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Asprocan exige la presencia de las RUP cuando la UE negocia con terceros países

Los plataneros advierten a Bruselas de que la competitividad depende de sus decisiones

Trabajadores en una plantación de plataneras del Archipiélago. | | LP/DLP

Trabajadores en una plantación de plataneras del Archipiélago. | | LP/DLP

La Asociación de Organizaciones de Productores de Plátano de Canarias (Asprocan) ha aprovechado la adaptación al escenario postcovid de la estrategia diseñada para las regiones ultraperiféricas (RUP) para demandar la presencia de los intereses de estas en cuantas negociaciones comerciales entabla la Unión Europea (UE) con terceros países.

En mayo, Bruselas abrió la recogida de opiniones en torno a las hojas de ruta a seguir para concretar la iniciativa «Regiones ultraperiféricas. Actualización sobre la asociación estratégica de la Comisión con estas regiones». El proceso estuvo abierto hasta el 9 de junio, y el pasado 8 de julio se abrió el periodo de consulta pública que conducirá hasta el 4 de noviembre. Con la incorporación de las aportaciones recibidas en este proceso, durante el segundo trimestre del año próximo habrá un texto en manos de la Comisión Europea (CE).

«Prever un trato diferenciado en favor de las producciones de las RUP en las negociaciones y renegociaciones de cada AAE [Acuerdo de Asociación Económica] y ALC [Acuerdo de Libre Comercio]», reza el texto remitido por los plataneros canarios. A ello añaden que esos intereses de las ultraperiféricas tienen que tener un trato especialmente cuidadoso «en la renegociación en curso del AAE con África Oriental y Meridional (AOM)», la asociación de países que conforman Comoras, Madagascar, Mauricio, Seychelles y Zimbabue.

La adaptación de la estrategia de las RUP tiene como fin alinearla con los objetivos que se ha marcado la UE para salir de la crisis. Entre los preceptos que debe cumplir el nuevo texto, Bruselas enumera «apoyar la transición hacia una economía más ecológica y más digital», acotar el impacto del coronavirus o ayudar a las RUP «a aprovechar las oportunidades que ofrecen las políticas, la normativa, los programas y los fondos de la UE». Para acercarse a esos logros, la CE se propone «entablar un diálogo más estrecho con ellas, las RUP, y «renovar el compromiso de garantizar que sus características específicas se tengan en cuenta en todas las políticas de la UE».

Al hilo de esto último, los plataneros advierten de que todos los esfuerzos son bienvenidos, pero de poco sirven si los intereses de las RUP quedan laminados cuando se da entrada a la producción de países ajenos a la UE. Algo que sucede y de manera periódica denuncian no solo los productores de plátanos, sino la agricultura en su conjunto.

De ahí que en su escrito Asprocan recuerde la necesidad de «imponer la obligación de respetar el principio de conformidad de todos los productos importados de terceros países con las normas europeas (sanitarias, fitosanitarias, medioambientales), en particular para los productos ecológicos».

Si es por garantizar la salud de los consumidores de los países del proyecto común europeo, no tiene sentido permitir que lleguen bienes que no hayan pasado los controles que se exigen dentro de la UE. Además, ser más laxos con los agricultores de fuera de Europa permite a estos una minoración de los costes que no podrían secundar los de dentro.

«La UE debería prohibir la importación de alimentos producidos con productos fitosanitarios o prácticas de cultivo que no estén autorizados en la UE, adaptando por ejemplo en este sentido las normas europeas de comercialización de frutas y hortalizas tropicales», destaca de manera directa Asprocan para poner el dedo sobre una de las llagas que más erosiona su competitividad.

Para garantizar su futuro, los plataneros de las Islas exigen «detener la reducción progresiva del arancel» que se impone a sus colegas de terceros países. Para Asprocan, resulta necesario consolidar «el arancel residual», situado en los 75 euros por tonelada, «en los acuerdos con los países de Centroamérica y América andina». En otras palabras, advierten a la UE de que no podrán continuar con sus producciones en el futuro si no se pone freno a la entrada del banano americano a un precio mucho más barato del que ellos pueden ofertar.

Tras lograr mantener las ayudas que reciben en el periodo 2021-2027 a pesar de la reducción presupuestaria por la salida de Reino Unido, los plataneros solicitan un incremento del presupuesto del Posei (Programa de Opciones Específicas por la Lejanía y la Insularidad) para el período 2027-2034.

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