Atravesar una nube de cenizas volcánicas en pleno vuelo es un gran riesgo para los aviones porque se pueden llegar a paralizar los motores si ese material que expulsa el volcán de La Palma alcanza a las aeronaves.

De hecho, los aeropuertos de La Palma y Tenerife Norte han permanecido cerrados en varias ocasiones desde que comenzó la erupción del volcán de Cumbre Vieja, el pasado 19 de septiembre, por el empeoramiento de las condiciones meteorológicas que desplazaron la nube de cenizas hacia el este del Archipiélago e impidieron las operaciones.

El pasado lunes, 11 de octubre, el vuelo de la compañía irlandesa Ryanair FR8179 tuvo que regresar tras haber salido del aeropuerto de Tenerife Sur en dirección a Bruselas-Charleroi por “un problema técnico menor”, como ha aclarado la aerolínea, que ha desmentido que este inconveniente haya tenido que ver con la ceniza volcánica. De hecho, cuando los técnicos revisaron el aparato después de que este tomara tierra de nuevo, “no encontraron restos de cenizas volcánicas”, han explicado fuentes de Ryanair. 

En la actualidad están operativos los ocho aeropuertos del archipiélago canario y se prevé que sea así en los próximos días.