricua, siempre ha defendido la necesidad de contar con «factores estables» para poder iniciar la reapertura de hoteles y no el actual sistema de semáforos, que hace variar la situación en el espacio de tres semanas.

Ocurrió con Portugal en el pasado. En la primera evaluación con semáforo realizada por el Gobierno británico, los lusos merecieron el color verde. El sector alojativo de El Algarve y resto de áreas costeras que se nutren de visitantes británicos comenzó a rescatar a empleados y a adecentar las instalaciones, pero tres semanas después pasaron a ámbar y todo se fue al traste. Hace semanas, Mañaricua señaló la necesidad de que Reino Unido acabara con los semáforos, «porque eso no da garantías».

Otro ejemplo del pernicioso efecto que puede tener este sistema está en el propio archipiélago balear. Ayer, en verde «y parece que las cifras van a mejorar en julio», pero «nadie asegura que se vaya a mantener así en agosto. La incertidumbre es máxima», añadió. Sin embargo, los hoteleros de aquella comunidad autónoma no tienen otro remedio que abrir porque julio, agosto y septiembre son los meses en los que se concentran la mayor parte de sus ingresos anuales.

«De eso sabemos aquí», señalaron desde el entorno de la Consejería de Turismo del Gobierno de Canarias en referencia al varapalo que supuso el pasado octubre la preparación de la frustrada reapertura de cara a la temporada alta turística canaria. En aquella ocasión por el estallido de la cepa británica, es decir, fueron ellos los que optaron por aislarse. Con el agravante de que las cajas de resistencia de las empresas alojativas están prácticamente agotadas por el parón de la actividad. De hecho, haber logrado el color verde el jueves no habría bastado para que la gran mayoría de hoteleros se lanzaran a la reapertura sin otro aval.

"Esto sí nos da seguridad para abrir y no el cambiante sistema de semáforos"

José María Mañaricua - Presidente de la FEHT

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Sin embargo, ligar la llegada de británicos a un hecho objetivo como que estén vacunados, varía el panorama de forma sustancial. “Esto sí nos da seguridad para reabrir. En mi caso, lo haré con el Gloria Ízaro Club Hotel”, el cuatro estrellas de la localidad lanzaroteña de Puerto del Carmen, propiedad de la familia Mañaricua, confirmó el presidente de la FEHT.

Ahora bien, la decisión de Reino Unido no puede estar exenta de reciprocidad en forma de mejora de los niveles de contagiosidad que amenazan a Canarias. El mal comportamiento de los datos en Tenerife lastran al conjunto de la comunidad autónoma hasta el punto de que no ha sido posible anotar ni un solo día en el que las cifras se hayan reducido. La preocupación existe dentro del Gobierno de Canarias de cara a no poder lograr la recuperación escalonada que se preveía, para terminar el año, ya dentro de la temporada alta, con entre el 70% y el 80% de los turistas llegados por esas fechas en 2019.

«Cada mes que pasa sin poder retomar la actividad supone el fin para decenas de pymes», señalaron desde el Ejecutivo. Sobre todo cuando empieza a cobrar fuerza la hipótesis de que sea una variante nueva la que esté provocando que los números se desboquen en Tenerife. Las llamadas a la responsabilidad ciudadana se redoblan para evitar que nuevas aglomeraciones o fiestas ilegales dejen sin empleo a un número indeterminado de ciudadanos.

La confianza está puesta en el turismo local de cara a lograr que las pérdidas no se eleven en verano

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La intensidad de la reactivación del turismo ya se preveía modesta. «No nos engañemos, se trata de que los vuelos procedentes de Reino Unido dejen de venir vacíos», apuntó Mañaricua. De recuperar las cifras previas al estallido de la enfermedad nadie habla, con lo que se da por descontado que, por segundo verano consecutivo, será el turismo local el que ayuda a paliar las pérdidas.

Por su parte, el presidente de la Asociación Hotelera y Extrahotelera de Tenerife, La Palma, La Gomera y El Hierro (Ashotel), Jorge Marichal, lamentó que el Archipiélago haya «perdido la oportunidad» de recuperar el mercado británico por la vía de los semáforos. La consejera regional de Turismo, Yaiza Castilla, incidió en el golpe que la decisión supone para la imagen de destino seguro que se ha venido construyendo en los últimos meses.

Crece el temor a que Alemania adopte restricciones para Canarias si no caen los contagios

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Además, aunque todavía las conversaciones se mantienen a salvo de oídos de los ciudadanos, la preocupación crece sobre las decisiones que puede tomar en las próximas semanas Alemania. Costó meses que el segundo mercado emisor de turistas para Canarias volviera a confiar en el destino y la amenaza de un gran paso atrás cobra vigor con cada nuevo contagio que se registra.

"No pueden tomarse iguales decisiones contra los contagios que hace un año"

Jorge Marichal - Presidente de Ashotel

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Marichal sostuvo ayer que «las administraciones tienen que hacer su trabajo» y adecuar los niveles de alerta a la situación actual del virus, pero no se puede seguir «con las mismas herramientas» cuando la situación «es muy diferente» a la que existía hace año y medio, al tener a más del 35% de la población canaria vacunada. A su juicio, eso debe tenerse en cuenta «en los ambientes que están más controlados» como los restaurantes y los hoteles.

El Ejecutivo devolvió a Tenerife al nivel 3 esta semana, lo que significa un nuevo golpe para la hostelería. La tesis en Sanidad es la de al menos poner diques y evitar cualquier entorno que favorezca los contagios hasta que logra doblarse la mano a las cifras. Con el añadido de que hasta el momento las vacunas sostienen las variantes que surgen y evitan la presión hospitalaria, ¿pero qué ocurrirá si no lo logran con una nueva mutación? Significaría retornar a la casilla de salida, porque lo que sí tienen claro las autoridades es que basta el grupo minoritario e incontrolable para propiciarlo.

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