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Betancuria, un pueblo sin ‘cash’

El municipio majorero es el único de las Islas en el que no hay cajero | Los habitantes del pueblo tienen que recorrer más de 11 kilómetros para poder retirar efectivo

Jacinto Ruiz atiende a dos clientes en la plaza Santa María de Betancuria. | | LP/DLP

Jacinto Ruiz atiende a dos clientes en la plaza Santa María de Betancuria. | | LP/DLP

En la calle principal de Betancuria, donde hace más de una década había un cajero, ahora hay varios bancos, pero de los de sentarse. Este cambio es solo una pequeña muestra de la huella que dejó la crisis de 2008, cuando las entidades bancarias comenzaron a recortar servicios para ganar rentabilidad. El municipio majorero es el único del Archipiélago en el que no hay rastro de un cajero automático en el que poder retirar dinero en efectivo. «Nos apañamos gracias a las aplicaciones móviles de los bancos y aprovechamos cuando tenemos que salir para ir hasta Antigua a sacar dinero», apunta Celeste Silvera, responsable del bazar El Diablo, en la plaza Santa María de Betancuria. Quien advierte que quienes lo pasan peor son los vecinos de más edad, que no manejan las nuevas tecnologías y dependen de sus familiares para poder ir al banco más cercano, que está a más de 11 kilómetros. «Te terminas organizando, porque tampoco tenemos farmacia o gasolinera y el médico viene solo dos días a la semana. Al final te adaptas a la situación, porque llevamos así toda la vida», apunta Silvera. El olor dulce de las almendras garrapiñadas del puesto de Jacinto Ruiz inunda, desde hace cinco años, la plaza del casco antiguo del pueblo. «El problema aquí es que la línea de cobertura no es muy buena y hay veces que los datáfonos no funcionan bien», apunta mientras remueve las almendras. «Estoy intentando buscar una solución, a ver si puedo habilitar el cobro a través del móvil, porque ya nadie lleva en efectivo ni la calderilla», sostiene el turronero.

Junto al puesto de frutos secos y dulces está José González, uno de los 773 vecinos de Betancuria. Quien entre risas afirma que en el pueblo «muchos tienen los billetes debajo del colchón, que es el mejor cajero porque no cobra comisión», Además, apunta que es habitual que cuando cobran la nómina o la pensión sacan el dinero que necesitan para el mes. «Al ser un municipio rural, casi todo el mundo cultiva el campo y tiene su ganado, con lo que tienen en casa lo necesario para vivir», concluye González.

El pueblo cuenta con el sello de ser uno de los más bonitos de España y el verano ha vuelto a llenar de turistas sus calles, después de meses en los que la pandemia había complicado la supervivencia de los pequeños negocios locales. Uno de los establecimientos más visitados por los turistas es Aloe Vera Fresca di Fuerteventura, donde Luca Molinari explica que algunos visitantes le preguntan dónde pueden encontrar un cajero y tienen que mandarlos al pueblo de al lado. «Siempre hay que tener preparado el datáfono, porque ya casi nadie trae efectivo y encima no hay ningún punto en el que retirar efectivo», explica Molinari. En el propio municipio hay atracciones turísticas como, por ejemplo, el Museo de Arte Sacro, en las que no aceptan el pago de la entrada con tarjeta.

Molinari detalla que en Antigua solo hay cajero de una entidad bancaria, con lo que si se tienen las cuentas en un banco diferente se ven obligados a desplazarse hasta Puerto del Rosario, a unos 30 kilómetros de Betancuria. «No vendría mal tener un cajero en el pueblo, porque llevamos muchos años así y sería una comodidad tenerlo más cerca», concluye Molinari.

Marcelino Cerdeña, alcalde de Betancuria, asegura que cuando La Caja de Canarias retiró el cajero enviaron varios escritos a la entidad para solicitar que lo reinstalaran, pero “nunca llegaron a contestar”. Ahora, se plantea la posibilidad de negociar con las entidades bancarias con las que trabaja el Consistorio para intentar recuperar el cajero para que los vecinos puedan tener el servicio más cerca. De momento, el Ayuntamiento pone a disposición de los mayores del municipio una miniguagua, que todos los viernes va hasta Antigua o Pájara, “para que quienes no tengan recursos para trasladarse o dependan de alguien que los lleve puedan acudir al médico, a la peluquería, a la farmacia, al médico o al banco”. Para Cerdeña, “esta es la parte negativa de los municipios más rurales y pequeños, pero tiene cosas buenas que compensan estas carencias”.

El caso de Betancuria es único en Canarias, pero en el conjunto del territorio nacional hay casi 1,3 millones de españoles que se encuentran con dificultades para acceder al dinero en efectivo, según un informe del Banco de España. Un problema que se ha generado debido a que ha desaparecido el 20% de los cajeros y ha cerrado el 50% de oficinas desde el 2008. El estudio recoge que la mayor parte de los cajeros se encuentran en zonas densamente pobladas, mientras que en las zonas rurales existe una mayor dispersión de oficinas y de cajeros automáticos.

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