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Canarias pierde 175.000 ocupados jóvenes entre las dos grandes crisis

El número de parados menores de 35 años se duplica y crece al mayor ritmo del país

Una camarera recoge una mesa en una terraza de Las Palmas de Gran Canaria. Juan Castro

Sobran parados y faltan trabajadores. Pero faltan sobre todo trabajadores jóvenes. Y faltan muchos. Entre las dos grandes crisis del siglo XXI –la crisis financiera que estalla a finales de 2007 con las hipotecas subprime o basura en los Estados Unidos y la crisis de mercado que en marzo de 2020 trajo consigo el coronavirus–, Canarias ha perdido la friolera de 175.000 ocupados menores de 35 años. Las Islas se quedan así sin cantera laboral. La aportación al sistema público de pensiones de quienes integran la base de la pirámide se reduce de forma significativa y la tasa de desempleo juvenil supera –y la supera ampliamente– la de Sudáfrica, el Estado al que la televisión pública nacional se desplazó para hablar «del país con la tasa de paro joven más alta del mundo».

A comienzos de 2007, cuando España y el Archipiélago aún vivían dentro de la burbuja inmobiliaria, había en la Comunidad Autónoma un total de 362.300 ocupados –incluidos tanto asalariados como trabajadores autónomos– menores de 35. Hoy, según la última Encuesta de Población Activa (EPA), la correspondiente al segundo trimestre de este año, quedan 186.700. Es decir, entre la crisis financiera y la crisis del coronavirus, el número de ocupados jóvenes se ha reducido en 175.600 personas en Canarias, o dicho de otro modo: se ha reducido prácticamente a la mitad.

La notable destrucción o desaparición de puestos de trabajo en la franja de los menores de 35 tiene correlación con el no menos notable incremento del paro juvenil. Aunque más que notable, el aumento del desempleo joven es más bien notabilísimo, extraordinario. Después de dos crisis históricas, la Comunidad Autónoma ha pasado de tener 54.000 parados menores de 35 años a sumar 104.300. La cifra casi se ha duplicado. En concreto, el incremento es de un 93%, el mayor de entre las 17 regiones y más del doble que la media, y eso que el aumento en el conjunto del país es también extraordinario, de un 44,5%, lo que ha colocado a España como el Estado miembro con más paro juvenil de la Unión Europea.

En otras palabras: Canarias está a la cola de la cola, con lo que no resulta extraño que sufra unas tasas de paro juvenil directamente insoportables. La tasa de desempleo en España entre los menores de 25 años es del 38% –de las más altas del continente–, pero es que en el Archipiélago supera el 52%. Y la situación no es mejor en el colectivo entre 25 y 34 años, en el que la tasa de paro rebasa el 31%, también de las más altas de entre todas las comunidades.

El economista José Miguel González se pregunta si los jóvenes están en realidad tan bien formados como se supone y avisa que un sistema donde la base de la pirámide laboral se empequeñece de tal manera está abocado a entrar en crisis. «Sistemas así entran en crisis natural, se vio en la Administración con las jubilaciones, que no se han podido renovar», explicó.

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